Ley de las Pequeñas Cifras: “¿Por qué no logro normoglucemia aun comiendo lo mismo?” - Diabetes Bien

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Ley de las Pequeñas Cifras: “¿Por qué no logro normoglucemia aun comiendo lo mismo?”

En mi práctica clínica y de acompañamiento a personas con diabetes, constantemente me hacen una pregunta: “¿por qué no logro un buen control glucémico, aun comiendo lo mismo?”, o bien variaciones de la misma idea: “estoy siempre contando raciones / contando hidratos / contando calorías, y no logro normalizar mi nivel de azúcar en sangre… debe ser que esto simplemente no funciona para mí”. Suelen decírmelo personas que han encontrado frustración después de mucho tiempo – años incluso – de intentar seguir los tratamientos convencionales o tradicionales para el control de la diabetes. Yo también lo viví, cuando aún no tenía una educación efectiva en el manejo de mi propia diabetes. Conté hidratos durante diez años, hoy en día está probado que eso no funciona: simplemente no se logran las metas glucémicas y se vive viajando constantemente entre los extremos de la hipo- e hiperglucemia, afectando severamente nuestra salud a largo plazo. Además viene una sensación de descontrol y frustración, por falta de autoconocimiento o aprendizaje a través de la propia experiencia, o la falta de educación en diabetes (que es el tratamiento de esta condición) a partir de referencias de lo que sí funciona de forma eficaz.

Esto es porque el conocimiento convencional sobre diabetes en particular y sobre nutrición en general, sigue estando basado en muchas premisas falsas. Principalmente, la premisa de que “todos los carbohidratos son iguales” (o que “todas las calorías son iguales, vengan de donde vengan”); una falsa premisa que ha causado muchísima frustración entre quienes desean lograr un buen manejo de la diabetes, o mantener un peso saludable y una buena salud en general. Lo que nos cuenta el conocimiento convencional sobre nutrición es que “contar calorías” o “contar hidratos” es la manera de lograr un balance. No es así por varias razones que explicaré. Principalmente, porque no es verdad que todos los hidratos sean iguales.

Debo enfatizar nuevamente que la educación y el aprendizaje son en sí mismos el tratamiento de la diabetes. No se trata de “una parte de”, ni de “un inicio hacia el tratamiento”, sino que son el tratamiento. Es fundamental volverse experto en la propia diabetes, e ir aprendiendo de la experiencia personal. A veces podemos pensar que ya tenemos la educación necesaria, pero si seguimos sin lograr una estabilidad glucémica o sin lograr los objetivos personales en nuestra salud, ¡es porque aún falta educación!… Aún falta cuestionar ese conocimiento convencional que simplemente no está funcionando en la vida real, y falta volvernos expertos en nuestra propia diabetes.

 

La Ley de las Pequeñas Cifras: la clave está en lo predecible.

Para entender por qué no funciona contar hidratos, es importante entender ante todo que no todos los hidratos son iguales: actúan distinto en nuestro cuerpo según de qué fuente vengan. Por eso la calidad de los alimentos es un tema fundamental. El conocimiento convencional – que no funciona – nos dice, por ejemplo, que es igual comer una porción de pan blanco que una porción de espinacas frescas, mientras ambos contengan supuestamente “la misma cantidad de carbohidratos” o “la misma cantidad de calorías”. Sin embargo, el pan es un producto ultraprocesado y las espinacas no. Jamás tendrán los mismos efectos y respuestas fisiológicas y bioquímicas en nuestro cuerpo, así contengan supuestamente “la misma cantidad de hidratos”. Comer productos ultraprocesados va a afectar negativamente nuestra salud; y en cambio comer comida real e ingredientes de calidad, nos ayudará a lograr los objetivos deseados en salud y en el manejo de la diabetes.

Sin embargo, no solamente es un tema de calidad, sino también de cantidad. Para entender mejor esto en la vida con diabetes, es interesante conocer la “Ley de las Pequeñas Cifras” que ha popularizado el Dr. Richard Bernstein, pionero en el estudio de la glucemia y del control glucémico en personas con diabetes. Muchos sistemas biológicos y mecánicos responden de manera predecible cuando hay cantidades pequeñas de “x” cosa, mientras que se vuelven mucho más impredecibles cuando las cantidades se vuelven grandes. Esta ley es aplicable a muchas cosas distintas, desde los accidentes de tránsito en relación al número de autos que circulen en cierta área, hasta muchos sistemas bioquímicos de nuestro cuerpo. Tratándose del manejo de la diabetes, una clave fundamental está en poder predecir el efecto de las cantidades, en muchas sustancias: ya sea los alimentos que ingerimos, la insulina que nos inyectamos, o lo que obligamos al cuerpo a producir (mucha insulina o glucagón, dependiendo).

Por ejemplo, el conocimiento convencional nos cuenta que contando los hidratos, podremos comer una porción grande de pan o pasta, y después “corregir” con una gran cantidad de insulina. Pero después de muchos frustrantes intentos de lograr así un balance glucémico, nos daremos cuenta de que simplemente no funciona (además de causar otros daños por constante inflamación a nivel celular, como ya había explicado antes). Y no funciona por varias razones. Una de ellas es que los alimentos procesados tienen permitido un margen de error muy grande en el etiquetado de los productos. Por lo tanto, aún si nos ponemos a pesar o medir obsesivamente las cantidades ingeridas, el margen de error posible en las etiquetas permite cómodamente excederse en la ingesta y por lo tanto en la subida de glucosa en sangre (por si no fuera suficiente el hecho de que el tratamiento convencional de la diabetes aún recomienda cantidades excesivas de carbohidrato). Por otro lado, cuando nos inyectamos insulina también existe un gran margen de error en cuanto a qué cantidad de dicha insulina será absorbida y utilizada efectivamente por el cuerpo. Por lo tanto y matemáticamente; es muchísimo más grande un margen de error del 20% para una cantidad total de 150 gramos de carbohidrato (aquí hablamos entonces de 30 gramos como margen de error: suficiente para causar un descontrol glucémico notable); que si en cambio hablamos de un margen de error de 20% para una cantidad base de tan sólo 20 gramos de carbohidrato (ahora hablamos de 4 gramos como margen de error: ¡muchísimo más fácil de manejar y de corregir!). Y a eso tendríamos que agregarle el otro margen de error, el de la propia insulina pinchada. Sumando unos y otros márgenes, esto quiere decir que cantidades pequeñas de alimentos (y sobre todo de hidratos) siempre serán más fáciles de balancear y de ayudarnos a lograr los objetivos glucémicos, que las cantidades grandes.

Todas estas razones se acumulan para darnos el efecto de que, en la realidad, entre más aumentemos las cantidades de lo que comemos (trátese del alimento que sea, pero en especial los carbohidratos, procesados y azúcares), más fácilmente se pierde el balance y el control, pues se vuelven más impredecibles los efectos de todo. En otras palabras, si ingerimos muchas cantidades de carbohidratos y de efecto severo, vamos a requerir muchas cantidades de insulina para normalizar los niveles de glucosa en sangre, y aun así no lograremos dar con el equilibrio, produciendo mucho riesgo de hipo- e hiperglucemia. En cambio, menos cantidad de carbohidratos y de buena calidad, requieren poca y controlada cantidad de insulina y por lo tanto, menor riesgo de hipo o hiperglucemia.

Otra cosa importante de saber y recordar es que se han identificado más de 42 factores que afectan los niveles de glucosa en sangre: algunos metabólicos, otros biológicos, otros relacionados a nuestro comportamiento y nuestro entorno: la cantidad y calidad de horas de sueño, niveles de estrés, tipo de insulina que se esté inyectando, ejercicio físico… y por supuesto nuestras propias decisiones al momento de manejar nuestra propia diabetes: frecuencia de los controles y seguimiento, monitoreo de niveles, etc. Por eso, si creemos que ya tenemos suficiente educación y aun así no estamos logrando la normoglucemia, ¡falta mirar otras cosas y seguir aprendiendo!

En la imagen: factores que pueden afectar los niveles de glucosa en sangre.

Aquí pueden verse mis curvas glucémicas durante el último mes. Puede observarse mi rango estable y constante de entre 65 y 110 mg/dl, así como la estabilidad gracias a la alimentación baja en hidratos, gracias al aprendizaje a partir de la propia experiencia:

 

Más sobre mi experiencia:

 

👩🏻‍💻 Soy Rosy Yáñez, Soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición, Metabolismo y Diabetes.

Tengo veinticinco años viviendo con Diabetes Tipo 1 (DM), y desde hace quince años logro tener niveles glucémicos normales, sin ninguna complicación diabética. He creado mi propia metodología a partir de mi experiencia profesional y personal, priorizando la nutrición y salud de forma integral.

 

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