¿Fuerza de Voluntad o enfoque equivocado? - Diabetes Bien

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¿Fuerza de Voluntad o enfoque equivocado?

En el mundo de la nutrición en general y de la diabetes en particular, existe un paradigma del individualismo mal enfocado, en otras palabras, la idea de que todo se trata simplemente de “fuerza de voluntad”. Según esta idea, la persona que no logra manejar su condición de diabetes, o mejorar su composición corporal, o cualquier otra meta corporal, simplemente “es vaga o perezosa”, “no le ha puesto ganas”, “no lo desea lo suficiente”, etc. Y esta termina siendo una manera velada de culpabilizar a la persona, con el mensaje limitante y simplista de “pues es que no lo haces bien, y ya está”.

Esta postura me parece no sólo limitante, sino también injusta, pues es una manera de ignorar el contexto obesogénico y diabetogénico en el que vivimos, la mala ciencia y premisas equivocadas que nos han vendido como “verdades”, la corresponsabilidad de las empresas y del supuesto “conocimiento” que en realidad se ha prostituido ante la ganancia industrial, y el poco o nulo acompañamiento de muchos profesionales sanitarios que son los primeros en recomendar cosas que no funcionan (o que difunden conocimiento obsoleto e ineficaz), el nulo enfoque en la prevención, y la desconexión de nuestra salud integral.

Así, nos han vendido a todos la idea central de que todo se trata de un supuesto “balance calórico”, la teoría del balance calórico nos dice que para mejorar nuestra composición corporal, se trata solamente de “comer menos y moverse más”, y así supuestamente “contabilizando las calorías que entran y restando las calorías que salen”, así supuestamente se obtiene la composición corporal óptima. En el mundo de la diabetes; escuchamos otras versiones y variantes del mismo mito del “balance o contabilización”, nos dicen que “contemos las raciones de hidratos y pinchemos la insulina correspondiente”, cosa que ya he explicado por qué no funciona. La realidad es que nuestro cuerpo no sabe de calorías, sino de hormonas; además de que nuestro metabolismo es tremendamente complejo y es mucho más importante el origen y calidad de los nutrientes, que las cantidades.

Nuevamente, el insistir en que todo es cuestión de “fuerza de voluntad”, es ignorar los muchos consejos equivocados que nos dan en el mundo de la nutrición y de la diabetes, así como la realidad profundamente obesogénica en que vivimos. Más bien lo que existe son realidades multifactoriales, tanto para nuestro metabolismo en general, así como la realidad particular de quienes vivimos con diabetes. Un sinnúmero de factores influyen en nuestra salud integral, tanto si se vive con o sin diabetes; he mencionado antes que muchísimos factores (más de 40) influyen tan sólo en los niveles de glucosa en sangre: calidad del sueño, estrés, estados de ánimo, muchas hormonas distintas, etc. Todas las personas existimos en un contexto social, emocional, psico-afectivo, laboral, y de muchas otras dimensiones importantes, haciendo que esta postura de simple “culpabilización individual” sea inexacta y no nos sirva para tener un aprendizaje efectivo y que sí considere todos estos factores.

Esta postura limitante sobre la supuesta “falta de fuerza de voluntad” se parece mucho a lo que sucede con los temas de salud mental, como ansiedad y depresión – cosas que por cierto también pueden tener fuertes causas neurológicas y fisiológicas, y también a su vez influidas por nuestra alimentación. No se trata de “fuerza de voluntad”, sino de realidades fisiológicas y neurológicas que son mucho más fuertes de lo que nos imaginamos, y que no se corrigen simplemente “poniéndole ganas” o “proponiéndoselo”, o “yendo a por ello” si el aprendizaje no está bien encaminado. Mientras operemos bajo premisas equivocadas y tratando de nadar a contracorriente de nuestro propio cuerpo y genética, ninguna cantidad de “ganas” nos van a traer el resultado deseado.

Esta frustrante falta de resultados también puede relacionarse con el síndrome de “burnout” o fatiga crónica que puede existir en la diabetes y también con nuestra salud en general, donde la sensación de impotencia por no conseguir los resultados deseados, y el cansancio por estar poniendo el esfuerzo en acciones ineficaces, se traduce en esa fatiga y muchas veces el “ya no querer saber nada del tema”.

La culpabilidad – además de que no ayuda – se puede entender desde una perspectiva del llamado “locus de control interno negativo”, en donde la persona tiende a señalarse a sí misma como culpable de los eventos negativos, pero en cambio atribuyendo los positivos a la “suerte” o al entorno. Bajo esta visión (que nos trae muchas veces una baja autoestima), es fácil perder la perspectiva de lo que menciono: todo el contexto obesogénico y lleno de premisas equivocadas, que ignoran las muchas fuerzas contextuales que existen en nuestra salud y que tantos profesionales aún ignoran o hacen a un lado, simplificándolo todo a un “ponle voluntad y ya”… La realidad es que la mayoría de las personas no tienen ningún problema con su fuerza de voluntad; sin embargo operan en un contexto incoherente donde se les responsabiliza por no conseguir ciertos objetivos, pero ignorando que se les ha dado conocimiento equivocado, además de un contexto complejo donde influyen muchísimos factores.

Y aquí entra el tema importante de nuestro diálogo interno. ¿Cómo es este diálogo? ¿Es coherente, está bien informado, nos ayuda a basarnos en la responsabilidad y empoderamiento; o en culpabilidad y victimización? ¿Me digo a mí mismo, “soy débil”, “todo es culpa mía” o “si fuera mejor persona lo lograría”; o por el contrario me enfoco en aprender e ir mejorando progresivamente, sabiendo que el contexto importa y que no se trata solamente de “querer”?… Recordemos también que el aprendizaje es un proceso, no un suceso; y no es realista tampoco esperar cambios que sucedan de la noche a la mañana.

Si queremos obtener los resultados deseados en nuestra salud y bienestar integral, composición corporal o manejo de una condición crónica como la diabetes, puede resultar muy útil contar con el acompañamiento coherente de un profesional que vive las mismas cosas, responsabilizándonos de nuestro aprendizaje (y ojo, basando esta responsabilidad en las premisas correctas, en lugar de caer en la culpa de la supuesta “fuerza de voluntad”), observando nuestro propio cuerpo y aplicando el conocimiento para volvernos realmente expertos en nuestra propia salud. Así nuestra actitud, que si bien es importante, puede tener realmente el balance entre el optimismo de lo que sí puede lograrse, y la aceptación de los factores contextuales que no podemos cambiar (o al menos no de inmediato… ¡no podemos con todo!), delimitando objetivos realistas y alcanzables paso a paso.

 

Mi experiencia y mis programas:

Soy Rosy Yáñez, soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb, medicación efectiva y ayuno intermitente.

Si quieres evitar o prevenir tener diabetes tipo 2, mejorar tu composición corporal tengas o no diabetes tipo 2, o si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1 o tipo LADA y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a:

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