Problemas de piel, carbohidratos y resistencia a la insulina

La apariencia y estado de nuestra piel tiene muchísimo más que ver con nuestra alimentación, de lo que la gente se imagina. Como en tantas otras áreas de la vida en general – y de la nutrición en particular – hay muchísimos mitos y muchas cosas que allá afuera no nos cuentan: por ejemplo, no nos cuentan que la gran mayoría de problemas de la piel tienen qué ver con uno de dos factores fundamentales (o ambos): la alimentación y el estrés. E incluso en los casos donde problemas de piel tengan que ver con otros factores distintos – como podrían ser, por ejemplo, un accidente o una quemadura, u otro problema hormonal – la alimentación juega un rol fundamental. Dependiendo de lo que comamos, estos problemas de piel pueden agravarse o por el contrario, podemos ayudar a que nuestra piel sane con rapidez.Otra cosa curiosa es que, nuevamente, como en tantas otras áreas de la vida, estamos acostumbrados a poner el foco afuera y no adentro. En lo físico y en lo psicológico; mucha gente se enfoca más en mirar lo que viene de fuera, que lo que viene de dentro, o lo que está sucediendo al interior de nosotros. ¡Y es parecido con la piel!… nos enseñan a preocuparnos más por ponernos cremas caras, protectores solares, preocuparnos por los rayos del sol (que sí es verdad que debemos ser cuidadosos de no quemar la piel al sol, pero es un factor secundario comparado con alimentación), o hidratar la piel poniéndole encima tal o cual sustancia o rodajas de vegetales, o untarnos encima cualquier cantidad de cosas, cada una más original que la anterior: arena, café, carbón molido… Y no quiero decir que estos factores externos no importen, pues muchos de ellos efectivamente pueden jugar un rol en ayudar o dañar la piel. ¡Pero nada de esto se compara con la importancia que tiene lo interno!… La hidratación por ejemplo, es un concepto más o menos conocido, pero nuevamente muchos pensamos más en la hidratación “externa” de ponerse cremas o rodajas de pepino; cuando en realidad es mucho más importante hidratar la piel de adentro hacia afuera, y no al revés: bebiendo suficiente agua y cuidando nuestro estado de hidratación interna.Además de la hidratación, lo mismo sucede con la nutrición. La nutrición primordial que le podemos dar a nuestra piel es la que viene de la comida: la piel se nutre de adentro hacia afuera, y no al revés. Primero hay que nutrir a todo nuestro sistema con una alimentación adecuada, basada en comida real y de calidad, y después eso se reflejará “afuera” en nuestra piel. Con una alimentación así, que nos asegure todos los nutrientes esenciales: proteínas, grasas saludables, vitaminas y minerales que necesitamos, la piel lucirá radiante y se evitarán casi todos los problemas en ella.Otra cosa muy importante que allá afuera no nos cuentan, y que para que la nutrición eficaz suceda es que la hiperglucemia y la resistencia a la insulina están en la raíz de muchísimos problemas en la piel. Cuando llevamos una alimentación alta en carbohidratos, azúcares y comestibles procesados; que llena nuestra sangre de glucosa y que obliga al cuerpo a producir mucha insulina (provocando con el tiempo la resistencia a ésta), aparecen muchos problemas de la piel, que la mayoría de la gente no sabe que se asocian a la nutrición: manchas y cambios en la coloración, piel áspera y grisácea en áreas como codos y rodillas, pequeños lunares marrones que sobresalen de la piel, acné más allá de la adolescencia… Son cosas que todos hemos visto en personas cercanas, y solemos creer que se trata de “la edad”, la suerte, el sol, etc… Y que en realidad es mucho más probable que sean causados por hiperglucemia y resistencia a la insulina; las dos condiciones más prevalentes y sub-diagnosticadas de la sociedad actual, causadas por la alimentación moderna, basada en carbohidratos, que provoca tantos daños.Una mención aparte merece el acné – mismo que es común en adolescentes. Durante esta etapa de la vida, debido a los cambios hormonales, puede ser normal que algunos chicos presenten un poco de acné, pero sin duda se agrava con una alimentación inadecuada. Y una vez más, la gente acostumbra poner el foco en lo externo: cremas “milagrosas” anti-acné, que contienen obviamente toxinas y químicos antinaturales para nuestro cuerpo, algunos de los cuales pueden hacer mucho daño. Hubo en décadas pasadas escándalos por tratamientos artificiales anti-acné que podían causar enormes daños, como intoxicaciones, abortos espontáneos en embarazadas (o severos daños a sus bebés); mismos que podían haber sido evitados… más triste aún si nos damos cuenta de que el cambio hacia una alimentación adecuada, podría haber resuelto un problema de acné de forma mucho más efectiva. Dejar de consumir azúcar, ya comienza a ayudar mucho.¿Y por qué los problemas de piel tienen qué ver con hiperglucemia y con resistencia a la insulina?… A grandes rasgos podríamos decir que la alimentación inadecuada pone a nuestra piel en contacto con un gran enemigo, el mismo que causa muchos otros problemas de salud modernos: la inflamación. Cuando llevamos una alimentación alta en carbohidratos y azúcares – que va contra nuestro diseño genético y contra lo que nuestro cuerpo espera recibir para funcionar – se provoca un proceso de inflamación a nivel celular, que con el tiempo causa daños a nuestras venas, arterias y órganos. Esta inflamación es provocada sobre todo por los azúcares (entre ellos incluyendo la glucosa de cualquier grano o cereal), y por las proteínas de los cereales.Los cereales contienen muchas sustancias que para nosotros los humanos son anti-nutrientes, además de algunos tipos de proteínas no digeribles por el sistema digestivo humano (gluten, lectinas). Esto sucede porque las plantas tienen sus propios mecanismos de defensa, para intentar evitar que animales y humanos nos las comamos: sustancias indigestas que nos pueden causar un amplio rango de molestias, y que a muchos de nosotros, directamente nos causarán daños mayores (por ejemplo a las personas que padecen celiaquía: una intolerancia más severa al gluten). Ahora todo mundo ha escuchado hablar del gluten, ya que empieza a haber muchas personas que muestran una intolerancia más fuerte hacia esta proteína. Pero no hace falta padecer celiaquía: en realidad, todos somos intolerantes a estos anti-nutrientes y a estas proteínas no digeribles; ¡ya por el simple hecho de que no son digeribles!… Aunque los daños varían mucho de una persona a otra, sencillamente no son comidas diseñadas para el cuerpo humano; por eso con mayor razón ha sido una catástrofe de salud pública adoptar una “pirámide nutricional” que se basa en los carbohidratos de los cereales. Pero además, a muchas personas les pueden causar todo tipo de malestares, que incluyen estos mencionados daños en la piel.Los cereales son de por sí nutricionalmente pobres, y una base muy poco saludable sobre la cual construir nuestra alimentación. Pero encima de eso, hay que agregar que los cereales modernos, convencionales, están además llenos de pesticidas que nos causan daños; y que ya en nada se parecen a los cereales salvajes que un ser humano antiguo podría haber consumido en cantidades muy limitadas: se les ha adulterado y modificado de tal forma que contienen mayor porcentaje de glucosa, volviéndolos aún más pobres nutricionalmente y con menos aún contenido de fibra u otras sustancias que aminoran los daños causados por los anti-nutrientes.El alto consumo de cereales y azúcares trae además otro problema: el síndrome de intestino permeable, que con el tiempo puede causar muchísimos otros daños. Dado que los cereales, granos y leguminosas no son realmente lo que nosotros evolucionamos adaptados para comer, este síndrome de intestino permeable provoca que a lo largo de nuestro intestino se vayan abriendo indiscriminadamente pequeñas “compuertas”, que existen para permitir el paso de nutrientes al torrente sanguíneo. Pero cuando dichas compuertas se abren “de más” y de manera inadecuada, permiten que pasen indiscriminadamente toxinas, bacterias sépticas, organismos patógenos y todo tipo de agentes dañinos. Esto causa una respuesta inmune que con el tiempo puede volverse contra nosotros y facilitar la aparición de enfermedades autoinmunes como la psoriasis – que diversos estudios ya empiezan a relacionar más directamente con la alimentación.Por todo ello, una dieta a base de legumbres y cereales no puede competir con una alimentación cetogénica, baja en carbohidratos, que va mucho más acorde a nuestro diseño genético. Cuando retornamos a esa alimentación originaria, adaptada a nuestros genes, muchísimos problemas de salud comienzan a desaparecer, a medida que nuestros sistemas se van restaurando: incluyendo una mejora considerable en los problemas de la piel. En caso de las personas que vivimos con diabetes, también es fundamental una adecuada y eficaz gestión de la insulina.Resolver los problemas de piel – y lucir una piel sana y radiante – puede ser otra motivación para tomar mejores decisiones en nuestros alimentos. Recordemos que cada alimento ocasiona una respuesta metabólica determinada, que va mucho más allá de simples calorías vacías o de solamente “obtener combustible” para el cuerpo: tiene todo qué ver con nuestra salud y aspecto. Y es mucho más fácil, seguro y efectivo hacer esto con un aprendizaje acompañado, en donde otros nos apoyen a volvernos expertos en el manejo de nuestra alimentación y metabolismo para nuestro propio bienestar. Mi experiencia:Soy Rosy Yáñez, Soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb y ayuno intermitente.Si quieres disminuir o prevenir la resistencia a la insulina, te invito a mi próximo Reto “Combate la resistencia a la insulina” de 4 semanas, comienza el 2 de diciembre, solo disponible por blackfriday: https://diabetesbien.com/reto/Si quieres seguir recibiendo estos posts, acceso a webinars, LIVE’s, y avisos de inicio de mis Programas puedes apuntarte a mi canal de telegram DIABETESBIEN de mensajes al móvil: https://t.me/joinchat/AAAAAEcMSNp3uS9GEnLuVg .Si tienes dudas sobre si mis programas de acompañamiento online son para ti, puedes pedirme una sesión gratuita online AQUÍ https://bit.ly/2HSj8iy , me cuentas tus dificultades con la diabetes y miramos si te puedo ayudar.Comentario *
Reseña y opinión: “Los 10 Mandamientos del Cavernícola” de Mark Sisson

¡Deseo que estés teniendo un feliz inicio de año, y que este 2021 sea lleno de aprendizaje y crecimiento para tu salud y bienestar!… En estos próximos artículos, quiero recomendar lecturas interesantes relacionadas con alimentación, bienestar y estilo de vida saludable. Son libros que me han parecido interesantes e ilustrativos, ya sea porque hablen de alimentación y salud en términos más generales; o algunos otros más enfocados específicamente a la vida con diabetes mellitus tipo 1 o tipo 2 (DT1 o DT2).Inicio con un libro llamado “Los 10 Mandamientos del Cavernícola” (publicado en 2009), del autor norteamericano Mark Sisson, un atleta de competencia que por muchos años siguió el “dogma” o conocimiento convencional acerca de las cosas que supuestamente debemos hacer para conservar buena salud: deporte agotador y estresante junto con una alimentación supuestamente “saludable” basada en cereales y baja en grasas; misma que con el tiempo fue mermando su salud a pesar de tratarse de un deportista de competencia. Con el tiempo él fue aprendiendo cosas distintas y cambiando su estilo de vida, hasta volverse un reconocido promotor de la comida real y de una alimentación verdaderamente alineada con nuestro diseño genético.El libro explica cómo a través de sencillos cambios en nuestro estilo de vida, hacia una vida alineada con nuestros genes y la manera en que evolucionaron durante millones de años de nuestra existencia humana, se vuelve posible “perder peso, gozar de una salud excepcional y llenarse de energía”. Se trata de un libro que, si bien profundiza bastante en alimentación real y ancestral, es también una obra más holística que abarca temas de ejercicio, gestión saludable del estrés, el rol fundamental del sueño en la buena salud, y la importancia del aprendizaje y del juego para conservar la función cerebral y el bienestar socio-afectivo – tal como era la vida de tribus humanas ancestrales.Por ello, en los dos primeros mandamientos – mismos que comprenden casi la mitad de todo el libro – el autor profundiza en el tópico de la alimentación: “come plantas y animales” es el primero de ellos, refiriéndose a la importancia de llevar una alimentación basada en comida real – y no en comestibles procesados que dañan nuestra salud –, comiendo alimentos de calidad que provienen de plantas y animales, y no de fábricas y laboratorios. De esta manera se obtienen las cantidades adecuadas de grasas saludables, proteínas, vitaminas y minerales necesarios para el buen funcionamiento de todos nuestros sistemas. Con el segundo mandamiento, “evita cosas venenosas”, profundiza en todo aquello que no nos hace bien comer: alimentos modernos creados (o fuertemente modificados) por el hombre, tales como cereales (ya que éstos no existían en la dieta ancestral del cavernícola, y nuestros genes no están adaptados a comerlos), azúcares añadidos (ahora omnipresentes en los procesados, en especial la fructosa añadida); y aceites industriales de semillas, aceites trans y grasas vegetales hidrogenadas (todos ellos inflamatorios y altamente dañinos a la salud arterial).En toda su exposición referente a alimentos, Sisson menciona y hace mucho énfasis en lo fundamental para la salud, tanto de la persona sin diabetes como para quienes vivimos con diabetes: que el elemento crucial de nuestra salud metabólica es llevar una alimentación que mantenga los niveles de insulina en el nivel saludablemente bajo y estable que nuestros genes necesitan para su correcta expresión. Así, menciona que la hiperinsulinemia y la hiperglucemia crónicas se encuentran en la raíz de casi todos los problemas de salud que vemos hoy en día con la alimentación moderna; problemas de salud que prácticamente no existían hace 200 años: diabetes tipo 2, obesidad, falla renal y daños hepáticos en personas cada vez más jóvenes, Alzheimer y demencia vascular, etc.Esta “vuelta al origen” para restaurar nuestra salud, y para comenzar realmente a alimentarnos para el bienestar (y claro, también para mantener una composición corporal óptima) implica comer muy pocos carbohidratos – sólo los procedentes de verduras, y no de cereales ni de comestibles procesados o azucarados. Alimentándonos de esta manera: una alimentación alta en grasas saturadas, con las adecuadas fuentes de proteína (todo ello proveniente de la comida real y de calidad), se gestiona fácilmente la composición corporal, y nos deshacemos del peso extra sin regímenes que impliquen sufrimientos ni pasar hambre. No solo eso, sino que enfermamos menos, ya que el sistema inmune se fortalece, se restauran ejes hormonales dañados por todo el cuerpo, mejora la salud intestinal que es crucial en todo sentido, y todos nuestros órganos empiezan a funcionar mejor.La siguiente sección más grande de este libro tiene qué ver con ejercicio, y las maneras más eficientes de ejercitarnos para la correcta función muscular, sin que implique el estrés y el posible daño de lo que Sisson llama “cardio crónico”: la creencia errada – que aún tienen muchas personas – de que “más gimnasio es mejor”, ejercitándose en largas y dolorosas sesiones de ejercicio cardiovascular que, realizado de estas maneras ineficientes, no sólo no nos da los resultados deseados en cuanto a quema de grasa corporal o rendimiento deportivo, sino que lejos de ello puede lesionarnos músculos o ligamentos, además de implicar un estrés corporal dañino. Así pues, en los tres siguientes mandamientos: “Muévete con frecuencia, pero despacio”, “Levanta objetos pesados” y “Corre a toda velocidad de vez en cuando”, Sisson propone una manera diferente de ejercitar el cuerpo y los músculos, optimizando el tiempo que uno pasa en el gimnasio y desafiando el paradigma de que “más” sea necesariamente “mejor”.Él propone que nuestro estilo de vida implique un movimiento constante a ritmo lento (caminar, andar en bicicleta, subir escaleras, etc.), e intercalando unas cuantas veces por semana sesiones de levantamiento de pesas y unos cuantos intervalos de ejercicio de alta intensidad. Así, podremos pasar relativamente poco tiempo por semana en el gimnasio o en la sala de deporte; pero optimizando el ejercicio de tal manera que “menos es más”: mejor tono muscular, la composición corporal deseada, y la salud en todos nuestros órganos que implica el movimiento. ¡Estamos hechos para movernos!…En el resto de “mandamientos” (duerme lo suficiente, juega, incrementa tu exposición al sol, evita los errores estúpidos y usa el cerebro) el autor nos recuerda otras cosas fundamentales para nuestra salud – física y mental – que tienden a ser olvidadas en el mundo moderno: a muchos de nosotros nos ha sucedido que, desde que somos adultos, “ya no tenemos tiempo” para jugar, dormir lo suficiente y de forma adecuada, exponernos a la luz del sol de manera saludable y consciente, aprender cosas nuevas, o ejercitar nuestro cerebro de maneras creativas e innovadoras… y eso a la larga nos cuesta salud mental, emocional, psico-social y afectiva. En esta sección por lo tanto él nos recuerda que nuestros genes también evolucionaron para necesitar descansar, aprender, ser creativos y vivir en una comunidad saludable y afectiva.De los libros que mencionaré en estas próximas entradas, “Los 10 Mandamientos del Cavernícola” es probablemente el que tiene menos qué ver directamente con diabetes, de cualquier tipo. No es una obra especializada; sin embargo, es una lectura interesante y sencilla, fácil de entender para quienes no sean profesionales sanitarios o de la nutrición; que aboga por acciones concretas que van a favor de nuestros genes y su evolución, y en contra de paradigmas de la vida moderna que nos están costando salud, bienestar y años de calidad de vida. El autor explica que nuestros genes sencillamente no están adaptados a muchas cosas que la sociedad moderna o bien toma como “saludables”, o bien no les da importancia: cosas como comer cereales, comer productos procesados y comidas “inventadas”, dormir poco y mal, hacer “cardio” crónico frustrante sin ver resultados, olvidarnos de jugar y de aprender cosas nuevas, etc. Esto resuena con aquello que menciono constantemente en mis artículos y programas de acompañamiento: la mejor manera de hacer cambios permanentes en nuestro estilo de vida, y que nos traigan salud y bienestar, es siempre más efectivo, fácil y seguro de llevar a cabo con el acompañamiento de un profesional.Mi experiencia y mis programas:Soy Rosy Yáñez, Soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb y ayuno intermitente.Si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1, tipo LADA o tipo 2 y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a explorar mis Programas de acompañamiento personalizados/grupales DIABETES BIEN online para encajar la diabetes a este tipo de alimentación en el menor tiempo posible, romper los mitos que te impidan lograrlo, aprendiendo como gestionar la medicación, monitoreo, todo de la mano conmigo y junto con otras personas con los mismos objetivos de salud.Mis próximos programas inicia el 11 de enero, apúntate a la oferta solo hasta el 9 de enero:Si quieres seguir recibiendo estos posts, acceso a webinars, LIVE’s, y mucha información de valor, puedes apuntarte a mi canal de telegram DIABETESBIEN de mensajes al móvil: https://t.me/joinchat/AAAAAEcMSNp3uS9GEnLuVg .Si tienes dudas sobre si mis programas de acompañamiento online son para ti, puedes pedirme una sesión gratuita online AQUÍ https://bit.ly/2HSj8iy , me cuentas tus dificultades con la diabetes y miramos si te puedo ayudar.Comentario *
Diabetes y Ejercicio: ¿Quemar calorías o hidratos?

Hacer ejercicio físico es parte fundamental de tener buena salud… pero no por las razones que la mayoría de la gente cree. Si bien es sabido que “hacer ejercicio es saludable” o que es “bueno para mantener una figura estética”, muchos creen que el motivo fundamental de esto es porque haciendo ejercicio “se queman calorías”. En realidad, los beneficios del ejercicio tienen muy poco qué ver con la quema de calorías, y van mucho más allá en la bioquímica de nuestros cuerpos.La educación es no solamente el tratamiento para la gran mayoría de nuestras condiciones de salud, sino también la clave para lograr una salud global e integral. Si uno no sabe “para qué” está haciendo ejercicio – quiero decir a nivel corporal, más allá de un motivo más superfluo como “para verme bien” –, y si no entendemos tampoco cuáles son sus beneficios a nivel metabólico y físico, esto muchas veces contribuye a que la gente haga ejercicio de maneras inadecuadas, o desadaptadas de sus necesidades fisiológicas; y al no ver los resultados deseados hay frustración y abandono.Si bien se ha vuelto sentido común que hacer ejercicio físico (como mínimo dos o tres veces por semana) es “bueno para la salud”, aún persisten muchos mitos. Quizá el mito más grande es que el ejercicio es bueno “porque quema calorías”. Y ya en otros artículos había tocado el tema de que las calorías no son, en general, un buen indicador de nada en el mundo de la nutrición. Esto es porque diferentes alimentos generan efectos muy diferentes en nuestro cuerpo dependiendo de dónde vengan y de su calidad, poco importa si tienen “más” o “menos” o “las mismas” calorías que otro alimento. El mito de que las calorías “son todas iguales” ha ocasionado en el mundo un desastre de salud pública, sobrepeso y diabetes tipo 2. Y así como las calorías que “entran” no son un indicador fiable de nada, tampoco lo son las calorías que “salen”: es decir, el ejercicio no debe hacerse para “quemar calorías”, sino principalmente para ganar músculo y para generar sensibilidad a la insulina (algo muy importante para todos, no solamente quienes vivimos con diabetes o quienes corren riesgo de tenerla). Y es por ello que el solamente hacer ejercicio “para adelgazar” es tan poco efectivo: una salud adecuada requiere forzosamente adoptar hábitos de alimentación adecuados, adaptados a la forma en que .Y en el mundo de la diabetes existen mitos similares y paralelos: el mito de que haciendo ejercicio se puede contrarrestar una comida alta en hidratos o en azúcares (pensando que simplemente “se queman” al hacer ejercicio y ya está); relacionado con el mismo mito de que es un simple balance matemático entre lo que entra y lo que sale: “si ingiero tantos hidratos/calorías, después balanceo con la insulina y el ejercicio”. Y esto simplemente no es verdad: nuestro cuerpo no es un cubo de almacenamiento o una caja de donde simplemente “entran y salen” sustancias en su misma forma. Es una máquina metabólica compleja que transforma unas cosas en otras, y con una bioquímica muy complicada. Cuando seguimos una alimentación convencional con muchos carbohidratos, y comida procesada en lugar de comida real, ya se ocasionó un daño y una respuesta metabólica desfavorable, independientemente de que antes o después se haga ejercicio. Nuestra bioquímica es mucho más complicada que eso, y no es verdad que podamos comer “como siempre” con azúcares y carbohidratos si antes o después hacemos ejercicio “para compensar”.La realidad es que seguimos teniendo los mismos genes que evolucionaron adaptados para reconocer la comida real, con ingredientes de calidad. Independientemente del ejercicio, este seguirá siendo el tipo de comidas que nos mantienen en salud y con niveles glucémicos saludables. En la vida con diabetes, a pesar o gracias a la diabetes también podemos volver a lo fundamental para mantener buena salud a largo plazo es a través de la alimentación baja en hidratos y la educación de cómo normalizar de verdad los niveles de glucosa en sangre; pero esto no es lo único, efectivamente la otra parte fundamental de la salud es el ejercicio físico. Pero como mencioné, esto no tiene nada qué ver con “quemar calorías” ni con “contrarrestar” una ingesta de hidratos, sino con el músculo y la insulina, como ahondaré más adelante.Nunca se trató de calorías: las razones por las que el ejercicio nos da grandes beneficios de salud van mucho más allá. Para irnos a lo más básico y primigenio; nuestra naturaleza corporal es movernos. Evolucionamos en movimiento, en un entorno donde para conseguir comida era necesario el esfuerzo físico de caminar, recolectar, cazar y usar la fuerza. Nuestros genes no están adaptados al sedentarismo, y según la OMS (Organización Mundial de la Salud), el sedentarismo causa más muertes que la obesidad (si bien suelen estar relacionados: el sedentarismo puede ser uno de los factores que contribuyen a la obesidad). La actividad física también combate directamente dos de los otros mayores asesinos: hipertensión e hiperglucemia.Dos enormes beneficios vienen de la mano con hacer ejercicio, y también tienen mucho que ver el uno con el otro: aumenta la fuerza muscular, y disminuye la resistencia a la insulina, es decir, mejora la sensibilidad a ella. Ganar fuerza muscular, además, generalmente va acompañado de la pérdida de grasa corporal excesiva. El ejercicio diseñado para ganar fuerza muscular (por ejemplo levantar pesas) es mucho más recomendable y saludable, tanto para hombres como para mujeres, que el ejercicio puramente aeróbico. Se recomienda también combinar el ejercicio de fuerza con algo de HIIT (high-intensity interval training, entrenamiento con intervalos de alta intensidad), que ayuda a sintetizar nuevas mitocondrias haciendo que las células puedan utilizar más oxígeno en el futuro. Estos son los dos tipos de ejercicio más recomendables y lo más benéfico es realizar ambos, en diferentes momentos de la semana. El ejercicio también promueve el proceso benéfico de la autofagia (regeneración celular: las células se alimentan de sus propias partes dañadas) y es catabólico.¿Por qué el ejercicio de fuerza es mejor que el aeróbico?… Haciendo ejercicio de fuerza estimulamos el músculo a su propia reparación y crecimiento. Influye en la activación posterior del mTOR, la molécula que controla el equilibrio de la regeneración celular. Además, una buena masa muscular es importante durante toda la vida, en edades más avanzadas esto ayuda a evitar la sarcopenia o atrofia de músculos y huesos que se ven en muchas personas de edad avanzada. Es decir, hacer ejercicio continúa siendo importante durante toda la vida, no sólo en la juventud y adultez. Trabajar el músculo favorece la absorción de la proteína y la labor de la insulina. Hacer ejercicio de fuerza, y en especial el levantar pesas (tanto para hombres como para mujeres, adaptando el peso al cuerpo de cada uno: es lamentable que las pesas tengan mala fama entre algunas personas) pone en marcha todo un proceso hormonal en nuestro sistema. Activa la hormona del crecimiento y favorece la acción de la IGF-1 (hormona similar a la insulina, también importante en nuestra salud).Además, al aumentar la masa y salud muscular nuestro sistema se sensibiliza a la insulina, mejorando el metabolismo de la glucosa. Esto es bueno para cualquier persona, y ni qué decir para quienes vivimos con diabetes. Es por esto (y no por la “quema de calorías”) que el ejercicio dedicado a ganar músculo es tan benéfico metabólicamente, que suele ayudar a deshacerse de la grasa corporal excesiva, y que ayuda a un buen manejo de la diabetes. Además, en la vida con diabetes, con el objetivo de normalizar los niveles de glucosa en sangre (59-99 mg/dl) la mayor parte del tiempo, el ejercicio es una herramienta más para conseguirlo.Conviene hacer una nota específicamente sobre las mujeres y el ejercicio muscular: existe el mito de que los ejercicios de fuerza como levantar pesas harán que una mujer se ponga “hinchada” o “excesivamente musculosa, con cuerpo de hombre”. Esto no es verdad: el cuerpo de una mujer, biológicamente hablando, no puede ponerse “como el de un hombre” pues para ello necesitaría una fuerte alteración hormonal a través de introducir testosterona artificialmente. Si eres mujer y te da miedo hacer pesas por temor a ponerte “hinchada”, debes saber que eso no sucederá: nuestros cuerpos son diferentes y tienen muy distintos balances hormonales; en un hombre el nivel natural de testosterona, mucho más elevado que en una mujer, favorece una musculatura mucho mayor, mientras que en la mujer hacer pesas ayuda a ganar músculo pero de una manera perfectamente proporcionada al cuerpo femenino y a la figura femenina.En conclusión, el ejercicio y la actividad física son fundamentales para todos, y también para quienes vivimos con diabetes. Sin embargo, es un tema complejo pues nuestra bioquímica es compleja: el saber cómo aprovecharlo y encajarlo para normalizar nuestros niveles de glucosa en sangre, y obtener todos sus beneficios, requiere que sigamos comprometidos a aprender y a educarnos.Mi experiencia:Soy Rosy Yáñez, Soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes y Alimentación Low-carb. Tengo veinticinco años viviendo con Diabetes Tipo 1 (DM), y desde hace quince años logro tener niveles glucémicos normales, sin ninguna complicación diabética.Si quieres seguir aprendiendo sobre la diabetes, te invito a ver mi último webinar “Resetea Bien tu Diabetes” en donde aprenderás los 4 fundamentos más importantes para normalizar tus niveles de glucosa en sangre de verdad https://youtu.be/s4YImTnQoI0 y si es tu momento, allí también puedes acceder a mis Programas DIABETES BIEN online para encajar tu diabetes tipo 1, diabetes tipo 2 o prediabetes a este tipo de alimentación en el menor tiempo posible, romper los mitos que te impidan lograrlo, aprendiendo como gestionar la medicación, monitoreo, todo de la mano conmigo y junto con otras personas con los mismos objetivos de salud. Los próximos programas inician el 24 de agosto!Si quieres seguir recibiendo estos posts, acceso a webinars, LIVE’s, y avisos de inicio de mis Programas puedes apuntarte a mi página: https://diabetesbien.com/ o recibirlo mediante mi canal de mensajes online al móvil: https://t.me/joinchat/AAAAAEcMSNp3uS9GEnLuVg.Si tienes dudas sobre si mis programas de acompañamiento online son para ti, puedes pedirme una sesión gratuita online aquí https://bit.ly/2HSj8iy , me cuentas tus dificultades con la diabetes y miramos si te puedo ayudar.Comentario *
¿Grupo terapéutico entre iguales para aprender y crecer con respeto y coherencia?

Muchos de quienes vivimos con diabetes, o alguna otra condición particular, sentimos la necesidad o el deseo de juntarnos con nuestros iguales: con pares que también vivan circunstancias similares ya sea en forma presencial u online. Un grupo de pares, adecuado y sano, puede ser un enorme apoyo en el manejo de nuestra condición y en la vida junto con ella.Sin embargo, es muy importante el tipo de trabajo que se realice en dicho grupo, y qué tipo de ambiente emocional y psicológico existe en él. Es de gran importancia que el trabajo sea hecho desde un lugar emocional que vaya más allá, enfocándose en que todo aprendizaje debe ser interno y comenzar desde dentro; mirando dentro de nosotros mismos, aprendiendo y autodescubriéndonos, nuestras motivaciones, deseos, pasiones y límites.Cuando no hay un trabajo más allá, con sentido e intención claros, pueden ocurrir consciente o inconscientemente comportamientos de discriminación, competencia o comparación constante entre los usuarios; si dichas actitudes no son trabajadas entonces podrían ser reforzadas al no moderarlas. Discriminación, competencia y comparación no son actitudes constructivas, ni ayudan a ninguna de las partes; ya que nuevamente, el trabajo de apoyo y de acompañamiento tiene que iniciar desde dentro y poniendo el foco en el interior de la persona: tener presente siempre que mi proceso de aprendizaje es mío, empieza con la aceptación de mi condición, y se basa en mi aprendizaje para el manejo de dicha condición. La única comparación acaso útil es entre mi actitud de antes y mi actitud de ahora: si mi actitud ahora me ayuda mejor a aprender, a autodescubrirme y a lograr mis objetivos.En un grupo así, ¿cuál es el significado de “acompañar”?… He mencionado antes que la educación y el aprendizaje son en sí mismos el tratamiento de la diabetes, y lo mismo vale para un grupo que esté basado en la idea del acompañamiento para apoyar en el manejo de la diabetes. La gran paradoja, y el paradigma para cualquier “cambio” en la educación, es que no puede existir una transformación si yo misma como educadora, maestra, madre o padre, no me centro en re-conocerme, sosteniendo mis propias dificultades emocionales. Sólo conociéndome a mí misma, puedo conocer y re-conocer a la otra persona y tenerla realmente en cuenta, en lugar de simplemente “proyectar” en él o en ella mi propio mundo interno no trabajado o no reconocido.El “acompañamiento” también se refiere al proceso de estar ahí para una persona en su proceso de aprendizaje, en donde las motivaciones tienen que venir de él o ella. Yo como acompañadora no soy una autoridad, ni un superior que impone opiniones o que dice a otros qué hacer, sino que acompaño como un igual, y apoyo a la persona en un proceso que debe estar guiado por él mismo o ella misma, donde él o ella se vuelvan expertos en el manejo de su propia condición y de sus emociones.Existen distintos métodos terapéuticos para acompañar. Un ejemplo es el término “Drala” que hace referencia a ir más allá de uno mismo: abriendo nuestro corazón para tocar el mundo más directamente. Practicando esta apertura, vivimos de manera más genuina con nosotros mismos y con los demás. Conectándonos con la sabiduría propia que posee cada persona. Integrando cuerpo, mente y espíritu se puede contribuir al cambio social, pero desde una perspectiva de desarrollo y crecimiento humano, mirando primero hacia adentro de nosotros mismos.Tenemos lamentablemente un sistema educativo que, desde que somos muy pequeños, nos hace “ciegos” a las cosas importantes. Está enfocado en el “afuera”, en mirar hacia afuera: competir con otros, qué tienen los demás que yo no tengo, compararse, mirar cómo son las vidas de los otros… En la educación, desde la infancia, deberían enseñarnos a mirar hacia adentro, ya que es la única manera de vivir en coherencia con nosotros mismos, siendo genuinos con nuestros deseos, valores, pasiones, con nuestra luz y nuestra sombra. Es la única manera de vivir en plenitud con nosotros mismos.Dado que el tratamiento para la diabetes es la educación, en un grupo de apoyo para quienes viven con diabetes se pueden aplicar estos mismos principios en los grupos terapéuticos, con el objetivo de trabajar, mejorar y dar espacio a las emociones de forma transparente y auténtica en niños, jóvenes, adolescentes y adultos con diabetes. En niños y adolescentes en particular, es de suma importancia inculcar una sana autoestima, en especial si viven con diabetes, haciéndoles ver que la discriminación o la comparación entre iguales no son productivas ni ayudan a nadie. Enseñarles que la culpa y la vergüenza (por vivir con diabetes, en este caso) tampoco son emociones constructivas; por el contrario empezar por la aceptación y llevar el proceso desde un lugar de amor propio. ¿Cómo me hablo a mí mismo? ¿Me gustaría que un amigo me hablase así?…Otra cosa importante de aprender y de practicar, tanto desde niños como entre adultos, es saber poner límites y hacerlos respetar, siendo asertivos, comunicando nuestras emociones cuando algo no nos gusta o nos incomoda. Poner límites es un acto poderoso de empoderamiento y de amor propio, pues cuando digo “no” a las cosas que no quiero hacer, o que no me ayudan a sentirme bien conmigo mismo, en realidad estoy diciendo “sí” a mí mismo, y a mi bienestar físico y emocional.Por parte del profesional, moderador o instructor que quiera practicar un acompañamiento para el autoconocimiento, es necesario tener una actitud de humildad, pues el profesional también debe enfocarse en que él mismo o ella misma continúan siempre en proceso de aprender, en el manejo sano de sus emociones; y moderar con intención y sentido de salud integral y de respeto mutuo. El moderador debe ser capaz de identificar si está moderando al grupo desde la autenticidad y el respeto al proceso de cada participante, evitando una situación donde predomine el ego – por ejemplo creer cosas como “sin mí no podrían, ellos me necesitan, yo sí sé y ellos no”… Sino por el contrario, viendo a los participantes como sus iguales, empoderados y con la capacidad de aprender y de auto-guiar su proceso en el manejo de la condición.En mis Grupos de Acompañamiento, de mis Programas Diabetes Bien, ofrezco un acompañamiento respetuoso, abierto, auténtico a través del grupo en línea (Programas Reinicia) y las sesiones grupales en línea (membresía Diabetes Bien). Los Círculos/cafés virtuales* dentro del formato del Programa Diabetes Bien surgen por la necesidad de crear espacios (en este caso virtuales) donde encontrarnos, reflexionar, dar voz y definir nuestro proceso. Estar en un círculo de igual a igual es una práctica de aprendizaje y crecimiento que se nutre de la experiencia y la sabiduría, del compromiso y el valor de cada una de las personas presentes y conectadas. Aunque compartimos una condición en común, somos muy distintos, por eso el objetivo de los Círculos/Cafés virtuales es enriquecer, crecer, sumar y aprender; al contrario de limitar, encontrar una definición o solución absoluta, debatir o querer tener la última palabra o la razón de algo, o juzgar negativamente a los otros. Así, en este espacio cada uno puede compartir, si le apetece, y los demás escuchamos sin juicio, mientras que yo funciono como moderadora y facilitadora.Al final, la idea es ser libres y sentirnos libres: de elegir en qué grupo de personas decidimos relacionarnos para sentirnos bien, poner límites cuando no estamos bien, saberlo expresar desde el amor y el respeto propio y a otros. Relacionarnos con libertad y congruencia es parte de la salud integral.Mi experiencia:Soy Rosy Yáñez, Soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes y Alimentación Low-carb.Tengo veinticinco años viviendo con Diabetes Tipo 1 (DM), y desde hace quince años logro tener niveles glucémicos normales, sin ninguna complicación diabética.Si quieres seguir aprendiendo sobre la diabetes, te invito a ver mi último webinar “Resetea Bien tu Diabetes” en donde aprenderás los 4 fundamentos más importantes para normalizar tu diabetes https://youtu.be/s4YImTnQoI0 y si es tu momento, allí también puedes acceder a mis Programas DIABETES BIEN online para encajar tu diabetes tipo 1, diabetes tipo 2 o prediabetes a este tipo de alimentación en el menor tiempo posible, romper los mitos que te impidan lograrlo, todo de la mano conmigo y junto con otras personas con los mismos objetivos de salud.Si quieres seguir recibiendo estos posts, acceso a webinars, LIVE’s, y avisos de inicio de mis Programas puedes apuntarte a mi página: https://diabetesbien.com/ o recibirlo mediante mi canal de mensajes online al móvil: https://t.me/joinchat/AAAAAEcMSNp3uS9GEnLuVgSi tienes dudas sobre si mis programas de acompañamiento online son para ti, puedes pedirme una sesión gratuita online aquí https://bit.ly/2HSj8iy , me cuentas tus dificultades con la diabetes y miramos si te puedo ayudarComentario *
¿Profesionales sanitarios que acompañan a personas crónicas de igual a igual?

He mencionado en artículos anteriores que la educación es en sí misma el tratamiento para la diabetes. Esto se vuelve aún más evidente cuando empezamos a aprender y entonces vienen las primeras frustraciones, el estrés y la sensación de lucha constante, al ver cómo somos tratados muchas veces por el sistema de salud y por el personal sanitario. Al hablar con otras personas que viven con diabetes u otras condiciones crónicas, nuestras historias de frustración con el sistema de salud son el pan de cada día.Tenemos un sistema sanitario basado en el autoritarismo, pero no sólo eso, sino además, uno que aún opera con base en muchísimas premisas falsas, falacias, e información obsoleta y ya desacreditada. Tenemos un sistema de salud que es eficaz en tratar accidentes y complicaciones agudas que duran poco, bien preparado para estabilizar una crisis momentánea; pero sumamente impreparado para acompañar condiciones crónicas, y sin una visión integrativa de la salud. La experiencia mía, y la de muchísimas personas a las que he acompañado en el manejo de su diabetes, es que nos ha tocado luchar contra este sistema en donde el modelo de tratamiento consiste en obedecer ciegamente las órdenes del profesional. Muchos de los sanitarios y profesionales prefieren que no hagamos preguntas, entre más callados nos quedemos mejor, yendo simplemente a hacernos las analíticas y a seguir sus indicaciones sin cuestionar nada… ¡aun cuando muchos vemos en nuestro día a día, que sus recomendaciones simplemente no nos funcionan!El resultado de este enfoque autoritario: mucho estrés, recomendaciones que no funcionan (como el método convencional de “contar hidratos”, que a mí nunca me funcionó, y que a muchas personas con diabetes nos tuvo siempre en una montaña rusa de constantes picos y subidas-bajadas peligrosas de glucosa)… y la sensación frustrante y desesperanzadora de tener que estar luchando contra el sistema que supuestamente debería estar ahí “para ayudarnos”. El enfoque en la educación es nulo.Y ya si tenemos la osadía de decir que estamos siguiendo recomendaciones distintas a las convencionales (como la alimentación low-carb, que el conocimiento convencional aún no reconoce, pues se cree el mito de que “causa hipoglucemias peligrosas”, algo que ya sabemos que no es verdad); muchos sanitarios nos riñen, cuestionan y desacreditan lo que estamos haciendo, y sencillamente no creen que pueda ser verdad que mantengamos niveles normales de glucosa en sangre. Nos dicen que con alimentación low-carb “arriesgaremos nuestra salud” y es mentira… Esto nos muestra que ya de entrada, el sistema de salud simplemente no cree que una persona con diabetes pueda – ¡o merezca! – tener niveles normales de glucosa en sangre, como si no tuviera diabetes, ni que pueda tener una buena salud. Ya de inicio se nos mide con otro rasero, aspirando a un estándar deficiente. ¡Cuando en realidad la persona con diabetes perfectamente puede normalizar su glucosa en sangre y gozar de excelente salud!…Si bien puede haber profesionales excepcionales que tengan un enfoque más flexible, que estén dispuestos a educar, y sobre todo a seguir aprendiendo ellos mismos, el sistema no favorece eso: el personal sanitario generalmente busca dirigir la condición del paciente, sin ningún aprendizaje y sin poner enfoque en la realidad psico-social de la persona. Pues la diabetes, como cualquier otra condición crónica, no es sólo una “condición de salud” sino toda una realidad psicosocial. Las emociones, el apoyo familiar, el círculo social, son parte fundamental de esa realidad también.Tristemente, todo este sistema “de salud” basado en el autoritarismo y en el control absoluto del médico – quien siempre “tiene la última palabra” –, nos lleva a la sensación de des-empoderamiento y de pérdida de control, que para tantos de nosotros ha sido o fue la constante de tantos años. Esta visión autoritaria ya debería ser calificada de obsoleta, que no funciona para las condiciones crónicas como la diabetes; pues cuando existe una condición crónica, es fundamental que la persona pueda tomar el control y volverse experto en el manejo de su propia condición. No solamente existe autoritarismo, sino también, en muchas ocasiones, la total falta de empatía y de humildad incluso; sin reconocer los propios errores, asumiendo que simplemente porque se es un profesional, ya no hace falta seguir aprendiendo. Cuando en realidad, ¡la etapa de estudiante debería durar toda la vida!…Un sistema de salud que empodere, que acompañe a las personas, y que se base en la salud integrativa, lograría resultados muchísimo más adecuados, ahorrando por cierto enormes costos ya que se podrían prevenir crisis agudas desde antes de que ocurrieran. Es por ello que algunos expertos en el manejo de la diabetes ya proponen una tutoría individualizada, centrada en el acompañamiento durante el aprendizaje (como lo ha hecho desde hace años el ). Empieza a ganar notoriedad la interesante rama de la psiconeuroinmunología, que propone una visión mucho más holística e integral de la salud – contando también elementos emocionales y psicosociales –, en lugar de la visión tradicionalmente aislada y fragmentada de la medicina convencional. Para un manejo exitoso de la diabetes, necesariamente el paciente debe tener un rol protagónico de autocuidado. En especial si consideramos que la alimentación, esa actividad fundamental y primaria que realizamos varias veces al día, es crucial en el manejo de la diabetes. Esto tiene qué ver con lo que mencioné justamente en el artículo anterior, donde hablé del empoderamiento y de hacerse responsable. Es importante cambiar este paradigma del paciente como ente pasivo y como simple receptor del conocimiento – falible y cambiante – del médico y del sistema. No ser solamente un pasajero de la propia salud que simplemente hace lo que le dicen, sino el conductor del barco.Nadie puede llegar a conocer mejor a la persona con diabetes que él mismo o ella misma, ya que cada cuerpo y cada individuo son únicos. Aunque queda claro que un médico o profesional de salud es quien estudió varios años para llegar a tener la posición que tiene, el conocimiento sigue cambiando y evolucionando, necesitando médicos y personal sanitario que puedan ser educadores, de otros y también de sí mismos. Basta recordar la frase del Dr. Elliot Joslin (que también ha defendido la visión de la educación como tratamiento de la diabetes): “el diabético que más sabe, es el que más vive”. Mi experiencia:Soy Rosy Yáñez, Soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes y Alimentación Low-carb.Tengo veinticinco años viviendo con Diabetes Tipo 1 (DM), y desde hace quince años logro tener niveles glucémicos normales, sin ninguna complicación diabética.Si quieres seguir aprendiendo sobre la diabetes, te invito a mi próximo webinar “Resetea Bien tu Diabetes” en donde aprenderás los 4 fundamentos más importantes para normalizar tu diabetes https://diabetesbien.com/webinar/ y si es tu momento, allí también puedes acceder a mis Programas DIABETES BIEN online para encajar tu diabetes tipo 1, diabetes tipo 2 o prediabetes a este tipo de alimentación en el menor tiempo posible, romper los mitos que te impidan lograrlo, todo de la mano conmigo y junto con otras personas con los mismos objetivos de salud.Si quieres seguir recibiendo estos posts, acceso a webinars, LIVE’s, y avisos de inicio de mis Programas puedes apuntarte a mi página: https://diabetesbien.com/ o recibirlo mediante mi canal de mensajes online al móvil: https://t.me/joinchat/AAAAAEcMSNp3uS9GEnLuVgSi tienes dudas sobre si mis programas de acompañamiento online son para ti, puedes pedirme una sesión gratuita online aquí https://bit.ly/2HSj8iy , me cuentas tus dificultades con la diabetes y miramos si te puedo ayudar.Comentario *
¿Qué significa ser dueñ@ de tu salud?

La mayoría de quienes vivimos con diabetes, probablemente recordamos con claridad el día en que nos dieron nuestro diagnóstico. Quizá marcó un “antes” y un “después” en nuestras vidas de muchas maneras, no solamente en nuestra alimentación y el manejo de nuestra salud, sino también a nivel emocional. Para muchos de nosotros, el inicio seguramente fue difícil: los primeros días después de recibir el diagnóstico sin duda fueron tumultuosos. Dependiendo de qué edad teníamos en ese momento, puede que también muchos de nuestros familiares cercanos se hayan visto involucrados en ese “choque” inicial.Es común que al inicio vivamos diferentes etapas psicológicas, de hecho muy parecidas a los procesos de duelo: al principio puede haber una negación de la condición de diabetes (quizá aferrándonos a seguir “comiendo lo mismo, como siempre y en las cantidades de siempre”). Después, muchos pasan por una etapa de victimización, quizá preguntándonos cosas como “¿por qué a mí?”, o sintiendo culpa: “¿qué hice mal?”. Seguramente también hubo miedos, no solamente en cuanto a salud sino también a los juicios externos. Mucha gente allá afuera no entiende la diabetes y se apresura a hacer juicios acerca de nuestra alimentación, de lo que creen que hacemos bien o mal, o a culparnos a nosotros o a los padres del niño con diabetes, etc.Recibir el diagnóstico de una condición como la diabetes, que nos acompañará toda la vida, es lo que podríamos llamar – y que muchos expertos denominan – un “acontecimiento vital estresante”. Y cuando sucede un acontecimiento así, el círculo social a nuestro alrededor tiene un efecto fundamental: estudios indican que una mejor red o entorno social se relaciona con un mejor manejo de la condición, teniendo esto un efecto protector en nuestra salud y amortiguador del estrés que supone vivir con una condición así. Contar con el apoyo emocional, psicológico, afectivo – y quizá también financiero – de nuestra familia o amigos o grupos de apoyo, marcará una fuerte diferencia en nuestra vida con diabetes.Sin embargo, el rol más fundamental lo jugaremos nosotros mismos en nuestro aprendizaje y nuestra responsabilidad. He escrito antes que el aprendizaje es, en sí mismo, el tratamiento para la diabetes. Y sólo podemos tener un aprendizaje efectivo desde un lugar de responsabilidad emocional: me hago cargo de mi propio proceso y aprendo a manejar no solamente la diabetes, sino también mis emociones y mi comunicación con quienes me rodean.La palabra “responsabilidad” es clave, y a veces es malentendida por mucha gente. Asociamos la palabra con simples deberes prácticos (“soy responsable de pagar las cuentas, de alimentar a mis hijos, etc.”, pero aquí es mucho más fundamental la responsabilidad emocional: hacerme cargo de identificar, manejar y comunicar mis propias emociones, así como de mis actos; en lugar de achacar a otros las cosas que me suceden. Otras personas confunden “responsabilidad” con “culpa”, y es importantísimo hacer esta distinción. Yo no tengo “la culpa” de tener diabetes (además de que la culpa es una emoción que no nos ayudará en nada), pero sí tengo la responsabilidad de cómo vivo con esta condición. De este modo, “responsabilidad” significa “hacerse cargo”: apropiarme de mi diabetes y de cómo la voy a manejar.Cuidar nuestra salud implica por lo tanto, no sólo los cuidados físicos incluyendo cosas como insulina y nutrición, analíticas y consultas clínicas, sino cuidarnos emocionalmente. Por ello, otra palabra clave es la asertividad; saber expresar nuestras necesidades, o cuando algo nos incomoda, o cuando no queremos aceptar algún comportamiento de otros, y expresarlo de una manera responsable con mis emociones y las de otros. Saber poner límites – y respetarlos – en nuestras relaciones con los demás, puede salvar dichas relaciones. Implica respeto, por lo que la asertividad es entonces una manera de respetar a otros, al tiempo que nos respetamos también a nosotros mismos. Hay que tener presente que los demás no son capaces de adivinar lo que necesitamos o deseamos, sino que nos corresponde a nosotros mismos saber expresarnos de forma asertiva.Ahora bien, la pregunta de a quién decirle o no decirle sobre nuestra diabetes, o sobre qué cosas hacemos para manejarla, dependerá de la personalidad de cada individuo: cada uno de nosotros es una persona distinta que tiene necesidad específicas; quizá para unos es necesario más contacto e involucramiento social que para otros, o requieren apoyo de maneras distintas. En el caso de quienes vivimos con una condición que la mayoría de la gente no comparte, puede ser muy útil buscar grupos de apoyo entre nuestros pares: otras personas que también vivan con diabetes. Sin embargo, sólo porque un grupo de gente comparta nuestra condición, no significa que necesariamente será útil para nosotros o para todo el mundo. Es importante que sea un grupo en donde nos sintamos cómodos, apoyados y no juzgados, entre personas con quienes pueda existir una buena relación. Hoy en día, las redes sociales y el Internet pueden facilitar enormemente el encuentro entre personas y de grupos de apoyo.Por supuesto, sigue siendo una decisión personal el cómo manejar la diabetes en relación a nuestro círculo social, expresándonos para obtener apoyo de la manera en que mejor nos funcione a cada uno, desde ese lugar de responsabilidad personal. A fin de cuentas, ser responsables es respetarnos a nosotros mismos; es vernos a nosotros mismos como grandes y capaces, no como pequeños e imposibilitados; y nos hará más libres: siendo dueños y no esclavos de nuestra diabetes.Mi experiencia:Soy Rosy Yáñez, Soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes y Alimentación Low-carb.Tengo veinticinco años viviendo con Diabetes Tipo 1 (DM), y desde hace quince años logro tener niveles glucémicos normales, sin ninguna complicación diabética.Si quieres seguir recibiendo estos posts, acceso a webinars, LIVE’s, y avisos de inicio de mis Programas puedes apuntarte a mi página: https://diabetesbien.com/ o recibirlo mediante mi canal de mensajes online al móvil: https://t.me/joinchat/AAAAAEcMSNp3uS9GEnLuVgSi quieres seguir aprendiendo sobre la diabetes, puedes ver mi webinar “Evita o Reinicia tu Diabetes” en donde aprenderás los 4 fundamentos más importantes para normalizar tu diabetes https://youtu.be/TC8zjTCWl5U y si es tu momento, allí también puedes acceder a mis Programas DIABETES BIEN online para encajar tu diabetes tipo 1, diabetes tipo 2 o prediabetes a este tipo de alimentación en el menor tiempo posible, romper los mitos que te impidan lograrlo, todo de la mano conmigo y junto con otras personas con los mismos objetivos de salud.Si tienes dudas sobre si mis programas de acompañamiento online son para ti, puedes pedirme una sesión gratuita online aquí https://bit.ly/2HSj8iy , me cuentas tus dificultades con la diabetes y miramos si te puedo ayudar.Comentario *
9 RECURSOS VALIOSOS EN DIABETES, EN TIEMPOS DE CONFINAMIENTO

Estos días de confinamiento estuve haciendo una serie de Directos en Facebook e Instagram hablando de distintos temas relacionados directa o indirectamente con la diabetes.Además escribí este post en mi blog, que puedes VER aquí: COVID-19: Manteniendo un Sistema Inmune Fuerte con Diabetes https://diabetesbien.com/covid-19-manteniendo-un-sistema-inmune-fuerte-con-diabetes/Los directos están disponibles en mi canal de youtube (que te agradezco que te suscribas para estar al tanto de las novedades que voy colgando cada semana): https://www.youtube.com/channel/UCHWCll7-9UGuJ7bSEoJCT2A?view_as=subscriberEl listado de Directos es el siguiente:Además, durante el confinamiento me entrevistaron en UNIVISIÓN Huston:Y en Univisión Nueva York: Recuerda suscribirte a mi canal, es la manera de mostrar que estás apoyando a que pueda generar más contenido de valor para ti a través de él:https://www.youtube.com/channel/UCHWCll7-9UGuJ7bSEoJCT2A?view_as=subscriberAdemás te invito a mi próximo WEBINAR EXCLUSIVO PARA SUSCRIPTORES INTERESADOS en el cual hablaré sobre…HAZ CLICK AQUÍ para registrarte: https://diabetesbien.com/webinarEl webinar será el día lunes 25 de mayo a las España 19:00hs, Mexico 12hs, Chile 13hs, Argentina 14hs, tendrá una hora de duración y luego habrá tanda de preguntas y respuestas.IMPORTANTE: sólo quienes hagan clic en el enlace quedarán registrad@s y recibirán el vínculo exclusivo de acceso al webinar antes de la hora de inicio el mismo lunes 25/5/2020.¡¡Muchas gracias!!Comentario *
¿Vitaminas para la diabetes?

¿Las personas con diabetes necesitamos suplementación?Tenemos la falsa idea de que con píldoras o fórmulas mágicas podremos ya sea “curarnos” de alguna condición o cuidar nuestra salud en general, con la falsa creencia de que así podremos ahorrarnos el esfuerzo de un aprendizaje continuo. Esto incluye cualquier condición en general, pero tratándose de la vida con diabetes, hay quienes fantasean con que aparezca una píldora mágica que regule automáticamente los niveles de glucosa o de insulina, o que logre que “podamos comer de todo y en cualquier momento”. Hoy en día no existe tal solución mágica, sino que hay que recordar: lo más importante es tener una nutrición adecuada que logre la normoglucemia (niveles normales de glucosa en sangre: 71-99 mg/dl) la mayor parte del tiempo. Esto se logrará comiendo comida real (nutrientes que provengan de alimentos de calidad); de esta forma nos aseguraremos de tener una buena base para la correcta absorción de nutrientes esenciales y con educación, es decir aprendizaje a través de la propia experiencia para volvernos expertos en la propia diabetes.¿Qué hay acerca de los suplementos de vitaminas o nutricionales?… Si bien ciertos suplementos pueden ser benéficos para complementar nuestra alimentación; por regla general una suplementación adecuada deberá ser algo recomendado por un profesional que le dé seguimiento a dicha suplementación, personalizada, con objetivos concretos y comprobada con analíticas (parámetros bioquímicos), además asegurando que la dosis es la adecuada. No hay ningún suplemento que sea recomendable para todo el mundo, en las mismas dosis, en cualquier condición y de forma independiente al seguimiento de un profesional. Por el contrario, recordemos que a veces es posible excederse en la dosis de algún suplemento, que después podría causar problemas de salud o efectos secundarios indeseables.¿Vitamina D y omega 3?Para quienes viven con diabetes; una suplementación que a ciertas personas les puede beneficiar es la de Vitamina D y omega 3. Ya que dichos suplementos, según se ha observado en varios estudios, contribuyen a un efecto inmuno-modulatorio y anti-inflamatorio y porque existe una altra prevalencia de deficiencia de vitamina D en personas con diabetes. La vitamina D en realidad es una hormona que no solo desempeña un papel fundamental en la mineralización del sistema óseo, en todas las edades sino que interviene en la regulación del sistema inmune, endocrino, neurológico, digestivo… sabiendo esto, queda claro que mantener niveles óptimos de la misma es clave para la prevención y tratamiento de múltiples patologías. Una forma natural y gratis de obtener vitamina D es exponer nuestra piel al sol sin fotoprotectores, de forma regular y consciente, aunque aún así en mi experiencia puede ser difícil alcanzar los niveles adecuados de vitamina D en sangre saludables.Y el omega 3 es un nutriente esencial, fundamental para la salud, que favorece la salud cardiaca, y es que el EPA (ácido eixosapentaenoico) y el DHA (ácido docosahexaenoico) son grasas omega 3 imprescindibles porque se incorporan a las membranas celulares y pueden desempeñar un papel importante en la reducción de la inflamación. Estas grasas aunque se encuentran en fuentes animales como el pescado, y su contenido es variable según el tipo de pez, prácticas de pesca, entre otros factores, para obtener sus beneficios se necesitan tantos ácidos omega 3 como omega 6, en la proporción correcta en relación 1:1 y la realidad es que esta proporción no suele encajar con los hábitos actuales comunes. Es por ello, nuevamente, que un profesional debe personalizar y dar seguimiento a una suplementación así; pues todo dependerá con qué objetivos se está suplementando.Asimismo, si sigues una alimentación baja en hidratos, puede que tengas necesidades específicas extras de suplementación con electrolitos (en especial si se realiza ejercicio físico muy demandante de energía), pero la realidad es que a partir de comer comida real se pueden adquirir y sobre todo hay que confirmar y evaluar si existe alguna deficiencia y su verdadera causa.También, con cualquier suplemento, es necesario tener en cuenta la calidad de los productos: no es lo mismo una marca que otra, y la calidad entre diversos productos puede ser variable. Una adecuada suplementación, recomendada y personalizada por un profesional, asimismo puede ayudarnos a mantener el sistema inmune en excelente estado, evitando infecciones y enfermedades. Algunos pueden ser especialmente útiles para prevenir enfermedades infecciosas como las que estamos viviendo en estos tiempos (COVID-19 u otras cepas de virus o bacterias causantes de enfermedades comunes): suplementos recomendables pueden ser el própolis (propóleo), las vitaminas A, C y D, equinácea, así como zinc y cobre. Para las personas con diabetes, los antioxidantes o anti-radicales libres, pueden ser útiles también, ya que todas las células de nuestro cuerpo se están constantemente oxidando, pero al vivir con diabetes somos más vulnerables al estar con fluctuaciones de niveles de glucosa en sangre (fuertes o leves) y de oxidación, lo que nos puede aumentar este estado de oxidación. Nuevamente, se deberá seguir la personalización de un profesional, que sea capaz de recomendar las dosis y productos adecuados.Mi experiencia:👩🏻💻 Soy Rosy Yáñez, soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición, Metabolismo y Diabetes.Tengo veinticinco años viviendo con Diabetes Tipo 1 (DM), y desde hace quince años logro tener niveles glucémicos normales, sin ninguna complicación diabética. Fui bajando los hidratos de carbono en mi alimentación, de forma empírica y por decisión propia, cuando conocí al Dr. Stan de Loach quien me presentó la metodología del Dr. R. Bernstein para mantener normoglucemia a través de una alimentación baja en hidratos y desde allí he mantenido valores de hemoglobina glicada (HbA1c) entre 4,4 y 5,3% durante los últimos 15 años. He creado mi propia metodología a partir de mi experiencia profesional y personal, priorizando la nutrición y salud de forma integral. Actualmente, a mis 39 años de edad, paso la mayor parte del tiempo en rango glucémico normal (71-99 mg/dl), no tengo sobrepeso, me siento fuerte, saludable, activa y físicamente capaz de hacer lo que me proponga, no tengo ninguna complicación diabética diagnosticada. Y soy feliz.Si quieres aprender más sobre control glucémico con estrategia basada en alimentación baja en hidratos, mucha experiencia personal y profesional en el uso adecuado de insulinas, te invito a ver mi MasterClass Gratuita en donde aprenderás los 4 fundamentos más importantes para REINICIAR TU DIABETES: https://diabetesbien.com/masterclass/ También puedes pedirme una sesión gratuita online aquí https://bit.ly/2HSj8iy , me cuentas tus dificultades con la diabetes y miramos si alguno de mis servicios te puede ayudar.Comentario *
¿Comer de todo y pinchar mucha insulina?

Tienes diabetes tipo 1 o tipo 2 (Diabetes Mellitus o DM); esto quiere decir que, por razones que nadie entiende completamente, tienes una alergia a los alimentos llamados “carbohidratos” (mismos que incluyen azúcares, pan, tortillas, granos, harinas, maíz, pasta, arroz, patatas, frutas y frutos secos, leche, dulces, almidón). El consumir dichos alimentos provoca un aumento súbito de glucosa (azúcar) en tu sangre, lo cual puede provocar muy rápidamente complicaciones de salud. Esto sucede porque tu cuerpo produce muy poca, ineficaz o nada de insulina, la hormona que ayuda a procesar esta azúcar, sacarla de la sangre y pasarla a las células del cuerpo, en donde se acumula. Esta alergia durará el resto de tu vida.La insulina es una hormona importantísima en nuestra vida y nuestra salud, ya que tiene una relación muy estrecha con todo nuestro proceso de utilización de la energía de los alimentos, además de tener qué ver con los procesos de acumulación de grasa corporal. Y para quienes vivimos con diabetes, mantener este balance entre la glucosa y la insulina es simplemente crucial para llevar una vida sin severas complicaciones de salud.Antes de que la insulina fuera descubierta, una persona con diabetes tenía que tratar su condición mediante la estricta restricción de carbohidratos. Aun así, con nuestra alimentación moderna y occidental que está fuertemente basada en carbohidratos (pues en muchas sociedades el principal componente de las comidas es pan, maíz o pasta, por ejemplo) era sumamente difícil evitar al cien por ciento los carbohidratos, y aun intentándolo, muchas personas que vivían con diabetes tipo 1 desarrollaban fuertes complicaciones que con frecuencia acortaban sus vidas.Cuando se descubrió la insulina, y cuando fue posible aislarla fuera del cuerpo humano, esto trajo consigo una enorme revolución en la vida de personas con diabetes. La insulina inyectada, o introducida por otros medios en el cuerpo (por ejemplo mediante una bomba de insulina), puede ser una pieza clave en la regulación de la glucosa en sangre, que le ayuda a la persona con diabetes a lograr la normoglucemia (niveles normales de glucosa en sangre, como si no hubiera diabetes).Esto lleva a algunos a pensar que, si simplemente continúan su alimentación “normal” o convencional alta en carbohidratos, y después simplemente “se pinchan mucha insulina”, así se puede llevar una vida normal como si no tuvieran diabetes. Lamentablemente esto es falso, pues explicaré por qué no es buena idea comer mucho y después inyectarse mucha insulina.Primero que nada, recordemos que una dieta alta en carbohidratos no es saludable para nadie; y la tendencia moderna de comer grandes cantidades de procesados, azúcares, pastas, pan, etc., también le está causando serios problemas a quienes viven sin diabetes: desde problemas de sobrepeso y obesidad (por la alta ingesta de glucosa, que lleva a una saturación de glucosa en las células y la consecuencia de crear nuevas células para acumular grasa “adipogénesis”), hasta complicaciones renales y cardiacas, hipertensión, entre muchos otros padecimientos que también están mermando la calidad de vida de quienes viven sin diabetes. A nosotros que somos “alérgicos a los carbohidratos”, menos aún nos hace bien esto; incluso si después tratamos de contrarrestarlo pinchando más insulina. No es posible ni lógico “comer de todo” ni en grandes cantidades teniendo diabetes, pues esto en realidad para nadie es bueno.En segundo lugar, recordemos que las consecuencias negativas de comer dietas altas en carbohidratos (ocasionando así una hiperglucemia crónica), no solamente vienen de la glucosa en sí misma, sino de los otros efectos que la hiperglucemia ocasiona en el cuerpo: una mayor permeabilidad endotelial (permitiendo así que más patógenos, bacterias dañinas e infecciones puedan entrar por el intestino), mayor inflamación a nivel celular, y un ambiente desfavorable en nuestra microbiota. Y esto no se solucionará comiendo muchos carbohidratos y después queriendo “corregir” con altas dosis de insulina. Al final, de lo que más debemos protegernos es de la inflamación a nivel celular provocada por la alta ingesta de carbohidratos, y es por ello que esta fantasía de que “inyectando mucha insulina puedes comer lo que quieras”, es falsa. La inflamación es denominador común de muchos de nuestros padecimientos modernos: problemas digestivos, enfermedad renal, infecciones recurrentes, etc., además de afectar nuestro sistema inmune. Gran parte de dichos problemas tienen su origen en una dieta inadecuada. Además, ¡recuerda que quienes viven sin diabetes y llevan esta alimentación inadecuada, ya están obligando a su cuerpo a producir mucha insulina, y aun así a la larga se enferman y tienen problemas de salud!El punto sobre la microbiota intestinal es de suma importancia. Hoy en día sabemos que la microbiota (los millones de bacterias buenas que viven sobre todo en nuestro intestino, y también en otras partes de nuestro cuerpo, equilibrando nuestra digestión y protegiéndonos de infecciones) juega un papel fundamental en nuestra salud. La microbiota tiene una enorme importancia en la salud, y de su desequilibrio derivan muchísimas enfermedades. Una alimentación “tradicional” alta en carbohidratos desequilibra la microbiota, pues los azúcares dan alimento a bacterias dañinas, hongos y otros patógenos; mientras que la comida real, natural y fresca (vegetales, pescados y carnes de buena calidad, fermentos ancestrales, etc.) alimenta las bacterias buenas que nos mantienen sanos y con un sistema inmune fortalecido.La salud está fuertemente relacionada con nuestra microbiota, con la diversidad de bacterias buenas que nuestro organismo tenga, así como un ambiente favorable o estresante para ellas. La alta ingesta de carbohidratos crea un ambiente patológico en la microbiota, y eso tampoco se remediará con un “parche” de pinchar mucha insulina – pues aunque parezca que la insulina “apaga el incendio” de la subida de glucosa, aun así estamos causando inflamación y desequilibrio microbiótico, ya que son muy conocidas las consecuencias de la hiperinsulinemia en la desfavorable resistencia a la insulina y esto a fin de cuentas nos deja con un ambiente de “estrés o cortisol contínuo” con sus consecuencias bioquímicas inflamatorias, desprotegidos contra infecciones y causará problemas de salud, afectando nuestra calidad de vida. Navegar alternando entre los extremos no es recomendable; sino que obtendremos mucho mejores resultados si aprendemos a alimentarnos adecuadamente con comida real, manteniendo un verdadero equilibrio, no el de estar brincando de un extremo al opuesto.Al final, no existe un sustituto – al menos no todavía – a una alimentación adecuada y sana, basada en comida real, no procesada, no azucarada y de los mismos ingredientes que nuestros ancestros habrían comido hace miles de años.Mi experiencia:👩🏻💻 Soy Rosy Yáñez, Soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes y Baby-Led Weaning.Tengo veinticinco años viviendo con Diabetes Tipo 1 (DM), y desde hace quince años logro niveles glucémicos normales, sin ninguna complicación diabética. Tengo una hija que nació por parto vaginal y sin ninguna complicación asociada a la hiperglucemia.Hace 15 años fui bajando los hidratos de carbono de forma empírica por decisión propia, cuando conocí al Dr. Stan de Loach quien me presentó la metodología del Dr. R. Bernstein para mantener normoglucemia a través de una alimentación baja en hidratos y desde allí he mantenido valores de hemoglobina glicada (HbA1c) entre 4,4 y 5,3%, he creado mi propia metodología a partir de mi experiencia profesional y personal, priorizando la nutrición y salud de forma integral.Actualmente, a mis 39 años de edad, paso la mayor parte del tiempo en rango glucémico normal (71-99 mg/dl), no tengo sobrepeso, me siento fuerte, saludable, activa y físicamente capaz de hacer lo que me proponga, no tengo ninguna complicación diabética diagnosticada, y soy feliz.Si quieres aprender más sobre control glucémico con estrategia basada en alimentación baja en hidratos, mucha experiencia personal y profesional en el uso adecuado de insulinas, te invito a que visites mi página: https://diabetesbien.com/invitacion-programa/Si quieres seguir aprendiendo de la diabetes puedes asistir mi próximo webinar Reinicia tu Diabetes en donde aprenderás los 4 fundamentos más importantes para normalizar tu diabetes https://diabetesbien.com/webinar/ y si es tu momento, allí también puedes acceder a mis Programa DIABETES BIEN para encajar tu diabetes tipo 1, diabetes tipo 2 o prediabetes a este tipo de alimentación en el menor tiempo posible, romper los mitos que te impidan lograrlo, todo de la mano conmigo y junto con otras personas con los mismos objetivos de salud.También puedes pedirme una sesión gratuita online aquí https://bit.ly/2HSj8iy , me cuentas tus dificultades con la diabetes y miramos si alguno de mis servicios te puede ayudar.Comentario *
COVID-19: Manteniendo un Sistema Inmune Fuerte con Diabetes

La actual crisis por el COVID-19 ha tomado por sorpresa al mundo y a Europa, obligándonos a cambiar totalmente nuestras rutinas debido al confinamiento, a vigilar muy seriamente nuestra propia salud y la de nuestras familias, y a replantearnos desde aspectos fundamentales de nuestra economía hasta el manejo saludable de nuestras emociones. Para quienes vivimos con diabetes, tanto de Tipo 1 como Tipo 2, la actual crisis podría quizá traernos también la oportunidad de aprender y tomar conciencia de la necesidad de estar preparados para afrontar los imprevistos en nuestra salud. Puede representar una oportunidad de aprender. Muchos de nosotros, quizá, estos días de paro forzado tendremos más tiempo para observar nuestro propio cuerpo e ir aprendiendo a escuchar nuestras propias necesidades.Vivir con diabetes claramente puede volverse un factor de riesgo para el sistema inmune ante un virus como el COVID-19. Sin embargo, recordemos que vivir con diabetes no significa por sí mismo tener las defensas bajas; esto sucederá solamente si tenemos descuidado el nivel de glucosa en sangre o si ya existen previamente complicaciones diabéticas. Si aprendemos a tomar la responsabilidad de nuestra propia diabetes, y aprendemos a alimentarnos de forma saludable con comida natural y real, que mantenga normales los niveles de glucosa y que nos ayude a evitar complicaciones diabéticas, podremos entonces tener defensas tan fuertes como las de cualquier persona sana que vive sin diabetes, y evitar tanto el COVID-19 como sus efectos más drásticos.Ante todo, es importante mantener las medidas estándar de prevención que ya venimos escuchando estos días: confinamiento para evitar el contagio – evitando sobre todo el contacto con personas mayores o que tienen otros trastornos que debilitan el sistema inmune –, lavarnos constantemente las manos (sobre todo al volver de la calle y antes de preparar alimentos), evitar tocarnos la cara, desinfectar objetos de uso común, etc. Si además vivo con diabetes: ¿qué puedo hacer para protegerme mejor del COVID-19 o cualquier otro virus?Es muy importante recordar que cuidar los niveles de glucosa en sangre, es una forma importante de cuidar nuestro sistema inmune. Los virus necesitan azúcar para vivir, por lo que al reducir nuestro consumo de carbohidratos, creamos de por sí un ambiente hostil para bacterias malas y todo tipo de virus, incluyendo el COVID-19. Normalizando nuestros niveles de glucosa, es más fácil evitar gripes. Otra estrategia importante de nuestra alimentación es evitar estar todo el rato “picoteando” alimentos: los períodos de ayuno intermitente permiten que nuestra flora bacteriana intestinal “descanse” y se regenere. Las grasas naturales y buenas, elevan también las capacidades de nuestro sistema inmune: por ejemplo las que encontramos en forma de aceites extra virgen de: oliva, aguacate y coco, pescados azules. De esta manera; reduciendo los hidratos de carbono y comiendo comida real, natural, que se deba cocinar y evitando lo más posible los productos industriales y procesados, fortalecemos nuestro sistema inmune por varios frentes distintos: pues no solamente creamos un ambiente hostil para virus y bacterias malas, sino que también dejamos a nuestra microbiota o flora intestinal en mejores condiciones para combatir cualquier microorganismo dañino. Más de diez mil generaciones de seres humanos evolucionaron adaptadas a comer esta comida real, y en cambio solamente las últimas cuatro generaciones humanas han comido productos industriales procesados: ¡es lógico que nuestro organismo se mantenga en mejor salud comiendo vegetales de diversos colores, carnes orgánicas, huevos y grasas reales!Otro aspecto importante durante estos tiempos será cuidar nuestras emociones y gestionar el estrés. Siendo realistas, no es posible evitar del todo el estrés, ni siquiera hablamos de “controlarlo”, pero sí ser conscientes de nuestras emociones para poder trabajarlas. Preguntarme: ¿cómo me siento? ¿Por qué me siento así? ¿Qué puedo aprender de esta situación, para sacar de esto una enseñanza que mejore mi vida?… Estar bien emocionalmente, también fortalece el sistema inmune y nos ayuda a evitar enfermedades.No olvidemos que la hidratación es muy importante: nuestro cuerpo está compuesto principalmente de agua, por lo que mantenernos bien hidratados ayuda a que todos nuestros sistemas corporales funcionen de manera óptima. El ejercicio moderado varias veces por semana, asimismo mantiene nuestro cuerpo y nuestro sistema inmune fortalecidos.¿Qué hay en cuanto a suplementación?… Aunque ciertos suplementos sin duda ayudan a ciertas personas en situaciones o momentos particulares, por regla general lo mejor es comer comida real y obtener nuestros nutrientes directamente de los sitios donde la naturaleza los puso: vegetales, carnes, pescados grasos, huevos… Cuando se toca el tema de gripes en general y cómo evitarlas, el conocimiento convencional a veces nos dice que se debe suplementar con vitamina C. Sin embargo, aunque existe cierta evidencia de que la suplementación de vitamina C puede ayudar cuando ya se tienen síntomas de gripe, en mi experiencia no está claro que dicha suplementación ayude a quienes no presentan ningún síntoma. Además, la vitamina C por sí misma, puede causar irritación gástrica. Suele ser más recomendable un suplemento de vitamina D3 + K2, que es fundamental para el sistema inmune y que, en mi experiencia clínica, hay una carencia de dicha vitamina en prácticamente todos los pacientes que he atendido.Mi experiencia:👩🏻💻 Soy Rosy Yáñez, Soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes y Alimentación Low-Carb.Tengo veinticinco años viviendo con Diabetes Tipo 1 (DM), y desde hace quince años logro niveles glucémicos normales, sin ninguna complicación diabética.Hace 17 años fui bajando los hidratos de carbono de forma empírica por decisión propia, hace 15 años conocí al Dr. Stan de Loach quien me presentó la metodología del Dr. R. Bernstein para mantener normoglucemia a través de lowcarb y desde ahí he mantenido valores de hemoglobina glicada (HbA1c) entre 4,4 y 5,3%, he creado mi propia metodología a partir de mi experiencia profesional y personal, priorizando la nutrición y salud de forma integral.Actualmente, a mis 38 años de edad, paso la mayor parte del tiempo en rango glucémico normal (71-99 mg/dl), no tengo sobrepeso, me siento fuerte, saludable, activa y físicamente capaz de hacer lo que me proponga, no tengo ninguna complicación diabética diagnosticada. Y soy feliz.Si quieres aprender más sobre diabetes, BLW, dietas Lowcarb junto con mi experiencia personal y profesional, te invito a que visites mi página: https://diabetesbien.com/invitacion-programa/Si quieres seguir aprendiendo de la diabetes puedes ver mi MasterClass Gratuita en donde aprenderás los 4 fundamentos más importantes para REINICIAR TU DIABETES https://diabetesbien.com/masterclass/ y si es tu momento, allí también puedes acceder a mi Programa REINICIA TU DIABETES para encajar tu diabetes tipo 1 a este tipo de alimentación en el menor tiempo posible, romper los mitos que te impidan lograrlo, todo de la mano conmigo y junto con otras personas con los mismos objetivos de salud.También puedes pedirme una sesión gratuita online aquí https://bit.ly/2HSj8iy , me cuentas tus dificultades con la diabetes y miramos si alguno de mis servicios te puede ayudar.Comentario *