¿Como evitar las Complicaciones Diabéticas? - Diabetes Bien

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¿Como evitar las Complicaciones Diabéticas?

He mencionado antes que las complicaciones diabéticas suelen aparecer tarde o temprano en la mayoría de las personas que viven con diabetes; pero no por causa de la diabetes en sí misma, sino más bien del descontrol glucémico, derivado de una gestión inadecuada de esta condición. Aun si vivimos con un diagnóstico de diabetes, ya sea tipo 1 (DT1) o tipo 2 (DT2), lo que realmente ocasiona las complicaciones diabéticas es la hiperglucemia crónica, y no la diabetes en sí misma. Con una adecuada gestión y un aprendizaje coherente, es posible vivir con normoglucemia aún teniendo diabetes, asegurando la salud y el bienestar.

Las complicaciones diabéticas pueden ser prevenidas, e incluso revertidas. Esto se logra, no a través de “buenos hábitos de vida” (una idea demasiado abstracta y que no dice mucho), sino normalizando la glucemia. La normoglucemia, es la clave para evitar todas estas complicaciones, lo cual puede ser una gran sorpresa, ya que el tratamiento convencional para la diabetes se suele encausar en otras direcciones como: 

  • Dieta baja en grasas, 
  • Prevención de las hipoglucemias graves
  • Prevención de la condición hiperglucémica potencialmente mortal llamada cetoacidosis (en diabetes tipo 1) y estado hiperosmolar no cetocico (en diabetes tipo 2). 

Pero no suele centrarse en mantener niveles de glucemia lo más cerca posible a lo normal, durante el mayor tiempo posible (es decir, la verdadera normoglucemia) para marcar realmente la diferencia en la aparición, progresión y/o prevención o reversión de las complicaciones diabéticas.

Probablemente no existe ni un solo tejido u órgano en el cuerpo humano que se escape a los daños provocados por los altos niveles de glucosa en sangre – y estos daños existen se viva o no con diabetes. Por lo que las complicaciones diabéticas incluso pueden existir en personas que, oficialmente, no tienen un diagnóstico de diabetes, pero que igual viven con hiperglucemia crónica, misma que es capaz de ocasionar todas las complicaciones que mencionaré a continuación. Se ve frecuentemente a personas “sin diabetes”, desarrollar las mismas complicaciones diabéticas debido a la hiperglucemia.

La hiperglucemia crónica ocasiona daños a prácticamente todos los órganos y tejidos del cuerpo, por lo que, si no se lleva una adecuada gestión de la glucemia, rápidamente pueden ir apareciendo cardiopatías, retinopatía, nefropatía, daños a la piel y al sistema inmune, desbalances hormonales y endocrinos, entre otro sinfín de complicaciones asociadas a esta elevación de la glucosa sanguínea.

Las personas que viven con altos niveles de glucosa en la sangre también tienden a tener osteoporosis o huesos frágiles; tienden a tener la piel tensa; inflamación y rigidez en las articulaciones; entre muchas otras complicaciones que afectan a todas las partes de su cuerpo, incluyendo el cerebro, con deterioro de la memoria a corto y largo plazo. Es por ello que incluso la enfermedad de Alzheimer es llamada hoy en día “diabetes tipo 3”.

Las complicaciones crónicas derivadas de la diabetes (o más bien, de la hiperglucemia) podrían dividirse en general en vasculares y no vasculares; las vasculares comprenden microangiopatías (retinopatía, nefropatía, neuropatía) y macroangiopatías (cardiopatía isquémica, accidentes cerebrovasculares, enfermedad arterial periférica). Y las no vasculares incluyen pie diabético, infecciones que pueden volverse graves por daños en el sistema inmune, hipertrigliceridemia, afecciones de la piel y trastornos de la conducta alimentaria.

Esta tabla explica cuáles son las complicaciones más comunes, según el tipo de diabetes:

Complicaciones diabéticas más comunes

Diabetes tipo 1Diabetes tipo 2
Retinopatía DiabéticaMala irrigación sanguínea, pudiendo provocar amputaciones
Nefropatía DiabéticaInfartos al corazón
Neuropatía Diabética (gastroparesia, parestesias, disfunción eréctil)Infartos cerebrales, accidente cerebrovascular
Enfermedad cardiovascular (en la edad adulta)Hipertensión
Disfunción eréctil

Las microangiopatías pueden causar una muerte prematura, al ser capaces de causar arteriopatías coronarias y accidentes cerebrovasculares.

Muchas personas que viven con diabetes también pierden la vista, por los daños que la hiperglucemia causa a los sensibles vasos sanguíneos de los ojos: es decir, la retinopatía diabética. Por ello es muy importante un seguimiento y revisiones oculares constantes.

En cuanto a la nefropatía, comprende daños al riñón que consiste en alteraciones causadas por un mal control glucémico. La nefropatía diabética es responsable de un 30% de los casos de enfermos que están con diálisis, así como la primera causa de necesitar un trasplante renal. El primer signo que encontramos es la presencia de microalbuminuria, dicho de otro modo, pérdida de proteínas por la orina. Debe evaluarse siguiendo la misma frecuencia que la retinopatía diabética y se realiza analizando una muestra de orina.

La neuropatía comprende daño a los nervios, que termina afectando con mayor frecuencia a los nervios de los pies y piernas, pero puede causar el mismo tipo de daños en muchos otros órganos y sistemas como el digestivo, vías urinarias, vasos sanguíneos y corazón, causando en muchas personas afecciones dolorosas e incapacitantes.

Muchas afecciones de la piel son causadas también por la hiperglucemia crónica.

Asimismo la hipertrigliceridemia es una complicación diabética grave y frecuente, en donde hay un gran aumento de los triglicéridos en sangre, pudiendo causar gravísimas complicaciones vasculares y cardiacas. Nuevamente es un daño causado por la hiperglucemia, lo que una vez más demuestra la falsedad de la teoría de que “comer grasa tapona las arterias y la grasa es dañina para las personas con diabetes”, ya que esto es un mito. ¡Lo que verdaderamente causa enormes y graves complicaciones diabéticas es la hiperglucemia!… y no el consumo de grasas. Y la hiperglucemia suele aparecer por una alimentación alta en carbohidratos, además de una mala gestión de la insulina y demás factores relacionados.

Por último, son frecuentes los trastornos de la conducta alimentaria especialmente entre personas con DT1, con prevalencia muy alta de anorexia y bulimia nerviosa, esto es un factor que frecuentemente ocasiona descompensaciones cetoacidóticas. La “diabulimia” consiste en reducir u omitir las dosis de insulina correspondiente al adecuado control glucémico, con el objetivo de “perder peso” (o de supuestamente lograr que cierto comestible dañino “no nos haga engordar”), pero esto puede causar gravísimas complicaciones a quienes vivimos con DT1. Claro está que los trastornos de la conducta alimentaria también tienen componentes psicológicos, emocionales y psicosociales, que la persona debería saber gestionar con un acompañamiento profesional que sea ya no solamente clínico, sino psicológico también.

¿Cómo evitarlas?

Lo más importante, sin embargo, es que la estricta gestión de la glucemia se asocia con muchas menos complicaciones diabéticas, recuperando el control que nos permita vivir en salud y bienestar.

Desde hace varias décadas, dos grandes estudios nos demostraron que los grandes daños asociados a la diabetes se debían en realidad al descontrol glucémico y a la hiperglucemia crónica: el “Diabetes Control and Complications Trial (DCCT)” hecho en Estados Unidos a finales de los años 80s, y en Inglaterra el estudio UKPDS. Ambos demostraron que, gestionando adecuadamente la glucemia, se podían evitar la inmensa mayoría de complicaciones diabéticas, observando una enorme reducción en nefropatía, cardiopatía, retinopatía, etc.

El primero de dichos estudios dio seguimiento a personas con diabetes durante diez años, para medir los efectos de un mejor control de los niveles de glucosa en sangre. Los pacientes cuyos niveles de glucosa en la sangre estaban casi «normalizados» tuvieron reducciones drásticas de las complicaciones a largo plazo. Los investigadores comenzaron el DCCT intentando ver si podían, por ejemplo, disminuir la frecuencia de retinopatía diabética al menos en un 33%. Y al terminar encontraron una reducción de más de 75% en la progresión de la retinopatía temprana. Se encontraron resultados dramáticamente similares en otras complicaciones diabéticas: una reducción del 50% en el riesgo de enfermedad renal, del 60% de riesgo de daño a los nervios, y 35% en reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular. Si aprendemos a llevar una verdadera normoglucemia durante todo el tiempo, estas reducciones pueden llegar a ser del 100%. Estos resultados son una excelente razón para empezar a adoptar un estricto control glucémico. Fueron los primeros estudios que cambiaron la idea de que las complicaciones diabéticas aparecerían “inevitablemente” si uno vive con diabetes; demostrando en cambio que la clave para evitarlas está en el control glucémico estricto y la normoglucemia.

Este esquema explica los cinco diferentes mecanismos – adentrados un poco más en la fisiopatología de las complicaciones diabéticas – por los cuales la glucosa sanguínea constantemente elevada, afecta tanto a nuestros cuerpos y especialmente si se vive con diabetes:

Estos cinco mecanismos son los que provocan que, ante la presencia de elevada glucosa en sangre, todo nuestro organismo se glicosile, es decir, se intoxique por acción de la glucosa. Las personas que veo en mi práctica, que viene con una hemoglobina glicada HbA1c de 5,8 o superior, vienen ya con inicios de dichas complicaciones diabéticas.

Aunque la diabetes sigue siendo una condición incurable y crónica, es muy tratable y las complicaciones a largo plazo son totalmente evitables, si nos ponemos la meta de aprender, con el objetivo de tener normoglucemia. Un control glucémico adecuado, y sobre todo la detección temprana de cualquiera de estas complicaciones, nos dan excelentes probabilidades de frenarlas y, en muchos casos, revertirlas. Para quienes vivimos con diabetes, la normoglucemia es un derecho, ya que tenemos derecho a un estándar de salud igual al de cualquier persona sin diabetes, y no a una estándar más bajo o peor debido a nuestra condición.

Aunque tú vivas con diabetes y no tengas las complicaciones diabéticas comunes: retinopatía, nefropatía, neuropatía, hay muchas otras complicaciones diabéticas que tal vez no conoces y que te estén dando síntomas que disminuyen tu calidad de vida como gastroparesia, hombro congelado, entre otras. Recuerda que con un aprendizaje adecuado y coherente, así como el acompañamiento de un profesional que también vive esta condición en carne propia, puedes progresar de manera segura y efectiva en el camino de la normoglucemia que asegure salud y bienestar.

Mi experiencia y mis programas:

Soy Rosy Yáñez, soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb, medicación efectiva y ayuno intermitente.

Si quieres evitar o prevenir tener diabetes tipo 2, mejorar tu composición corporal tengas o no diabetes tipo 2, o si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1 o tipo LADA y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a mirar más sobre mis programas de acompañamientoaquí encontrarás mis mejores recursos.

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