Derecho a la normoglucemia en la diabetes

Mencioné hace poco que las asociaciones relacionadas con diabetes por todo el mundo, como la Asociación Americana de Diabetes (ADA), nos dan a quienes vivimos con diabetes un estándar de salud peor que aquél para el resto de la gente. Nos cuentan el mito de que “no se puede tener normoglucemia si se vive con diabetes” (entendiendo normoglucemia como “un nivel de glucosa en sangre igual al que tiene la persona sana que vive sin diabetes”); y con ellos nos dan desde el inicio un estándar de salud inferior, que con el tiempo prácticamente nos asegura complicaciones. Por ello, en mis escritos y mis programas de acompañamiento defiendo la idea de que la normoglucemia en diabetes no solamente es posible, sino que además es nuestro derecho. Si vivo con diabetes, tengo derecho a vivir con un nivel estable de glucosa en sangre, que me asegure salud y bienestar.
Y la normoglucemia no tendría por qué ser una cosa fuera de lo común, ni para las personas con diabetes ni para quienes viven sin ella. Durante millones de años en nuestra evolución, antes de la agricultura, las personas tenían niveles normales (es decir, bajos) de glucosa y de insulina en sangre, ya que ningún alimento disponible para la humanidad consistía en grandes cantidades de azúcares – como la glucosa que contienen todos los cereales modernos en muy alta proporción. Solamente en ciertas áreas, podía haber disponibles frutas de temporada y de región, o algunos poquísimos cereales salvajes; pero lo cierto es que la humanidad tuvo durante toda su evolución (millones de años, muchísimo más tiempo que los pocos miles de años que hemos vivido con cereales y procesados), un contexto normoglucémico. Y hoy en día seguimos teniendo esos mismos genes. Nuestros genes actuales no son fruto del azar, sino que fueron forjados bajo ese contexto normoglucémico. Hoy en día seguimos teniendo un metabolismo que sólo funciona de manera óptima con una alimentación que nos cause normoglucemia; y niveles bajos y estables de glucosa así como insulina.
Derecho a la Normoglucemia _ Diabetesbien
Pero ahora, y en especial en las últimas décadas en que se han vuelto tan comunes los comestibles ultraprocesados, vivimos en un contexto obesogénico y diabetogénico – la diabetes especialmente de tipo 2 se vuelve cada vez más común entre la población. Además, décadas de mala ciencia e intereses comerciales nos han hecho creer que los carbohidratos “son necesarios”, poniéndolos incluso en la base de la “pirámide alimenticia” que ha enfermado al mundo. Con este conjunto de mitos, desinformación, desactualización e intereses económicos, existe ahora una total incongruencia por parte de las asociaciones especializadas en diabetes: la mencionada ADA, la Federación Internacional de la Diabetes (IDF) y el Colegio Americano de Endocrinólogos (ACE). Estas asociaciones que supuestamente ¡deberían proteger la salud de quienes vivimos con diabetes!, por el contrario nos dan un peor estándar de salud a quienes vivimos con esta condición.
Esto ha causado que ahora, los consejos de médicos, personal sanitario y profesionales en atención a la diabetes estén dando consejos, recomendaciones y parámetros que son pro-hiperglucemia, dando a entender que la persona con diabetes “no puede” tener niveles normales de glucosa en sangre como los que tendría la persona sin diabetes. Dan entonces parámetros como, por ejemplo, que los niveles de glucosa en sangre en ayunas sean entre 100-130 mg/dL, cuando en realidad este nivel es elevado, fuera del rango normal, y causará complicaciones si estamos crónicamente con esos niveles. O decir por ejemplo que para la persona con diabetes basta con tener una hemoglobina glicada HbA1c menor a 7.0; cuando en realidad yo y muchos otros profesionales sólo consideramos saludable una HbA1c menor a 5,5. Cosa que no solamente es saludable, ¡es posible para la persona que vive con diabetes!…
Especialmente en niños que viven con diabetes, es lamentablemente el daño que provocan estas premisas equivocadas y este peor estándar de salud. En este artículo sobre diabetes en niños, Stan de Loach explica a detalle cómo todos los niños normalmente tienen niveles glucémicos más bajos que los de un adulto, y cómo estos equivocados consejos pro-hiperglucemia les causan muchos más daños crónicos y a largo plazo. Él menciona que estos consejos inadecuados tuvieron su origen en el miedo a la hipoglucemia. En mi práctica actual, me encuentro muchísimo con este miedo, y con muchas personas – en especial padres de niños que viven con diabetes – que tienen verdadero pánico a que sus hijos tengan episodios de hipoglucemia severa, en especial cuando se usa insulina exógena.
En las tablas a continuación, Stan de Loach muestra las recomendaciones de niveles glucémicos por parte de la ADA, para niños que tienen Diabetes Tipo 1:
Y aquí podemos ver una comparación con las recomendaciones de la IDF y el ACE:
Y como podemos ver, ¡todos estos valores “recomendados” son demasiado altos!… Y prácticamente garantizan complicaciones diabéticas a largo plazo.
Este miedo a los episodios de hipoglucemia, en conjunto con el mito de la supuesta “necesidad de los carbohidratos en la dieta”, nos dan en el tema de diabetes una combinación lamentable: las directrices oficiales siguen diciéndonos a quienes vivimos con diabetes que “necesitamos consumir carbohidratos para evitar las hipoglucemias”. Eso sí, “contando las raciones”, algo de lo que también hablé antes, y expliqué por qué no funciona. Quienes ya hemos intentado esa estrategia, ¡sabemos que no funciona!… y lo frustrante que resulta la sensación de descontrol e impotencia. Ya que con una alimentación alta in carbohidratos, que incluye por lo general cereales modernos y otras fuentes de hidratos refinados, se vuelve imposible tener normoglucemia: vivimos siempre viajando en la montaña rusa glucémica, pasando de las hiperglucemias a los episodios de hipoglucemia. Irónicamente, eso que queríamos evitar (hipoglucemias) se vuelven más frecuentes y severas.
Esto se debe a que nuestra sangre sólo puede naturalmente soportar una cantidad sumamente pequeña de glucosa, alrededor de 4 gramos en total. Cualquier nivel superior debe ser rápidamente retirado de la sangre por medio de la insulina, pero quienes vivimos con diabetes tenemos una falta total o parcial de insulina, o insulina ineficiente. Esto se traduce en que quienes vivimos con diabetes tenemos una especie de “alergia a los carbohidratos”. Y si los consumimos más allá de pequeñísimas cantidades, entramos en un perpetuo descontrol donde nuestra glucemia jamás se encuentra estable, sino en una montaña rusa que siempre va de la hiperglucemia a los episodios de hipoglucemia. ¡Con alimentación alta en hidratos (la alimentación convencional y “de moda” que recomiendan los profesionales), se vuelve imposible el buen manejo de la diabetes!…
Este intenso temor a los episodios de hipoglucemia es un ejemplo de un temor mal enfocado, en donde algunos casos de descontrol y crisis que aparecen en los medios, causan un miedo desproporcionado. La realidad es que la hiperglucemia crónica, sostenida a través del tiempo, causa un daño mucho más severo y nos trae mucho más complicaciones a largo plazo, que los episodios de hipoglucemia. Entre los profesionales y personal sanitario hay mucha más atención puesta en evitar la hipoglucemia que la hiperglucemia, y este miedo es transmitido a las personas que viven con diabetes (y padres de niños con esta condición). Siendo que en realidad son mucho más grandes los daños causados por la hiperglucemia: nefropatía, retinopatía, cardiopatía, y muchísimas más complicaciones diabéticas que son causadas por las hiperglucemias, ¡nunca por las hipoglucemias!…
Como lo demuestra el artículo de Stan de Loach, la hipoglucemia no causa daños al cerebro, ni a las facultades cognitivas, ni provoca con el tiempo nefropatía, cardiopatía o retinopatía, mientras que la hiperglucemia sí causa todo eso. El problema es que los daños de la hiperglucemia son lentos y progresivos, van sucediendo poco a poco a lo largo de los años. Parte de este “desbalance” le podríamos llamar, entre el miedo excesivo a la hipoglucemia y la poca atención a la hiperglucemia y sus daños; viene de que en estos casos mediáticos y alarmistas, de gente que moría supuestamente “debido a una crisis de hipoglucemia” o que llevaba a cabo demandas judiciales contra médicos y sanitarios por episodios de hipoglucemia, eran muy probablemente casos donde el control de la diabetes era sumamente pobre, llegando a tener complicaciones muy graves después de años de descontrol extremo. Podemos ver ejemplos de esta información alarmista aquí, aquí, aquí y aquí.
Los endocrinólogos y personal sanitario ponen el foco mucho más en evitar la hipoglucemia porque en estos casos extremos se les pueden llegar a presentar esas demandas judiciales; es por ello que ponen toda su atención en evitar las crisis agudas como podría ser la hipoglucemia, y no en los daños crónicos que suceden lentamente, como pasa con la hiperglucemia. Y es lamentable que estos temores estén puestos en el sitio incorrecto, ya que son mucho más graves y frecuentes los daños causados por hiperglucemia crónica, que los posibles daños (mucho más leves) de un episodio hipoglucémico.
En niños y a cualquier edad, los daños asociados a la diabetes vienen de la hiperglucemia y del descontrol glucémico, no de la diabetes en sí misma. Puede haber también confusión debido a casos en que fue tras un episodio hipoglucémico (por el descontrol mencionado) que se detectó o se hizo el diagnóstico de de diabetes, pero no porque la hipoglucemia en sí misma “cause daño”, como sí lo causa la hiperglucemia crónica. Existen mitos como por ejemplo que es “normal” tener un nivel de glucosa sanguínea de 140 mg/dL en casos de diabetes gestacional, o picos similares en momentos de estrés… en realidad estos picos glucémicos causan daño siempre, y no son normales nunca, ni deberían ser normalizados.
Sólo con una alimentación baja en carbohidratos, junto con estrategidas educativas en medicación funcional y otras herramientas, puede evitarse toda esa inestabilidad: la montaña rusa glucémica. Llevando una alimentación así, se vuelve mucho más estable el nivel de glucosa en sangre, y las hipoglucemias serán mucho más leves y mucho menos frecuentes. En cambio, con una alimentación alta en hidratos de carbono, se vuelve imposible la normoglucemia que es nuestro derecho, para tener bienestar y evitar las complicaciones diabéticas. Ya que tantos los episodios severos de hipo- así como hiperglucemia, son causados únicamente por el descontrol en los niveles de glucosa y de insulina. He hablado de esto antes, al mencionar la Ley de las Pequeñas Cifras, que nos da una idea mucho más adecuada de cómo lograr normoglucemia con una alimentación muy baja en carbohidratos.
El método que enseño en mis programas de acompañamiento, propone en cambio un manejo de la diabetes mediante normoglucemia, logrando estabilidad glucémica que es la manera de poder vivir en salud y bienestar aún con la condición de diabetes. Propongo también que esta normoglucemia es un derecho, comprendido dentro del derecho a la salud cuando se vive con diabetes. La Organización Mundial de la Salud establece en sus documentos constitutivos, que todos tenemos derecho al más alto estándar posible de salud. Cuando el personal sanitario nos plantea como “imposible” esta normoglucemia por vivir con diabetes, violan nuestro derecho a la salud, esto podría incluso ser construido como un tipo de discriminación por tener una condición crónica. Esta normoglucemia en diabetes no solamente es posible, ¡también es la manera en que podremos vivir en salud y bienestar!… A pesar o gracias a la condición de diabetes.
Esta normoglucemia, en términos muy generales, puede ser definida como un nivel de glucosa sanguínea menor a 100 mg/dL; así como una hemoglobina glicada HbA1c menor a 5,4. A continuación muestro mis propios valores de Hb1Ac, aquí puede apreciarse el descontrol glucémico que tuve durante mis primeros años tras recibir el diagnóstico de diabetes tipo 1 (DT1), y en la segunda gráfica la normalidad glucémica que he logrado al comprometerme con mi aprendizaje, para el manejo de la condición de diabetes, logrando así salud y bienestar.
Y mi caso no es el único, hay otras personas excepcionales que también viven con diabetes, y que también son profesionales en el tema, cuyas trayectorias he seguido de cerca; tales como el Dr. Richard Bernstein (que vive con DT1 desde hace más de 50 años), el Dr. Stan de Loach y Ron Raab. Estos casos “excepcionales” en realidad deberían ser la norma; pues la normoglucemia en diabetes podrá no ser lo común, pero sí es posible y lo más recomendable para evitar complicaciones y vivir en bienestar. ¡También es nuestro derecho como personas que merecemos salud!…Este camino de aprendizaje se vuelve más fácil, seguro y efectivo cuando es realizado de la mano de un profesional que también vive con diabetes.
Mi experiencia y mis programas:
Soy Rosy Yáñez, soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb, medicación efectiva y ayuno intermitente.
Si quieres evitar o prevenir tener diabetes tipo 2, mejorar tu composición corporal tengas o no diabetes tipo 2, o si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1 o tipo LADA y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a:
Mi próximo webinar privado gratuito, solo en directo, sin grabación “Keto y Ayuno para la diabetes” el 18 de abril, Apúntate AQUÍ: https://diabetesbien.com/webinar/ allí conocerás información de mucho valor y además en que consisten mis Programas de Acompañamiento.
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Adolescentes y Diabetes: el camino hacia la autonomía

Diabetes en la adolescencia: Cómo guiarlos con empatía y sin sobreprotección La adolescencia es una etapa repleta de grandes cambios, en nuestro desarrollo biológico, psicológico, sexual y social. Es el viaje de la niñez a la etapa adulta, y este viaje durará varios años y abarcará en sí mismo varias etapas. Todos quienes pasamos por […]
Remisión de la diabetes tipo 2: Qué significa y cómo sí es posible lograrla

Está sucediendo por todo el mundo una epidemia de diabetes tipo 2, prediabetes, y resistencia a la insulina; con números que crecen cada vez más. ¿Por qué sucede esto?… Si tengo ya un diagnóstico de prediabetes, diabetes tipo 2 o resistencia a la insulina, ¿puede esto revertirse?…
Si bien esto depende del contexto y de qué tan avanzada esté la situación y sus complicaciones, en la gran mayoría de los casos es reversible la diabetes tipo 2; llevando una gestión adecuada de la alimentación, así como otros factores tales como ejercicio, estrés, sueño, y medicación en su caso.
Recordemos que la diabetes tipo 2 es una situación de resistencia a la insulina; que se va desarrollando de manera progresiva a lo largo del tiempo. El principal factor que contribuye a este desarrollo de la insulinorresistencia, es llevar una alimentación basada en carbohidratos y azúcares. Este video también lo explica de manera breve y didáctica.
Cuando una persona lleva una alimentación moderna y supuestamente “saludable” según los organismos oficiales, que aún recomiendan alimentarnos principalmente de cereales, granos enteros, frutas, etc. (los llamados “carbohidratos complejos” supuestamente “saludables”), estamos constantemente disparando la glucosa sanguínea, así como la cantidad de insulina que el cuerpo necesita producir para re-normalizar el nivel de glucosa en sangre después de cada comida. Con el tiempo, el cuerpo comienza a resistir su propia insulina: se crea una situación de tolerancia – tal como sucede con cualquier droga o fármaco. Puede ser que durante mucho tiempo la persona se sienta sana y sin ningún síntoma, incluso estando delgada y en un peso muy saludable, pero el daño poco a poco está sucediendo “detrás del escenario”, donde el páncreas está teniendo que trabajar a marchas forzadas y en crisis constante. La insulina en ayunas comienza a estar elevada, y este es el preámbulo de la diabetes, aunque la glucosa en sangre aún se muestre normal.
Ya con el tiempo comienza a aparecer el siguiente síntoma: la glucosa en ayunas elevada. Antes de eso, seguramente existió por mucho tiempo una insulina en ayunas elevada, el marcador silencioso ya que mucha gente no lo pide en sus analíticas y muchos profesionales sanitarios no lo miran tampoco en las analíticas de rutina. Esta hiperinsulinemia, causante de resistencia a la insulina, que es la antesala de la prediabetes y después la diabetes tipo 2, además de muchos problemas de salud crónicos, ¡es la verdadera gran epidemia de nuestros tiempos!
El Dr. Jason Fung, nefrólogo norteamericano; se ha vuelto un gran especialista en controlar y revertir la diabetes mediante una alimentación baja en carbohidratos, incorporando también protocolos de ayuno intermitente y/o prolongado. Ha tratado exitosamente a cientos de pacientes, ayudándoles a revertir la diabetes tipo 2 y en muchos casos, dejar la medicación y/o reducir enormemente las necesidades de insulina y fármacos.
En sus conferencias y libros, el Dr. Fung hace énfasis en el daño particularmente insidioso que ocasiona la fructosa; especialmente toda la fructosa añadida que encontramos en comestibles procesados – incluyendo muchos que no tienen un sabor dulce y por lo tanto parecería que no llevan azúcares o fructosa, cuando en realidad sí que los contienen. Él y muchos otros especialistas, referentes en el tema de la diabetes y el síndrome metabólico; concuerdan en que el mayor consumo de fructosa en la alimentación moderna, es otro gran detonante de la actual epidemia de diabetes tipo 2. La fructosa, junto con todos los azúcares (pero hay que enfatizar sobre todo a la fructosa por la forma acelerada en que daña al hígado y páncreas) son los grandes responsables en el desarrollo de la resistencia a la insulina, y la posterior pre-diabetes y diabetes tipo 2.
Recordemos el mecanismo de la resistencia a la insulina; en la diabetes tipo 2:
En la gráfica puede observarse que con el tiempo, después de meses o años de llevar una alimentación alta en carbohidratos y azúcares (¡aunque hay daños que empiezan a existir incluso a los pocos días de llevar una alimentación así); va incrementando el nivel de glucosa en ayunas y glucosa post-prandial. En la segunda gráfica sobre todo, puede observarse que llega un punto en que la célula beta del páncreas, tras años de estar sometida a trabajos forzados produciendo mucha insulina, finalmente cede y deja de funcionar correctamente, es aquí que empieza ya la situación de franca pre-diabetes y poco después, aparecerá la diabetes tipo 2.
¿Hay una predisposición genética a la diabetes?
Puede haberla pero el factor genético se dice que solo es de hasta un 20% dentro de todos los factores que tienes que evitar o propiciar que apareza, de hecho, la respuesta es más compleja que simplemente decir “es genético y ya está” – pues esta supuesta “falla genética” podría fácilmente convertirse en una excusa cómoda; donde sencillamente nos hacemos víctimas de unos genes “malignos” que sencillamente “nos atacan”, “porque sí”. ¡Y no es así!… tengamos los genes que tengamos, también hoy se sabe por estudios epigenéticos que también los podemos cambiar, si, podemos cambiar nuestra genética, ya que nuestro estilo de vida determina la mayor parte de lo que ocurre en nuestra salud. Hace doscientos años la gente tenía genes idénticos a los nuestros, y sin embargo no veíamos estos niveles epidémicos de diabetes. Los genes no cambiaron: cambió el contexto y la manera de comer. Es así, y por ello debemos hacernos responsables: el estilo de vida es determinante en evitar o revertir la diabetes.
Es cierto, sin embargo, que el cuerpo de cada individuo responde de manera distinta a la glucosa, y varía individualmente en su sensibilidad a la insulina. Ciertas personas pueden desarrollar esta diabetes de forma mucho más rápida, mientras que otros “resisten” por mucho más tiempo a la alimentación inadecuada. La resistencia a la insulina parece tener mucho qué ver con la predisposición a tener muy pocos receptores de insulina en el tejido muscular y mucha densidad de los mismos en el tejido adiposo, dirigiendo toda la energía de la comida hacia el almacén de grasa. Esto sucede a ritmos variables en cada persona: esta es la parte que sí está determinada por los genes; sin embargo, sigue siendo verdad que una alimentación alta en hidratos y azúcares es inadecuada para todo el mundo. Lo que varía es qué tan rápido sucede el daño.
Por supuesto, los mecanismos son múltiples y muchas otras hormonas (especialmente la leptina) están implicadas. Pero sigamos con la insulina. Los genes influyen en el número de receptores de insulina que una persona posee en los diferentes tipos de células. Esto conlleva múltiples consecuencias que iremos viendo. Al someter por largos periodos de tiempo a este grupo (genéticamente poco sensible) a alimentos que aumentan el tiempo de exposición a la insulina (carbohidratos), se observa un aumento progresivo de los requerimientos de esta hormona para poder mantener la concentración de azúcar en la sangre en niveles tolerables. De ahí que se vaya desarrollando esta “resistencia” o “tolerancia” a la insulina, cuando la alimentación es inadecuada.
A mayor exposición, mayor resistencia con el paso del tiempo. Sucede lo mismo con todos los medicamentos y drogas, nuestro cuerpo empieza a generar una tolerancia a ellos; esto implica que se requieren cada vez mayores cantidades de una sustancia para generar el mismo efecto. Se empieza a desarrollar hiperinsulinemia (niveles de insulina anormalmente altos en sangre las 24 horas del día). Un peligroso final para cualquier persona insulinorresistente es la diabetes tipo 2. Más de la mitad de la población mundial (casi el 60%) está predispuesto a desarrollar resistencia a la insulina, cuando la base de su dieta son los carbohidratos y/o aceites refinados de semillas o cereal (los mal llamados “aceites vegetales”).
¿Cómo puedo revertirlo?
La normoglucemia es la clave más importante: saber que es posible volver a tener niveles normales de glucosa en sangre, aun cuando existe un diagnóstico de diabetes. Normalizando los niveles de glucosa en sangre, y de la mano de ello los niveles y requerimientos de insulina, es como podemos revertir esta condición y empezar a recuperar nuestro bienestar y salud.
Dependiendo cuál sea el defecto mayoritario que la persona tenga en su metabolismo; ya sea mucha resistencia a la insulina en células, o una disminución o falta de secreción de insulina suficiente, ¡claro que se podrá, en la mayoría de los casos, revertir la diabetes tipo 2!….
Sin embargo, es muy importante aclarar que la persona que revierte la diabetes o prediabetes, deberá realizar cambios para toda la vida, aunque al menos no tendrá que medicarse y evitará grandes riesgos y daños a la salud. Pero tendrá siempre este talón de Aquiles, la amenaza de volver a enfermar si vuelve a sus hábitos pasados, lo cual tiene lógica: si uno vuelve a tomar los hábitos que nos llevaron al desastre en primer lugar, volverán a aparecer los mismos problemas y complicaciones.
Hay que ser conscientes que si se desarrolló una vez, somos vulnerables de volver a desarrollarlo si volvemos a “apretar el gatillo”. Muchas personas tienen el objetivo de dejar la medicación, como si esto en sí mismo les diera liberación o salud, aunque no es necesariamente así. Es fundamental que yo aprenda lo que mi cuerpo necesita, para tener normoglucemia, ya que es muy importante el contexto y debemos recordar que muchos otros factores influyen también: ejercicio, medicación, gestión del estrés y del contexto social y emocional, etc. Mediante cambios permanentes en el estilo de vida, es posible en muchos casos prescindir de la medicación o reducirla, disminuir la resistencia a la insulina, la hiperglucemia y toda esta inflamación crónica de bajo grado.
Recuerda que todo esto es mucho más fácil de lograr, así como más seguro y efectivo, si se realiza de la mano de un profesional coherente que también vive con esta condición, que lo ha vivido en carne propia y capaz de ofrecerte un acompañamiento respetuoso entre iguales.
Mi experiencia y mis programas:
Soy Rosy Yáñez, soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb, medicación efectiva y ayuno intermitente.
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Hipoglucemia en diabetes

Hipoglucemia en diabetes: Mitos, verdades y cómo prevenirla efectivamente ¿Qué es la hipoglucemia? La hipoglucemia ocurre cuando el nivel de azúcar en sangre (glucemia) baja más de lo normal, típicamente por debajo de 60 mg/dL. A partir de ese punto, pueden aparecer síntomas desagradables causados por la liberación de adrenalina, como sudoración, temblores, irritabilidad o […]
¿Por qué no puedes dejar de comer ultraprocesados?

¿Por qué no puedes dejar de comer ultraprocesados? El “punto de felicidad” en la comida y su impacto en la glucosa ¿Te ha pasado que abres una bolsa de patatas o una caja de galletas y, aunque pensabas comer solo un poco, terminas casi sin darte cuenta acabando con todo? No eres el único. Esto […]
¿Qué niveles de glucosa son normales y realmente saludables?

Constantemente escucho personas que me cuentan que “si les sube un poco la glucosa en sangre, no pasa nada”… Por ejemplo, creen que subir la glucemia a 120 mg/dL es “mejor” que subirla a 200. Ya que “no es lo mismo” el primer caso que el segundo. La gente cree, por lo tanto, que “un poco de hiperglucemia” es normal, que es de esperarse en personas con diabetes, y que esto es “mejor” que los picos agudos de 200 mg/dL. ¿Es esto cierto? ¿Qué nos dice la ciencia?…
Lo que observo en mi práctica clínica es que disminuir la glucemia sanguínea, o quitar los carbohidratos, no servirá de nada si no se cuida todo un contexto bioquímico y celular, considerado como un todo. Si realmente deseamos lograr salud y bienestar viviendo con diabetes, o si deseamos revertir una situación de prediabetes y resistencia a la insulina, nuestra meta deberá ser alcanzar la normoglucemia constante. Sólo así pueden evitarse todas las complicaciones diabéticas.
A veces pensamos que solamente nos afectarán seriamente los picos glucémicos agudos (por ejemplo el mencionado de alcanzar los 200 mg/dL o más). Pero esto no es verdad. Aunque yo no tenga ningún “pico” de 200, si constantemente tengo un contexto cronificado de hiperglucemia – que no es normal – eso ya nos complica todo, pues estoy en un contexto de inflamación crónica y glicación de proteínas. Aunque nos hayan contado que un nivel de glucosa en sangre de 120 mg/dL es “normal y de esperarse” si vivo con diabetes (y muchas veces son los mismos profesionales sanitarios quienes nos cuentan esto); esto es mentira, y significa vivir en un contexto de inflamación y glicación que nos causará daños a largo plazo: complicaciones diabéticas.
Llegan conmigo personas que poco a poco están comenzando a hacer cambios hacia hábitos coherentes de alimentación; por ejemplo, ya comen más grasa saturada y más colágeno, pero aún no notan los beneficios. En este caso, la falta de resultados sucede porque aún no hay normoglucemia, y aún no se ha cambiado el contexto en un todo, de manera integral y holística, hacia la verdadera salud. Sé que el rango de la glucemia saludable es estrecho, esto lamentablemente es así por naturaleza (y resulta difícil de cuidar por la sola razón de que hoy en día vivimos en un contexto diabetogénico, obesogénico y favorecedor de la inflamación e hiperglucemia constantes), por ello es importante aprender y cuidar que nos mantengamos en dicho rango constantemente.
Si tú ya consumes más grasas y proteínas coherentes y saludables, pero tu contexto en un todo sigue sin ser saludable, no va a funcionar el cambio que estés realizando, respecto al objetivo de evitar las complicaciones diabéticas. Quitar la glucosa de nuestra alimentación es importante, ¡pero no es lo único!… No basta solamente con quitar los carbohidratos, sino que el contexto tiene qué ver con muchos factores. Si mi contexto sigue siendo de hiperglucemia constante (aunque nos parezca “leve”), sucederán otras reacciones que nos desregulan y nos quitan salud: por ejemplo, las bacterias que normalmente son buenas, se convierten en malas y nos empiezan a dañar, pues están en un medio ácido, inflamatorio, en el que todo se desregula.
O por ejemplo, si tu colesterol es alto (¡cosa que es muy buena y saludable!), pero estás en un estado de hiperglucemia y glucotoxicidad, esto se volverá muy dañino y peligroso. ¡No va a funcionar!… O si tomas fermentados pero hay hiperglucemia, las bacterias buenas se convertirán en malas debido a la acidosis y la glucosa alta. Por lo que cuidar todo este contexto, asegurándonos de que estemos en verdadera normoglucemia, es lo fundamental para vivir en salud y bienestar, evitando complicaciones diabéticas. He hablado antes de cómo la verdadera normoglucemia depende de muchos factores, ¡pero puede alcanzarse aun viviendo con diabetes, e incluso es nuestro derecho!… Y si deseamos evitar todas las complicaciones diabéticas comunes: nefropatía, retinopatía, cardiopatía, pie diabético, neuropatía diabética, problemas en la piel, disfunción eréctil, problemas de fertilidad, etc., esto puede lograrse apostando a la verdadera normoglucemia, de forma constante, integral y coherente con nuestros genes.
Complicaciones diabéticas más comunes debidas a hiperglucemia crónica
Diabetes tipo 1 Diabetes tipo 2
Retinopatía diabética Mala irrigación sanguínea, pudiendo provocar amputaciones
Nefropatía diabética Infartos al corazón
Nueriopatía diabética (gastroparesia, parestesias, disfunción eréctil) Infartos cerebreales, accidente cerebrovascular
Enfermedad cardiovascular (en la edad adulta) Disfunción eréctil
Hipertensión
Además, los estudios científicos y clínicos muestran claramente que esta hiperglucemia supuestamente “leve”, sostenida de manera constante en el tiempo, no solamente no es normal, sino que prácticamente garantiza la aparición progresiva de complicaciones diabéticas. Por ejemplo, este estudio muestra que los mecanismos de acción de las complicaciones diabéticas son complejos y múltiples, y que “solamente disminuir la glucosa en sangre no basta” para evitar complicaciones.
También el reporte de seguimiento al famoso estudio DCCT (Diabetes Control and Complicaitions Trial), con más de treinta años de seguimiento clínico, mostró claramente que esta normalización de la glucemia es lo único capaz de prevenir complicaciones diabéticas. Mostrando que cuando existe una hemoglobina glicada HbA1c que sea un 10% más baja, esto se asoció con una disminución de 28% en el riesgo de evento cardiovascular. Esta gráfica – proveniente de dicho estudio – muestra cómo, con el tiempo, había claramente una reducción en la incidencia de complicaciones diabéticas, cuando la persona llevaba un tratamiento más estricto incluyendo principalmente el mejor control glucémico:
Todo estos artículos coinciden claramente en que el pobre control glucémico es la causa principal de complicaciones, y justamente el DCCT (el estudio anterior mencionado), comprobó que a menor nivel de hemoglobina glicada HbA1c, es menor el riesgo de complicaciones diabéticas. Por lo tanto, está demostrado y fuera de toda duda que a mayor normalidad glucémica, es menor el riesgo de complicaciones diabéticas.
Por todo esto, aun cuando haya personas que acompaño en mis programas o en mi práctica clínica, que creen que tener una hemoglobina glicada de 6-7% está bien porque “por lo menos es mejor que tener 9-10%”… esto no es normal ni saludable. Podrá ser comparativamente mejor (y eso es debatible porque dependerá de nuestros objetivos, si los estamos cumpliendo o no, y de qué entendemos por “mejor”), pero sigue sin ser normal, y por lo tanto seguiremos en alto riesgo de que aparezcan complicaciones diabéticas. En mi práctica clínica tengo pacientes que siguen teniendo una HbA1c con esos niveles, de entre 6-7%, que es lo que lamentablemente recomienda la Asociación Americana de la Diabetes (ADA), en sus directrices erradas y deficientes… Y dado que este nivel no es normal, presentan complicaciones diabéticas.
Si realmente deseas vivir en la normoglucemia que te garantice salud y bienestar, evitando complicaciones diabéticas, recuerda que la educación y el aprendizaje son el tratamiento en sí mismos; y que es mucho mas fácil, seguro y efectivo llevar a cabo dicho tratamiento de la mano de un profesional coherente, que también vive con ello día con día.
Por lo que, respondiendo a la pregunta del título: ¿Qué niveles de glucemia son los aceptados o recomendables?… Los niveles que realmente nos ayudarán a mantener salud y bienestar, evitando complicaciones diabéticas, serán el tener una glucosa sanguínea de entre 59-100 mg/dL la mayor parte del tiempo; y en el caso de la hemoglobina glicada HbA1c, un nivel igual o inferior a 5,4%. Manteniendo niveles así, constantes a través del tiempo, es cómo lograremos nuestros objetivos de evitar dichas complicaciones diabéticas y vivir en bienestar.
Mi experiencia y mis programas:
Soy Rosy Yáñez, soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb, medicación efectiva y ayuno intermitente.
Si quieres evitar o prevenir tener diabetes tipo 2, mejorar tu composición corporal tengas o no diabetes tipo 2, o si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1 o tipo LADA y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a mirar más sobre mis programas de acompañamiento, aquí encontrarás mis mejores recursos. Mi próxima masterclass es el 1 de febrero, suspcripción gratuita AQUÍ. Mis programas iniciarán de nuevo el próximo 7 de febrero, ¡ya puedes apuntarte!…
Si tienes dudas, Contáctame AQUÍ por whatsapp para saber si yo te puedo ayudar: https://bit.ly/2HSj8iy
«Quiero tener vida social y niveles normales de glucemia»

La alimentación cetogénica tiene gran evidencia científica debido a sus beneficios para la salud, pérdida de peso y disminución o reversión de resistencia a la insulina. Sin embargo, seguir esta alimentación en todo momento puede ser todo un desafío cuando tienes compromisos sociales con familiares y amigos. La clave para mantener la normoglucemia en estos momentos es la planificación y la flexibilidad. En este artículo, te comparto consejos para afrontar la vida social sin abandonar tus metas en salud integral.
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1. Comunicación abierta
Lo primero que debes hacer es comunicarte con tus seres queridos (con los que tengas más confianza o te pregunten) y explicarles tus objetivos y las restricciones de tu dieta. La mayoría de las personas comprenderán tus razones y te apoyarán en tus esfuerzos por mantener una normoglucemia. Puedes hacer énfasis diciendo: «Voy tomando decisiones en el momento de acuerdo a mis niveles de glucemia, objetivos o síntomas. Así que no es necesario que tú me recuerdes lo que si tengo que hacer y lo que no, pero si te pido, que haya suficientes opciones verylowcarb o keto» Esta comunicación previa puede ayudarte a evitar situaciones incómodas o tentaciones innecesarias en los eventos sociales.
2. Planificación con anticipación:
Antes de asistir a un evento social, investiga el menú o la comida que se servirá. Puedes hablar con el anfitrión o el restaurante para asegurarte de que haya opciones lowcarb disponibles. Si es necesario, lleva tus propios alimentos keto que puedas compartir para garantizar que siempre tengas una opción segura para comer. Otra opción es comer antes del evento social suficientes proteínas y grasas reales y entonces comer mínimamente lo que no te haga daño durante la reunión social.
3. bebidas alcohólicas y no alcohólicas
El alcohol es común en muchas reuniones sociales, pero las bebidas alcohólicas a menudo contienen azúcares y carbohidratos. Opta por bebidas bajas en carbohidratos, como el vino tinto, o bebidas destiladas como el whisky o el vodka. Asegúrate de moderar el consumo, ya que el alcohol puede afectar la capacidad de tu cuerpo para mantener la normoglucemia y aumentar riesgo de hipoglucemia, así como confundir los síntomas.
4. Mantén la moderación
No es necesario privarte por completo de los placeres culinarios en los eventos sociales. Puedes darte el lujo de disfrutar de un pequeño trozo de postre (sin harinas) o una copa de vino ocasionalmente. Sin embargo, asegúrate de controlar tus porciones y no excederte en los carbohidratos. Un pequeño deslizamiento ocasional no debería sabotear tus esfuerzos en el día a día.
5. Encuentra apoyo:
Busca amigos o familiares (pareja, hermanos o padres) que te apoyen en tu alimentación cetogénica y tus objetivos glucémicos. Tener a alguien que comparta tus objetivos y comprenda tus necesidades puede hacer que enfrentar eventos sociales sea mucho más fácil.
6. Flexibilidad y adaptación:
La vida social a menudo implica cierta imprevisibilidad en la comida y las bebidas. En lugar de sentirte frustrado, sé flexible y busca soluciones alternativas. Por ejemplo, si no puedes encontrar opciones lowcarb en un restaurante, pide una ensalada sin aderezo o aliño y lleva tu propio aceite de oliva y/o frutos secos para aliñarla.
7. No seas tan rígido:
Recuerda que la dieta cetogénica es una elección de estilo de vida, no una prisión. No te estreses por seguir esta alimentación al pie de la letra en cada evento social. Permítete el error y la frustración, ya que en estas ocasiones hay mayor probabilidad de salirte de tus objetivos glucémicos meta. Lo importante es mantener una normoglucemia a largo plazo, y eso incluye ser capaz de disfrutar de la vida social de vez en cuando.
Recomendaciones para familiares y amigos que les interesa saber más sobre nuestra salud y objetivos glucémicos normales
En este post hablé de: ¿CÓMO AYUDAR A MI FAMILIAR O AMIGO CON DIABETES? y aquí te resumo algunos consejos que puedes compartir con tus familiares y amigos:
No te exaltes cuando tenga un valor glucémico alto, fuera de mi rango objetivo o normal Sí, ya sabemos que es alto y no siempre es mi «responsabilidad» o pude controlarlo yo. Sin embargo, cuando creas que es «mi responsabilidad», recuérdame amablemente los beneficios de los bajos carbohidratos en la diabetes.
No te vueltas loc@ cuando tengo valores glucémicos bajos. Sí, a veces tenemos 40 mg/dL o más bajo, yo también me asusto, pero es rápidamente tratable. Simplemente dame 1 – 2 tabletas de glucosa, sin volverte loc@.
Apóyame en mis decisiones. Si quiero hacer algo emocionante, no me detengas, diciendo, “No puedes hacer eso. ¿Cómo vas a pincharte la insulina?» En vez de eso, tomate 20 minutos para hablar conmigo, de cómo cuidaré mi diabetes y al mismo tiempo divertirme. «
No entres en discusiones o peleas con tu (hija, pareja, madre) acerca de los valores de glucosa. Los valores son números. Son altos, normales, o bajos. Nos indican una ruta de acción. Es preferible no usar las palabras como “bueno” o “malo» al referirte a los valores indicados por el medidor de glucosa.
NO ofrezcas consejos no solicitados Acerca de qué comer, cuándo comer, cuánto comer, u otros aspectos de la diabetes. Si estás preocupado, podrías buscar el momento a solas para hablar de ello.
NO me cuentes historias horripilantes todo el tiempo Que has escuchado de un abuelo, vecina u otras personas que tenían diabetes y que no controlaban la glucemia.
NO te asustes Cada vez que monitoreo mi glucosa sanguínea, me inyecto insulina o tomo pastillas o suplementos.
En resumen, afrontar la vida social con normoglucemia mientras sigues una alimentación cetogénica requiere planificación, comunicación y flexibilidad. Con la preparación adecuada y la mentalidad correcta, puedes disfrutar de la compañía de tus seres queridos y amig@s sin comprometer tus objetivos de salud. Mantén el equilibrio y recuerda que la clave está en mantener un enfoque a largo plazo en tu bienestar.
Mi ayuda y mis programas
Soy Rosy Yáñez, soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb, Medicación Efectiva y Ayuno Intermitente.
Si quieres evitar o prevenir tener diabetes tipo 2, mejorar tu composición corporal tengas o no diabetes tipo 2, o si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1 o tipo LADA y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a mirar más sobre mis programas de acompañamiento. Mira mis mejores recursos AQUÍ.
En DiabetesBien, estamos aquí para guiarte en tu viaje hacia una vida saludable y emocionalmente equilibrada. ¡Cuida de ti y mantén tu bienestar en primer lugar! Si tienes dudas, Contáctame AQUÍ por whatsapp para saber si yo te puedo ayudar.
Hipoglucemia sin Diabetes: Causas y Tratamientos

Comúnmente me encuentro con personas que dicen tener hipoglucemia o hipoglucemia reactiva, pero sin tener un diagnóstico de diabetes. Y es que la hipoglucemia no solo se limita a personas con diabetes también la pueden padecer personas sin ella, de hecho en este artículo puedes ver mitos y verdades de la hipoglucemia, y cómo tratarla de forma efectiva, pero en en el artículo de HOY hablaremos específicamente de hipoglucemia en personas, sin diabetes.
¿Tienes hipoglucemias sin tener diabetes?
¿Qué es una hipoglucemia?
Dado que nuestro cerebro necesita glucosa para poder funcionar de forma adecuada, un déficit de la misma (o hipoglucemia) puede producir extraños síntomas mentales ocasionales, pudiendo ocasionar incluso la muerte en casos extremos. La gravedad de las hipoglucemias severas no impide que éstas puedan prevenirse y tratarse. Estaremos ante una hipoglucemia moderada cuando los niveles de glucemia se encuentren en 10-20 mg/dL por debajo del objetivo o del rango glucémico habitual. Conforme vaya descendiendo puede ser cada vez más severa, pudiendo ocasionar, si no es corregida a tiempo, una neuroglucopenia, es decir, demasiada poca glucosa en el cerebro.
¿Cuáles son los síntomas y señales habituales de una hipoglucemia?
Todos reaccionamos de manera diferente a las fluctuaciones o variabilidad de los niveles de glucosa en sangre. Los síntomas más comunes de hipoglucemia pueden ser:
Las hipoglucemias sin tener un diagnóstico de diabetes pueden ser reactivas o no reactivas.
¿Qué es una hipoglucemia reactiva?
Le hipoglucemia reactiva ocurre unas pocas horas después de una comida por una sobre producción de insulina que provoca esta hipoglucemia. Tener hipoglucemia reactiva, de hecho puede significar tener riesgo de diabetes o tener prediabetes o resistencia a la insulina, pero siempre recomiendo explorar más la historia clínica, para saber a qué se deben lo episodios de hipoglucemia.
¿Qué es la hipoglucemia no reactiva?
La hipoglucemia no reactiva, no está relacionada necesariamente con las comidas y puede deberse a diferentes causas, se puede dar en ayunas o con comidas, y puede estar relacionada con alguna(s) medicación(es) como antibióticos, por cantidades excesivas de alcohol, que pueden impedir que el hígado produzca glucosa suficiente, o con cualquier trastorno relacionado con el hígado, corazón o riñones, trastornos de alimentación, como la anorexia, el embarazo, tumores pancreáticos, infecciones graves, problemas en glándulas suprarenales o pituitaria, también puede deberse a una cirugía reciente. Incluso, también puede suceder cuando se está comenzando con un proceso autoinmune contra tus células beta pancreáticas, lee estos artículos sobre:
Alargar la «luna de miel» en la diabetes
Remisión o Cura de La Diabetes Tipo 1
Mis soluciones y recomendaciones:
En mi experiencia, si tú tienes hipoglucemias y no tienes diabetes diagnosticada, yo comenzaría por hacerte una historia clínica completa junto con una analítica que incluya la Hemoglobina glicada (HbA1c), con el objetivo de saber si esas hipoglucemias son reactivas o no, y así encontrar posibles causas y posibles soluciones.
Al contrario de lo que se piensa, la solución de la hipoglucemia no diabética, no es tomar azúcares concentrados. Una forma eficaz a mediano y largo plazo de dar solución a la hipoglucemia aún no relacionada con la diabetes es tener horarios regulares de comidas, tener comidas basadas en comida real y no en ultraprocesados o carbohidratos concentrados con la finalidad de encajar tus tus ritmos circadianos, y de esta forma tu cuerpo tendrá menor variabilidad hormonal y por lo tanto menor variabilidad glucémica.
Si tienes diabetes, te recomiendo leer estos artículos de mi blog sobre hipoglucemia:
Mitos y verdades de la hipoglucemia
¿Remontar HIPOGLUCEMIAS por daño neurológico?
Mi experiencia y mis programas
Soy Rosy Yáñez, soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb, medicación efectiva y ayuno intermitente.
Si quieres evitar o prevenir tener diabetes tipo 2, mejorar tu composición corporal tengas o no diabetes tipo 2, o si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1 o tipo LADA y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a mirar más sobre mis programas de acompañamiento. Mira mis mejores recursos AQUÍ.
Si tienes dudas sobre si mis programas de acompañamiento online son para ti, Contáctame AQUÍ por whatsapp para saber si yo te puedo ayudar: https://bit.ly/2HSj8iy me cuentas tus dificultades con la diabetes o prediabetes y miramos si te puedo ayudar.
“Obsesión” por el Control Glucémico. También llamada GLUCOREXIA

También llamada glucorexia. “Obsesión” es una palabra que resuena con frecuencia entre mis acompañados, o que se les dice a otras personas que quieren llevar una mejor gestión de su diabetes. Si queremos medir constantemente nuestra glucosa sanguínea, o seguir aprendiendo más para llevar un mejor control (palabra que en ocasiones disgusta) de nuestra condición de diabetes, nos llaman “obsesivos”, o nos dan a entender que esta “obsesión” es negativa o inadecuada. Quiero desmontar esta creencia: es verdad que la gestión de la diabetes no debe convertirse en una fuente de estrés mal gestionado, ni en un estrés que nos cause más problemas de los que nos resuelve; pero también presentar la idea de que esta “obsesión”, llevada de la manera adecuada, ¡es un reflejo de nuestro deseo de aprender, para vivir en salud y bienestar!…
Los comentarios críticos acerca de la “obsesión” y sus supuestos males resuenan más en nuestro contexto de España y Latinoamérica que en otros países. Quizá tiene qué ver con el hecho de que, culturalmente, hay más tendencias entre la gente de nuestros países a poner las cosas fuera de nuestra propia responsabilidad, o simplemente “dejarlas ser”. Entonces, cuando empezamos a querer aprender más sobre la diabetes, y a medirnos la glucosa en sangre más veces al día, se nos dice que “no hay que obsesionarse”, “ojo que no se convierta en obsesión”… Primero que nada eligiendo usar esta palabra (“obsesión”), y en segundo lugar, asumiéndola como algo necesariamente negativo o dañino. Y si bien hay que saber llevar un balance en nuestras vidas – y saber cuáles cosas podemos controlar y cuáles no –, cuando se vive con diabetes, ¡la dejadez no nos ayudará!… Y en cambio esta “obsesión”, gestionada de maneras adecuadas, y contenida dentro de un grupo social de apoyo empoderado y adecuado, puede ser nuestra gran aliada de la salud.
“Hay más sabiduría en tu cuerpo que en toda la filosofía” .- Friedrich Nietzsche
¿“Obsesión” por el Control Glucémico?
Este tema de la “obsesión”, y por qué tanta gente la ve mal, también podemos reenfocarlo como un “aprender a escuchar a nuestro propio cuerpo”. Si yo quiero medir mi glucosa sanguínea (glucemia) varias veces por día, es porque deseo escuchar a mi propio cuerpo, ¡y para eso necesito medir la glucemia y “escucharla” con sus cambios a largo del día!… Pues sin esta información, significa que voy a ciegas y sin conocer la realidad.
Y es que la mayoría de la gente todavía se acerca a la salud desde una postura irresponsable y victimizada, ciertamente más cómoda que cuando nos tomamos la salud como nuestra propia responsabilidad, esto es así y se tiene que decir, aunque les suene mal a algunos. Tendemos a ver al médico, sanitario o profesional de la salud como “la autoridad”, incuestionable y que ya se encargará de “llevarnos la diabetes”. ¡Y esta actitud nunca nos traerá salud y bienestar real!… Pues no solamente los profesionales sanitarios están muchas veces desactualizados (y desinteresados en seguir aprendiendo), sino que incluso el más capaz y profesional entre todos, no será capaz de gestionar la vida y la salud de otra persona, ya no digamos varias. Y además, no es responsabilidad de él o ella, ¡sino tuya!… Está en tus manos adueñarte de tu condición de diabetes, empoderarte con tu salud, y volverte capitán de tu propio barco. Y es a esto que muchos llaman “obsesión”; yo lo llamo “empoderamiento”.
La medicina convencional siempre ha sido muy efectiva para tratar las crisis agudas, los accidentes graves, o cualquier situación donde algo externo nos causa un daño repentino (por ejemplo una súbita infección por virus o bacterias), y donde se necesita una respuesta rápida, eficaz y (¡sobre todo!) temporal.
Pero esta medicina convencional es incapaz de darnos una respuesta adecuada a las condiciones crónicas, como lo es la diabetes. No es buena para prevenir, ni tampoco para realmente gestionar la salud, sino solamente la crisis aguda. Ya no vivimos en los tiempos en que nuestro mayor enemigo era la enfermedad infecciosa por virus o bacterias; sino que ahora estamos pagando un altísimo precio por la comodidad y abundancia en que vivimos: por ejemplo, la abundancia de comestibles inadecuados e incoherentes con nuestros genes. Ahora vivimos más, pero pasamos mucho más tiempo enfermos y con restricciones de movilidad que hace tan sólo 20 años.
¡Nuestro peor enemigo ahora somos nosotros mismos!… Y eso se refleja en condiciones de salud que son crónicas, endógenas y/o autoinmunes: migrañas, dolores de espalda y musculares, trastornos digestivos, diabetes tipo 1 y 2, disfunciones tiroideas… Aquí lo que hay que entender es: vivas o no con diabetes, tu salud está solamente en tus manos. Los genes también son programables (epigenética). Por lo que la inmensa mayoría de problemas de salud modernos vienen de la desconexión entre lo que tu cuerpo requiere, y lo que recibe a través de tus hábitos. He hablado antes de la coherencia en nuestra salud. El buscar aprender, e ir cambiando nuestros hábitos hacia la coherencia con nuestros genes: mejorando la alimentación, actividad física, relación con la luz y la oscuridad (ritmos circadianos), el juego y la pertenencia a un grupo social adecuado, la gestión de las emociones; todo ello es mucho más importante que el acceso a la mejor medicina del mundo. La salud se consigue respetando las reglas genéticas que rigen nuestro cuerpo y metabolismo.
A otras personas, sin embargo, la medición de la glucemia les puede causar ansiedad o estrés por diversos motivos. Hay varias maneras de superar esta ansiedad, como estas que nos comparten del sitio Beyond Type 2:
Recuerda que es solo un número.
Las cifras de azúcar en sangre no son “buenas” o “malas”. Esto puede sonar contradictorio. Si bien en la gestión de la diabetes es fundamental el cuidado y gestión correcta de la glucemia, al final del día este número nos da información, y nosotros actuaremos en consecuencia. Ayuda el ver a este número como una herramienta educativa y de gestión, no debe convertirse en una fuente de culpa y ansiedad, castigo, miedo o estrés, etc. ¡Simplemente te da información acerca de cuáles comportamientos conviene modificar!
Los números no son entonces por sí mismos “buenos” o “malos”… ¿en qué contexto? ¿Con respecto a qué?… O por ejemplo, ¿han ido en general disminuyendo o aumentando? Sólo así, con mucha más información, podemos usar estos números como una herramienta educativa, y no como un juicio de valor acerca de la persona.
Pide ayuda, pero establece límites.
Puede ser valioso el que pidas apoyo de un ser querido, o de un grupo que viva contigo este mismo proceso. Este apoyo puede ser en forma de pequeñas maneras diarias de “rendición de cuentas” (si esto te sirve, y si tú así lo decides), apoyo emocional, ayuda durante el proceso de acostumbrarte a “pinchar” el dedo, etc. Sin embargo, infórmales en todo momento a tus acompañantes que tú estás a cargo de tu diabetes.
Asegura con antelación los suministros para la diabetes.
Tener una buena organización de tus suministros de la diabetes ayuda a ahorrar más ansiedad el proceso de medirse el azúcar en sangre por falta de tener los suministros adecuados o por razones financieras.
Prueba con equipo nuevo.
Quizá no estés usando el equipo más adecuado, o los dispositivos de monitoreo adecuados o precisos. En mis programas te ayudo a elegir de acuerdo a tus circunstancias el mejor sistema de medición de glucemia adecuado, necesari, acequible y efectivo para ti.
Encuentra apoyo de otras personas que viven con diabetes.
¡Habemos en línea muchísimas personas que vivimos con diabetes!… Y si uno sabe dónde buscar, hoy en día con las redes es más fácil encontrar una “tribu” o una comunidad de acompañantes que viven con tu misma condición. Este es precisamente un objetivo crucial de mis programas de acompañamiento: ser un grupo donde, entre iguales, aprendemos y nos apoyamos en la gestión de nuestra condición de diabetes. Ponte en contacto con personas que puedan tener consejos para reducir la ansiedad y el estrés de las mediciones de glucosa.
En conclusión, hay gente que ve mal el querer “tener el control” de la diabetes, o que ve mis métodos y mis maneras de gestionar la diabetes (la mía propia y también mis maneras de acompañar a la gente en mis programas) como algo “obsesivo”, que además esto se entiende como negativo… Yo animo a cuestionar el por qué de esta interpretación. Por qué esta supuesta “obsesión” como algo perjudicial, en lugar de interpretarlo como “¡quiero aprender más, desde mi poder y mi responsabilidad!”. Yo personalmente vivo más tranquila si puedo mirar mi glucosa sanguínea todo el tiempo, cuando yo quiera; esto lejos de generarme más estrés, me ayuda a estar más tranquila con mi condición.
Desmontemos entonces esta interpretación de la “obsesión” como perjudicial y dejemos de generalizarla para tod@s de la misma forma, compartimos esta condición en común, pero luego la forma de responder a ella e interpretarla es individual y personal. Esto es subjetivo y va relacionado con la propia persona, su carácter, qué tanto se fustiga o se culpa a sí misma (el aprendizaje no debe tratarse de eso, sino de que se vuelva una herramienta útil para la salud), y esto depende del carácter de cada uno. Mis maneras de hacer las cosas obviamente no funcionarán para todo mundo, ni son para todo el mundo. Pero sí quisiera desmontar esta interpretación de la supuesta “obsesión” como negativa, cuando yo la veo y la interpreto como “empoderamiento”, “aprendizaje” y “estar en sincronía con mi cuerpo”.
Por eso, y por lo muy individual que es todo esto; cuando acompaño gente en mis programas miro el carácter de la persona, y en función de ello voy “apretando” según ellos me pidan qué quieren aprender. Soy muy individual en eso y voy según el ritmo de cada uno. Hay quienes se agobian o lo ven como “obsesión”; pero si por mirarme diez veces al día soy “obsesiva”, pues eso ya depende cómo lo interprete cada uno. Si yo lo uso para aprender, entonces no es “obsesión”, sino deseo de aprender y de conocerme más: es mi forma de conocerme y cuidarme mejor. Lo hemos calificado como positivo o negativo, cuando en realidad las emociones no son positivas o negativas, simplemente nos dan información sobre nuestro entorno y sobre cómo estamos reaccionando a él. Si no me miro constantemente no sé la realidad, y entonces es como vivir a ciegas… ¡Al final se trata de poner en una balanza las prioridades de cada uno!
Hace tiempo fui Directora del Campamento Diabetes Safari: un campamento para niños con diabetes, lowcarb, en él tenían tiras para medirse la glucemia “Ad libitum” es decir, se podían mirar la glucemia cuando ellos querían, en este estudio, comparamos el número de chequeos diarios que ellos se hacían, comparando entre los campistas “primerizos” y los “repetidores” como aquí se muestra:
En estos resultados podemos ver que los campitas midieron su glucemia de 18 a 15 veces diarias, lo más importante fue lo que ellos aprendían a usar esa información como herramienta para gestionar su diabetes. También hay artículos recientes con el sensor Freestyle, que han mirado el número de veces que se pasan el sensor quienes viven con diabetes tipo 1 en Europa, y son más o menos 16 veces. Por lo que, si estas cifras son producto de una “obsesión” o no, es una interpretación subjetiva.
Recuerda que, si deseas iniciar un camino de aprendizaje, con un grupo entre iguales donde exista un acompañamiento efectivo, de la mano de un profesional que también vive con tu misma condición, ¡eso puede hacer toda la diferencia para tu salud y bienestar!
Mi experiencia y mis programas:
Soy Rosy Yáñez, soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb, medicación efectiva y ayuno intermitente.
Si quieres evitar o prevenir tener diabetes tipo 2, mejorar tu composición corporal tengas o no diabetes tipo 2, o si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1 o tipo LADA y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a mirar más sobre mis programas de acompañamiento. Mira mis mejores recursos AQUÍ.
Si tienes dudas, Contáctame AQUÍ por whatsapp para saber si yo te puedo ayudar: https://bit.ly/2HSj8iy
Conferencia “Otra estrategia para la atención de la diabetes” DGETAyCM Gobierno de México

Conferencia de la Dra. Rosy Yáñez “Otra estrategia para la atención de la diabetes”
DGETAyCM Gobierno de México