ANÁLISIS: Para facilitar el cálculo del bolo es necesario saber qué se va a comer antes de ponerlo. En este caso, la carga de carbohidratos fue la prevista. La ausencia de grandes cantidades de carbohidratos en la alimentación permite que pequeños bolos de insulina ultrarápida (novorapid en este caso) se utilicen efectivamente; los bolos de 2-3 unidades antes de o durante los alimentos fue adecuado para prevenir la hiperglucemia postprandial. El objetivo global de tratamiento es aplicar la mínima cantidad de insulina exógena necesaria para mantener la normoglucemia. Generalmente, entre más pequeños sean las bolos de cualquier insulina ultrarápida, más corta será la duración de su acción. La corta duración de acción de las insulinas ultrarrápidas sirve para minimizar la hipoglucemia. En este caso, después de la comida se realizó una caminata «inesperada» de forma rápida en la hora del pico de acción del bolo (una hora exactamente después de ponerlo) lo que ocasionó una hipoglucemia postprandial que salió del rango meta. Para restablecerla dentro del mismo fue necesario tomar 7.5 gramos de glucosa (1 tableta y media) y además parar (STOP) la bomba para evitar que siguiera bajando (ya que se encontraba dentro del pico de acción del bolo y muy probablemente la glucosa seguiría descendiendo) El pico glucémico postprandial suele ocurrir a los 70-74 minutos postprandial. En este patrón glucémico se sugiere que para mí, estas pequeñas dosis (1-2 UI) de bolo preprandial sin la presencia de alguna actividad física, ocasionan un efecto hipoglucemiante que dura ± 2 horas. Igualmente podemos comprobar que la dosis basal de 0.4 UI/hora fue correcta y que con el sistema de infusión continua de insulina con la dosis basal correcta si es posible lograr normoglucemia constante sin los bolos para los alimentos.