Pareciera ser que ya se asume como “normal” el hecho de que vivir con diabetes tipo 1 significará vivir “remontando hipoglucemias”: ya que al utilizar insulina exógena, el riesgo de hipoglucemia existe y existirá. Sin embargo, explicaré por qué las recomendaciones de la ADA, y todas las recomendaciones oficiales para gestión de diabetes son profundamente inadecuadas, y terminan causando aún más hipoglucemia y más graves: sus recomendaciones nos llevan a vivir en montaña rusa glucémica, un constante viajar entre los extremos de hipo- e hiperglucemia. También mencionaré por qué esta idea de vivir “remontando hipoglucemias” es una visión inadecuada de cómo gestionar mejor tu diabetes.
Como ya he explicado antes, la dieta recomendada por la Asociación Norteamericana de Diabetes (ADA), trae consigo un grave problema: nos condena a vivir siempre en una montaña rusa glucémica, con constantes subidas y bajadas de glucosa (azúcar) en sangre. Se basa en el mito de que “los carbohidratos son necesarios” pues así supuestamente “evitaremos episodios de hipoglucemia”. Pero la verdad es que, lejos de eso, el consumo de carbohidratos y después “pichar más insulina” sólo causará un mayor descontrol, con más episodios de hipoglucemia e hiperglucemia.
Como ilustra en las siguientes imágenes el Dr. Richard Bernstein – pionero en la gestión de diabetes tipo 1 mediante alimentación baja en carbohidratos –, el problema con la alimentación recomendada por la ADA, alta en carbohidratos, es que se recomienda que casi el 50% de la energía provenga de carbohidratos, lo que ocasiona que la persona con diabetes termine requiriendo mucha más insulina exógena, provocando después más y más graves episodios de hipoglucemia:
Como ya he explicado antes, la dieta recomendada por la Asociación Norteamericana de Diabetes (ADA), trae consigo un grave problema: nos condena a vivir siempre en una montaña rusa glucémica, con constantes subidas y bajadas de glucosa (azúcar) en sangre. Se basa en el mito de que “los carbohidratos son necesarios” pues así supuestamente “evitaremos episodios de hipoglucemia”. Pero la verdad es que, lejos de eso, el consumo de carbohidratos y después “pichar más insulina” sólo causará un mayor descontrol, con más episodios de hipoglucemia e hiperglucemia.
De ahí viene entonces esta idea de que la vida con diabetes tipo 1 consistirá en “vivir remontando hipoglucemia”. Este término, “remontar”, es muy utilizado en las asociaciones de diabetes, en las recomendaciones comunes y tradicionales de cualquier hospital o grupo de diabetes que sigue las directrices de la ADA. Y esta recomendación significa, prácticamente, que nunca tratarás eficazmente una hipoglucemia, sino que tienes que “remontar”, es decir excederte, porque ni siquiera se cuestiona cuál es la causa de esa hipoglucemia.
Con estas directrices y recomendaciones ineficaces; se le está diciendo simplemente a la persona con diabetes que le toca vivir en montaña rusa glucémica; ¡pero esto no tiene por qué ser verdad!… Cuando la persona se toma el tiempo de aprender, de tener una verdadera educación para la gestión de su diabetes; es posible lograr que las hipoglucemias sean menos frecuentes y menos severas. Con una alimentación baja en hidratos se alcanza mucho más fácilmente la normalidad glucémica, y un equilibrio (homeostasis) que nos mantenga en bienestar.
Comúnmente, los médicos o endocrinos nos dicen que debemos tener miedo o fobia constante a la hipoglucemia, ya que “podríamos morir“. Y si bien es cierto que una hipoglucemia severa trae riesgos a la salud y a la vida, la evidencia real nos dice que este riesgo es muy bajo, y sobre todo es bajo si la diabetes se gestiona de manera adecuada y eficaz. Además, es mucho más probable que una hipoglucemia severa sea ocasionada por utilizar grandes dosis de insulina, precisamente por comer muchos carbohidratos. Así que la dieta recomendada por la ADA, irónicamente, ocasionará hipoglucemias más constantes y más severas. En cambio una alimentación baja en carbohidratos, correctamente gestionada además de cuidar otros factores de nuestro estilo de vida (ejercicio, descanso, ritmos circadianos, etc.), ayuda a mantener las posibles hipoglucemias más leves y más infrecuentes.
La evidencia real sobre los posibles daños de las hipoglucemias, nos cuentan varias cosas:
Si eres padre o madre de un niño o adolescente con diabetes tipo 1, este video también contiene información y reflexiones importantes sobre los beneficios de llevar una alimentación baja en carbohidratos, que nos lleva a menores requerimientos de insulina y por lo tanto una mejor gestión glucémica, minimizando así tanto los episodios de hipoglucemia como los de hiperglucemia.
Podemos reflexionar entonces: ¿Aceptas para ti vivir en montaña rusa constante? ¿Aceptas vivir con miedo o fobia a tener hipoglucemia? ¿Aceptas dar un tratamiento a la hipoglucemia ineficaz o que te lleve a hiperglucemia constante?… respecto a este punto, también antes he mencionado cómo el querer “remontar hipoglucemias” consumiendo dulces, azúcar o zumos es una manera mucho más ineficaz que otras alternativas como las tabletas de glucosa.
¿Aceptas que te digan que no tienes derecho a vivir con verdadera normoglucemia, tan solo por tener diabetes? ¿Prefieres seguir lo que tu médico o endocrino te diga, aunque intuyas que no es lo mejor para tu salud o la de tu hij@? ¿Sabes las consecuencias a largo plazo de vivir en montaña rusa o variabilidad glucémica, hiperglucemia crónica, y aceptas seguir viviendo de esta forma?
Las recomendaciones actuales de llevar una dieta basada en carbohidratos, pinchando después mucha insulina y viviendo en montaña rusa glucémica, han sido hasta ahora una “medicina de taponeamiento”, una gestión de la enfermedad en lugar de gestionar la condición de diabetes para tener verdadera salud. Con estas recomendaciones oficiales, en lugar de sentir o mirar la causa, o escuchar a nuestro propio cuerpo, simplemente se taponean o se parchan los síntomas con una pastilla, con un curita, ¡y “aquí no pasa nada”!
Estas hipoglucemias en cambio, irónicamente, son la consecuencia de estar comiendo azúcar (glucosa) todo el tiempo. Y muchas veces son los propios médicos o endocrinólogos quienes dicen a la persona con diabetes que esté “todo el día comiendo”, y que cuando suceda una hipoglucemia ésta simplemente se “remonte” con zumos, dulces, etc. En realidad, un tratamiento mucho más efectivo para las hipoglucemias son las tabletas de glucosa o minidosis de glucosa, que permiten administrar una dosis mucho más efectiva, y mucho más fácil de medir y de controlar, en lugar de estar todo el día comiendo y desarrollar resistencia a la insulina. Porque si remontamos con carbohidratos, o si llevamos una alimentación basada en carbohidratos, entonces estaremos siempre excediéndonos y remontado a niveles hiperglucémicos.
Gran parte del problema, pues, es que se le tiene más miedo a la hipoglucemia que a la hiperglucemia, cuando en realidad es la hiperglucemia la que realmente trae consecuencias y daños graves a nuestra salud a largo plazo. Se asume además que “eso es la diabetes”, y que no nos queda otra opción más que vivir así.
Y si bien es cierto que la hipoglucemia siempre es un riesgo al utilizar insulina exógena, con la educación adecuada se puede minimizar este riesgo, prevenirlo y gestionarlo de la mejor manera, sin caer tampoco en hiperglucemia crónica. El riesgo de muerte por hipoglucemia es muy bajo, y suele ser en personas que también consumen alcohol o drogas, y en momentos en que se confundieron los efectos de la hipoglucemia con los del alcohol o drogas. Muchos endocrinólogos nos cuentan que la hipoglucemia nos daña el sistema nervioso, pero esto es mentira: el daño momentáneo de la hipoglucemia se revierte fácilmente. La hipoglucemia suele dar señales de alarma que luego se revierten sin problemas, en la enorme mayoría de los casos. ¡La hiperglucemia en cambio, sí que nos daña a largo plazo!
Hablé antes de la Ley de las Pequeñas Cifras: cuando minimizamos las cantidades de carbohidratos en nuestra dieta, podemos entonces utilizar dosis más pequeñas de insulina exógena, lo que minimiza todo tipo de daños y facilita enormemente la adecuada gestión de la glucemia y, ultimadamente, de nuestra vida con diabetes.
¿Cuál es entonces una mejor solución, para gestionar nuestra vida con diabetes y vivir en verdadera salud y bienestar?… La educación es en sí misma el tratamiento para la diabetes: teniendo la fuerza y autonomía para adueñarme de mi diabetes (en lugar de esperar a que el médico “me lleve la diabetes”), lograré gestionar mejor mi condición junto con los riesgos que ella conlleva, minimizando los daños tanto de la hiperglucemia como los riesgos de hipoglucemia. Recuerda que si deseas emprender un camino así, de educación y autonomía, lo más seguro y efectivo es ir de la mano de un profesional acompañante, que también vive con tu misma condición.
Mi experiencia y mis programas:
Soy Rosy Yáñez, soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb, medicación efectiva y ayuno intermitente.
Si quieres evitar o prevenir tener diabetes tipo 2, mejorar tu composición corporal tengas o no diabetes tipo 2, o si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1 o tipo LADA y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a mirar más sobre mis programas de acompañamiento. Mira mis mejores recursos AQUÍ.
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