Reseña y Opinión: “Dieta Cetogénica: El Protocolo de una Alimentación Efectiva” de Carlos y Ricardo Stro

El libro “Dieta Cetogénica: El Protocolo de una Alimentación Efectiva”, fue escrito en 2019 – o séase que su publicación es muy reciente – por Carlos y Ricardo Stro. Es, probablemente, uno de los mejores libros modernos sobre nutrición que existen en el mercado, escrito en un lenguaje sencillo y accesible al público que no es profesional ni experto en el área. Es un libro que, además de cambiar paradigmas y romper mitos sobre alimentación, explica muy a detalle el por qué: por qué llevar una alimentación como la que proponen los autores, conduce a tener mejor salud y composición corporal que si seguimos los conocimientos convencionales sobre nutrición, gravemente equivocados en muchos aspectos.Ya el simple hecho de molestarse en explicar el “por qué” de su propuesta, lo convierte en un libro excepcional en el mundo de los “libros sobre dietas”. Hasta la idea misma de los “libros sobre dietas” trae a la mente obras que son más bien superficiales, que simplemente detallan cómo debe seguirse tal o cual “dieta de moda” y recetas para implementarla, y generalmente son libros enfocados en lo estético: bajar de peso, verse bien, etc.; pero sin explicar un por qué esto funciona, ni tampoco explorar las consecuencias a fondo en nuestra salud y bienestar a largo plazo. Los autores no son profesionales médicos, sin embargo han acumulado decenas de miles de horas de estudio profundo en el tema, pero sobre todo y mucho más valioso aún, auto-experimentación y aprendizaje en sus propios cuerpos, de los enormes cambios en salud que se experimentan al adoptar una alimentación cetogénica, que responde bien a nuestro diseño genético y lo que nuestros genes esperan.¿Por qué llevar una alimentación cetogénica?… He hablado en otros artículos y transmisiones en directo acerca de la “dieta keto” (“keto” viene precisamente de la palabra en inglés “ketosis”, o sea “cetosis” y de ahí la dieta “cetogénica”), y por qué ésta es de hecho la dieta que nuestros ancestros evolucionaron comiendo. El ser humano llevó este tipo de alimentación original o ancestral, durante muchos más cientos de miles de años que los que hemos pasado comiendo cereales modernos, azúcares, y ya no se diga comestibles ultraprocesados. Por lo tanto, el libro explica a detalle por qué nuestras células y nuestros genes esperan, para su correcto funcionamiento, que les demos una alimentación basada en comida real, y en ingredientes de calidad.Son tres los pilares de la teoría explicada en el libro: el primero de ellos obviamente es la alimentación. El segundo y también muy importante es el ayuno. Aunque parezca una obviedad, nuestro metabolismo sólo puede existir en uno de dos estados: ayunando o comiendo. Dependiendo de cómo comamos, qué tipo de alimentos, con qué frecuencia; pero también dependiendo de cuándo y por cuánto tiempo dejamos de comer, se desencadenan muy diferentes reacciones y señales metabólicas y hormonales, que pueden ya sea mantenernos en excelente salud y en nuestra composición corporal óptima, o pueden hacernos enfermar, engordar y sufrir padecimientos tanto físicos como psicológicos y emocionales. Así pues, el ayuno (y cómo lo hacemos) también es fundamental, porque en los momentos en que no estamos comiendo, están sucediendo en nuestro cuerpo cosas importantísimas en relación con la insulina, leptina y grelina entre muchas otras hormonas; así como con las reservas de grasa, glucosa o aminoácidos que tengamos en el cuerpo.El tercer pilar fundamental es el ejercicio, y los autores explican que su importancia no es la que tradicionalmente se cree (“hacer ejercicio para quemar calorías” o para “quemar grasa”), sino que es fundamental para la salud por otras razones: crear y fortalecer músculo, evitar la sarcopenia, dar al cuerpo un estresor saludable que lo mantiene sano, etc.Explicando a fondo el funcionamiento de las células – unidades básicas de nuestro cuerpo y de todos sus sistemas – el libro da fundamentos acerca de cómo evitar la enfermedad: prácticamente cualquiera de ellas, pues la enfermedad en nuestro cuerpo sucede casi siempre por una de dos razones; o bien el sistema inmune está debilitado y vulnerable ante ataques externos de virus, bacterias o toxinas; o bien las propias células y genes están dejando de funcionar bien, pues algo se encuentra averiado en sus partes, su funcionamiento o su comunicación con otras células y otros genes. Y en todos estos procesos y funciones, la alimentación juega un rol fundamental, a la par que el ayuno y el ejercicio – bien implementados – pueden ayudar enormemente a regenerar y sanar sistemas dañados. Muchos tipos de cáncer y de trastornos autoinmunes, por ejemplo, pueden tener su origen en un trastorno metabólico donde la alimentación juega un rol crucial.Un aspecto que el libro toca varias veces, y que me parece muy interesante – además de que son partes entretenidas de leer, y que tienen mucho sentido lógico – es todo el trasfondo antropológico y evolutivo, en el que los autores hacen hincapié en las cosas que para nuestro cuerpo tienen sentido evolutivamente hablando. Nuestro diseño genético no es producto del azar, sino que está fuertemente ligado al tipo de alimentos que nuestra especie tuvo disponibles durante su evolución. Y esos son los mismos alimentos que nuestros genes ahora esperan recibir, a fin de mantenernos en salud y bienestar.No es un libro enfocado a “perder peso” o “verse mejor”, sino que realmente se va a fondo en la bioquímica del cuerpo humano, y por qué estamos diseñados para comer lo que debemos comer. No es, por lo tanto, un libro sobre una “dieta de moda” y maneras superficiales de implementarla, sino para alguien que realmente quiera aprender a fondo la bioquímica del cuerpo humano en relación con la comida, sus “porqués” históricos y bio-evolutivos, y cómo podemos hoy aplicar estos conocimientos, en nuestros contextos y entornos actuales, para mantener o recuperar nuestra salud y vitalidad. Explica el porqué de la obesidad: como trastorno hormonal y metabólico, que nada tiene qué ver con “fuerza de voluntad” ni con “balance de calorías”, sino con señalización hormonal según los alimentos que comamos. Al estar estas cosas aún fuera del conocimiento de la mayoría de la gente, no es de extrañarnos que estemos viviendo una crisis de salud pública relacionada con obesidad, diabetes tipo 2, enfermedad cardiaca, fallo renal, etc.Hablan también del contexto histórico y evolutivo de los consejos alimenticios (gravemente equivocados) que actualmente forman parte de las recomendaciones de oficiales; y cómo podemos “corregir el barco”, aprender y alcanzar nuestros objetivos de salud. Otro aspecto único e interesante, es que el libro puede ser la piedra angular de un verdadero cambio de mentalidad acerca de lo que es comer y qué significa: un salto en el paradigma sobre lo significativo y sagrado de comer para dar nutrientes a nuestras células, en lugar de que comer sea un mero hecho mecánico “porque a esta hora ya toca”, y además comer “lo que sea”… Sino que en realidad, cada decisión que tomamos respecto a qué meter en nuestra boca, desencadenará una cascada metabólica de salud y bienestar, o de enfermedades y trastornos.Explicando a fondo lo básico sobre los macronutrientes que existen: la bioquímica de las grasas, proteínas, carbohidratos; y qué proporciones deberíamos comer de cada uno de ellos, y provenientes de qué tipo de comidas o productos. Ya hacia el final del libro, éste da diversos protocolos para implementar esquemas variados de ayuno (según distintos objetivos, niveles de dificultad, qué tan adaptados estamos a ello o si somos “principiantes”, etc.), de alimentación, así como muchos ingredientes, productos y suplementos saludables que se pueden incorporar en este proceso. Sin embargo, no aborda la condición de diabetes tipo 1 o tipo 2, y sus dificultades específicas para hacerlo y para qué.Y es por esta misma razón que yo considero más recomendable implementar un protocolo dentro de un contexto de acompañamiento profesional. Si bien el libro da protocolos alimenticios que pueden servirle a mucha gente, siguen siendo consejos generales, que no tienen en cuenta la individualidad de cada persona y sus condiciones particulares. Esto puede conducir a errores cuando algunas personas quieren implementar – y especialmente, implementar de manera muy repentina – un protocolo que quizá no es el adecuado a ese individuo en específico. Y esto es especialmente cierto si se vive con una condición como la diabetes, que presenta retos específicos en cuanto a la resistencia a la insulina, necesidad de incorporar insulina exógena, etc… Por ello es más eficiente y seguro hacerlo de la mano de un profesional.A mi parecer, lo más valioso y destacable del libro es que los autores han aprendido y experimentado sobre sí mismos, algo que se parece mucho a lo que yo he hecho con mi propio aprendizaje y que ahora imparto en mis programas de acompañamiento. Asimismo, que es una obra excelentemente bien fundamentada sobre decenas de estudios y fuentes referenciadas. Y por último, que se enfoca en explicar y ayudarnos a entender el porqué de nuestro funcionamiento metabólico, en relación a la alimentación, en lugar de tratarse solamente de “un libro con la dieta de moda”.Por esto último, el título del libro resulta un poco desafortunado. Al haber bautizado al libro como “Dieta Cetogénica: (…)”, podría dar la impresión de ser una obra mucho más superficial de lo que en realidad es. La palabra “dieta” ya es, en nuestra actualidad, una palabra desgastada, pues la mayoría de la gente asocia “dieta” con sufrimiento, privaciones, y “algo que haré durante unas semanas”; en lugar de entender el término “dieta” como hábitos permanentes que vale la pena adoptar. Si bien es un nombre que puede llamar la atención – lo cual podría ser un buen “gancho” que ayude a que más gente mire esta información –, sigue siendo un título que da la impresión de un libro superficial, de “dietas de moda”. Y todo lo contrario, es un libro que se va muy a fondo en explicar la bioquímica de nuestro cuerpo, cosa que por momentos puede resultar un poco extensa, pero que vale la pena aprender, con consecuencias que se reflejarán en nuestro bienestar.No olvides que mi próximo Webinar, que tendrá lugar el próximo 7 de febrero de 2021, tocará precisamente el tema de dieta cetogénica si vives con diabetes: ¡apúntate y ahí nos veremos!…Mi experiencia y mis programas:Soy Rosy Yáñez, soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb y ayuno intermitente.Si quieres evitar o prevenir tener diabetes tipo 2, mejorar tu composición corporal tengas o no diabetes tipo 2, o si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1 o tipo LADA y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a explorar mis Programas de acompañamiento personalizados/grupales DIABETES BIEN online para encajar la diabetes a este tipo de alimentación en el menor tiempo posible, romper los mitos que te impidan lograrlo, aprendiendo cómo gestionar la medicación, monitoreo, todo de la mano conmigo y junto con otras personas con los mismos objetivos de salud.Aquí podrás encontrar el acceso a mis mejores herramientas para lograrlo: https://diabetesbien.com/go/Si quieres seguir recibiendo estos posts, acceso a webinars, LIVE’s, y mucha información de valor, puedes apuntarte a mi canal de telegram DIABETESBIEN de mensajes al móvil: https://t.me/joinchat/AAAAAEcMSNp3uS9GEnLuVgConectado como Fernando Cuba. 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Reseña y Opinión: “Sugar Surfing” de Stephen Ponder y Kevin McMahon

Concluimos este mes de reseñas y opiniones de libros, con uno titulado “Sugar Surfing: How To Manage Type 1 Diabetes in a Modern World” (que podría traducirse como “Surfeando el Azúcar: Cómo Manejar la Diabetes Tipo 1 en el Mundo Moderno”). Fue escrito en 2015 por el Dr. Stephen Ponder, endocrinólogo pediatra y que además vive con DT1; y por Kevin McMahon, quien tiene una hija con DT1 y contribuyó al desarrollo de nueva tecnología en medición de la glucosa sanguínea. Se trata de un libro que considero referente importante para aprender sobre el manejo de la DT1; pues una de las cosas que lo hacen muy valioso es que el propio autor vive con la condición, por lo cual está basado en su experiencia y no solamente en “las recomendaciones oficiales” – mismas que ya hemos discutido antes en cuanto a sus fallos, desaciertos, y las muchas maneras en que se basan en premisas falsas, que no funcionan para traernos el control que deseamos tener en la diabetes y con ello, bienestar.El pilar central del libro es el manejo de los niveles de glucosa sanguínea (GS) a través del monitoreo continuo. Está escrito en un lenguaje simple, que el público no experto y quienes apenas se están adentrando en el tema del auto-manejo de la diabetes pueden comprender con facilidad. El título viene de que el autor utiliza la metáfora de ir “surfeando” las “olas” de la glucemia, previniendo grandes subidas o bajadas de glucosa en sangre a través del aprendizaje para manejar continuamente la diabetes. Se trata, pues, de que la persona con diabetes sepa que puede lograr un control, autonomía y empoderamiento para manejar su diabetes, todo ello a través del aprendizaje con su propio cuerpo.La primera sección es más bien anecdótica, donde el autor cuenta cómo fue su vida con DT1 tras su diagnóstico a mediados de los años sesenta – época en que, como lo discutimos en la entrada anterior sobre el libro del Dr. Bernstein, era aún una “edad oscura” en nuestra comprensión acerca de la diabetes, así como las grandes carencias que aún existían en las tecnologías que hoy nos permiten mucho mejor y más rápido aprendizaje para el control glucémico. Ya después se va enfocando más y más en el tema del control y manejo de la GS, usando medidores caseros de glucosa, así como el recurso de la insulina exógena que utilizamos quienes vivimos con DT1.En su momento, el libro rompió paradigmas, pues sigue siendo hasta la fecha uno de los muy pocos que existen dedicados exclusivamente a la DT1, y sobre todo escrito por alguien que lo vive también. Una de sus mayores enseñanzas es cómo antes existía un pensamiento muy estático sobre el manejo de la diabetes, y este pensamiento estático no permite el aprendizaje ni tampoco la autonomía. En aquéllos años que al autor le tocó vivir, los medidores de glucosa aún eran primitivos (casi siempre basados en orina en lugar de sangre, y sabemos que la glucosa se muestra en la orina horas después de haber tenido efecto en la sangre, con lo que la información siempre iba llegando atrasada); también la insulina disponible en el mercado era mucho menos efectiva. Podía ser el caso que la persona se midiera la glucosa en orina una vez al día, y se pinchara insulina solamente una vez por día también, todo ello de manera estática: ahora sabemos que un enfoque así de rígido, y tan falto de información constante, vuelve casi imposible la prevención de episodios críticos de hipo- e hiperglucemia, impidiendo que la persona con DT1 viva realmente en bienestar.Ahora sabemos que para realmente vivir con este bienestar – y evitar prácticamente todas las complicaciones diabéticas – hace falta que estemos dispuestos a aprender y a volvernos dueños, monitores y capitanes de nuestro propio barco. El principal aporte de este libro, pues, es terminar con la mentalidad “estática” en el manejo de nuestra propia diabetes, enseñándonos por el contrario que éste deberá ser un camino de aprendizaje continuo. Incluso llama “falsos ídolos” a los aparatos cuando son mal utilizados: por ejemplo, en este caso tener un “falso ídolo” sería creer que el monitor de glucosa o la bomba de insulina simplemente harán el trabajo ellos mismos, sin que nosotros tengamos que involucrarnos. La realidad es que éstas son sólo herramientas que por sí mismas no hacen nada. Sabemos que para vivir en bienestar con diabetes no hay fórmulas mágicas ni soluciones milagrosas que podamos simplemente “enchufar y olvidarnos”; sino que a cada uno de nosotros le toca aprender, tomar las riendas y saber manejar la propia diabetes.Gracias a los monitores continuos de GS, ahora podemos tener este método para ir constantemente manejando la diabetes “en tiempo real”, previniendo cualquier complicación o crisis en lugar de esperar a que se presente. El autor explica que los monitores no deberían servirnos simplemente como una “alarma” de cuando la GS está “muy baja” o “muy alta”, sino que su verdadera utilización óptima deberá ser como herramienta de monitoreo continuo. No podemos esperar a que el doctor simplemente nos coloque una bomba de insulina por ejemplo, y después olvidarnos del asunto: manejar adecuadamente la diabetes para el bienestar requiere el compromiso de aprender, de dedicar tiempo a monitorear y controlar, para alcanzar el máximo bienestar posible y evitar todo tipo de complicaciones diabéticas.Claro está que se trata de un libro mucho más enfocado – casi exclusivamente – a la Diabetes Tipo 1; si bien alguien que viva con Diabetes Tipo 2 y que también utilice insulina exógena, podría asimismo encontrarlo interesante y de utilidad.Algunos aspectos de esta obra, sin embargo, resultan ya un poco obsoletos o anclados en cierta medida en el pensamiento convencional sobre el manejo de la diabetes, por lo que conviene hacer aquí una crítica constructiva. El libro toca muy poco el aspecto de la alimentación – lo cual es un poco extraño tratándose de un libro sobre diabetes de cualquier tipo, pues hoy tenemos más claro que nunca que la comida que decidimos introducir en nuestro sistema es decisiva en cuanto a sus efectos a corto plazo en nuestra glucosa sanguínea, y a largo plazo, en nuestro bienestar. Señalización hormonal, respuesta glucémica, y todo tipo de “cascadas” metabólicas se desencadenan en nuestro cuerpo dependiendo de qué cosas elegimos comer, y diferentes comidas pueden activar genes protectores o por el contrario causar desbalances. Sin embargo, aún lo muy poco que el libro contiene en cuanto a alimentación es obsoleto, o está basado en paradigmas que yo no comparto.Si bien el libro no se enfoca para nada en recomendar algún estilo de alimentación en particular, a través de sus páginas se vuelve evidente que el autor aún tiene la idea convencional de “contar carbohidratos y después corregir con insulina” – un enfoque del que ya he hablado antes, que se basa en la falsa premisa de que supuestamente “los carbohidratos son necesarios”, pero que en la realidad vuelve muy difícil, casi imposible, el control glucémico que deseamos. El libro, al igual que el conocimiento convencional sobre nutrición, parece entonces asumir la idea falsa de que “una caloría es una caloría”, y de que “la persona con diabetes puede comer lo que sea, sólo tiene que contar las porciones”, etc.Ya he comentado antes que no todos los alimentos son iguales: mientras que la comida real – basada en plantas y animales – con ingredientes de calidad, nos aporta bienestar ya que es lo que nuestros genes esperan para su correcto funcionamiento; otras comidas como los procesados, los azúcares y los cereales modernos, son alimentos poco óptimos, con pobres perfiles nutricionales y que ocasionan una respuesta demasiado elevada en nuestra GS. El libro de Ponder y McMahon, lamentablemente, no toca este tema tan fundamental; y lo poco que habla sobre alimentación parece seguir basado en premisas obsoletas, y en la idea – muy poco útil para cualquiera, ¡pero en especial para personas con diabetes! – de que “sólo se trata de contar porciones”.Si bien el libro aporta un primer paso muy valioso para el control glucémico – y es de los pocos libros que existen enfocados a DT1, desde la perspectiva de alguien que vive con ella – a mi parecer se queda corto y en un “estar más o menos bien”, o “estar no tan mal”; mientras que otras personas que vivimos con DT1 sabemos que podemos aspirar al bienestar completo, con normalidad glucémica, igual que la persona que vive sin DM. Adoptar la idea de que se puede vivir con diabetes y controlando la glucemia a través del monitoreo es un primer paso necesario; pero insuficiente, para quienes verdaderamente quieran vivir en bienestar gracias a lograr la normoglucemia. El libro destaca la importancia de la monitorización continua y eso es muy valioso, pero es tan sólo el primer paso.Lo fundamental en mi experiencia clínica y personal, nuevamente, la normalidad glucémica. Y este libro, a pesar de sus valiosos aportes, se queda corto en ese aspecto. El enfoque de “comer de todo y después pinchar insulina” es uno que he probado en mí misma, y sé que no funciona: he experimentado en carne propia que el consejo convencional de “contar raciones de carbohidratos y después pinchar insulina para corregir”, sencillamente se queda en una fantasía de perfección matemática, pues al haber tantos factores que afectan a la glucosa y a la insulina en sangre, el control deseado se nos escapa la mayor parte del tiempo. Pasamos de una crisis a otra – si bien serán crisis mucho menores de las que tendríamos si no hiciéramos nada –, seguimos en la montaña rusa del descontrol glucémico, y a la larga van apareciendo las complicaciones diabéticas.Por ejemplo, en cuando a la medición de HbA1c, los autores dan un estándar que yo no considero óptimo para la salud: dan a entender que mientras nos mantengamos por debajo de 7%, esto es un manejo relativamente “bueno” de la GS. Pero un nivel de HbA1c por encima de 5,4%, a mi parecer es demasiado alto y no nos permitirá realmente alcanzar el grado óptimo de bienestar que podríamos tener. La persona con diabetes puede lograr un bienestar igual al de la persona que vive sin diabetes – y el primer paso es creerlo y estar dispuesto a aprender para lograrlo.Aún si algunos de sus consejos no son concordantes con mi metodología actual, lo valioso de esta obra es que el autor es una persona que vive él mismo con DT1; y por lo tanto puede aconsejar a otros desde la experiencia como iguales, que es lo que yo hago también en mis programas de acompañamiento. Pues siempre es más fácil, seguro y efectivo emprender este camino de aprendizaje y monitoreo continuo, de la mano de un profesional que también lo vive.Mi experiencia y mis programas:Soy Rosy Yáñez, soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb y ayuno intermitente.Si quieres evitar o prevenir tener diabetes tipo 2, mejorar tu composición corporal tengas o no diabetes tipo 2, o si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1 o tipo LADA y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a explorar mis Programas de acompañamiento personalizados/grupales DIABETES BIEN online para encajar la diabetes a este tipo de alimentación en el menor tiempo posible, romper los mitos que te impidan lograrlo, aprendiendo cómo gestionar la medicación, monitoreo, todo de la mano conmigo y junto con otras personas con los mismos objetivos de salud.Aquí podrás encontrar el acceso a mis mejores herramientas para lograrlo: https://diabetesbien.com/go/Si quieres seguir recibiendo estos posts, acceso a webinars, LIVE’s, y mucha información de valor, puedes apuntarte a mi canal de telegram DIABETESBIEN de mensajes al móvil: https://t.me/joinchat/AAAAAEcMSNp3uS9GEnLuVg .Si tienes dudas sobre si mis programas de acompañamiento online son para ti, puedes pedirme una sesión gratuita online AQUÍ https://bit.ly/2HSj8iy , me cuentas tus dificultades con la diabetes y miramos si te puedo ayudar
Reseña y Opinión: “Diabetes Solution” del Dr. Richard Bernstein

Continuaré ahora con un libro obligatotio, ya que yo lo menciono en mi metodología, como de los grandes inspiradores en mi vida, esta vez a diferencia de las entradas anteriores, sí es una obra mucho más específica a la vida con diabetes Tipo 1 y Tipo 2. Lo escribe el doctor Richard Bernstein, y ciertamente el autor y su testimonio personal de vida con diabetes son uno de los aspectos más fascinantes e inspiradores del libro. En otras palabras, se vuelve un libro aún más interesante si consideramos quién lo escribe. El título es “Dr. Bernstein’s Diabetes Solution”, y fue publicado originalmente en 1997 – si bien ha tenido varias ediciones posteriores, en donde parte de la información ya está más actualizada.Richard Bernstein vive con diabetes Tipo 1(aún llamada por muchos “diabetes infantil o adolescente”) desde 1946, cuando tenía la edad de 12 años. Ahora tiene 85 años y continúa siendo un educador sobre vida con diabetes y manejo de la glucosa sanguínea para evitar complicaciones diabéticas; por medio de libros, artículos y un canal de YouTube. Su vida con esta condición, en sí misma, es un testimonio de cómo ha evolucionado nuestro conocimiento sobre la diabetes a lo largo de los años. A Bernstein le tocó vivir una verdadera “edad oscura” en el conocimiento que la profesión médica tenía, en aquél entonces (desde la década de 1940 hasta finales de los 60’s), sobre la diabetes. No se podía ni soñar aún con medidores caseros de glucosa sanguínea, y apenas comenzaba lentamente a existir la opción de la insulina inyectada. Por ello, en aquél tiempo muchas personas con diabetes – en especial la DT1, que equivalía casi a una sentencia de muerte temprana – desarrollaban tras el diagnóstico complicaciones gravísimas y mortales.Su camino fue 100% de auto-aprendizaje. En una época en que los médicos aún estaban seguros de que era “imposible controlar los niveles de glucosa sanguínea en humanos”, de que además “tal control, aún si se lograra, no tenía ningún valor para la salud” y de que “no se podía confiar en que la gente se auto-gestionara la diabetes”, y en que aún parecía absurda o fantasiosa la idea de un medidor personal o casero de glucosa sanguínea, Bernstein comenzó precisamente a hacer todo eso por su cuenta: aprender, descubrir que la normalidad glucémica es la clave y fundamento de la salud para la persona con diabetes, y gestionarse él mismo su propia diabetes. Antes de hacerlo, ya había comenzado a tener muchísimas complicaciones diabéticas, y con la decisión de aprender para volverse “capitán de su propio barco” y gestionar su diabetes, logró revertir todas las complicaciones graves (quedándole solamente algunas pocas, que son mucho menos severas). Aunque su formación inicial no había sido como médico, ¡a los 45 años decidió volverse médico, tan sólo para poder seguir aprendiendo y difundiendo todo lo que había aprendido!…Él mismo dice, y repite constantemente, que si hubiese hecho caso de las recomendaciones oficiales de la ADA (Asociación Norteamericana de la Diabetes) habría muerto hace muchos años, y además, tras una vida con calidad terrible por espantosas complicaciones médicas. Su historia de auto-aprendizaje (¡en una época en que le tocó hacerlo verdaderamente solo!), desafiando todo el conocimiento médico convencional de esa época, es sumamente inspiradora. Se convirtió así en uno de los pioneros en proponer una alimentación muy baja en carbohidratos y azúcares para las personas con diabetes, yendo directamente en contra de los lineamientos oficiales que – ¡incluso hoy en día! – siguen recomendando a la persona con diabetes una dieta alta en carbohidratos, con la que el control glucémico no se logra jamás y aparecen entonces las complicaciones.Yo misma comencé a aprender mucho de lo que ahora sé, gracias a mi colega y amigo, el Dr. Stan de Loach, quien me lo habló de Bernstein por primera vez. El enfoque que ellos proponían cuando los conocí, fue un parteaguas en mi aprendizaje y mis ideas sobre el control glucémico, y con esta normalidad glucémica poder recuperar las riendas de mi vida con diabetes. En el libro, así como en sus seminarios y ponencias, el Dr. Bernstein deja claro que la persona con diabetes puede, merece y debe conseguir normalidad glucémica para su bienestar: es decir, la idea de que es posible para la persona con diabetes tener niveles de glucosa en sangre iguales a los de la persona saludable que vive sin diabetes – algo que muchos médicos aún creen que no es posible, dando entonces a las personas con diabetes un estándar de glucemia sanguínea peor que al resto de la gente, atentando directamente contra su salud y bienestar.El libro explica a detalle, primero que nada, qué es la diabetes, los tipos que existen, y muchas otras descripciones detalladas acerca de conceptos como la glucosa sanguínea (y cómo medirla), la insulina endógena y exógena, cómo trabaja nuestro páncreas, qué alimentos tienen cuáles efectos sobre la glucosa en sangre, etc. Sobre todo, explica por qué las directrices oficiales sobre nutrición para la persona con diabetes – que aún recomiendan comer cantidades demasiado altas de carbohidratos, en especial los “complejos”, y después “pinchar mucha insulina para normalizar la glucosa en sangre” – sencillamente no funcionan; ya que como he explicado antes, en la práctica existen cientos de factores que afectan cómo y qué tan rápido metabolizamos la glucosa y otros azúcares, así como la eficiencia y velocidad de la absorción de insulina. Después explica detalladamente cómo se puede lograr esta verdadera normoglucemia mediante la alimentación baja en carbohidratos, el aprendizaje, el monitoreo continuo de glucosa en sangre, y el manejo adecuado de la insulina exógena.Habla también de muchos otros detalles específicos sobre la vida con diabetes: principios y efectos de los que he hablado aquí antes, como la Ley de las Pequeñas Cifras, el efecto del alba, el llamado “efecto Somogy”, entre muchas otras particularidades del monitoreo continuo de la glucosa. Da consejos prácticos y recetas; así como varios anexos detallados en los que toca trastornos específicos en su relación con la diabetes, como el pie diabético y cómo evitarlo, o el síndrome de ovario poliquístico, en mujeres. Como tal, es un libro sumamente completo acerca del aprendizaje y manejo de la condición de diabetes para la salud y el bienestar.Una desventaja es que el libro se encuentra en idioma inglés. En el sitio Web de Bernstein pueden conseguirse fragmentos que pueden traducirse utilizando herramientas tecnológicas, si bien esto presenta limitaciones. Otro punto criticable es que algunos pequeños aspectos del libro ya se encuentran desactualizados, pues hay que considerar que el Dr. Bernstein ha venido acumulando información y pautas para su vida con diabetes desde finales de los años 60’s. Mucho ha cambiado desde entonces, especialmente en los detalles de la tecnología médica, como los medidores de glucosa, etc. Aun así, el grueso de su mensaje y de su idea principal sigue siendo igual de válido: no olvidemos que él es pionero en el manejo de la diabetes mediante alimentación baja en hidratos, un enfoque que recién en estos últimos años algunos profesionales médicos empiezan a considerar (en especial si vemos el fracaso total del enfoque “convencional” con sus recomendaciones de comer “menos grasa y más carbohidrato”).En su momento, a Bernstein le tocó hacerlo solo. No olvides que tú ahora puedes tener, si así lo decides, el acompañamiento y guía de un profesional que también vive con diabetes; en donde puedo ofrecerte mi experiencia y el aprendizaje acumulado que te den a ti las herramientas para asumir el total control de tu diabetes.Mi experiencia y mis programas:Soy Rosy Yáñez, soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb y ayuno intermitente.Si quieres evitar tener diabetes tipo 2, mejorar tu composición corporal tengas o no diabetes tipo 2, o si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1 o tipo LADA y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a explorar mis Programas de acompañamiento personalizados/grupales DIABETES BIEN online para encajar la diabetes a este tipo de alimentación en el menor tiempo posible, romper los mitos que te impidan lograrlo, aprendiendo cómo gestionar la medicación, monitoreo, todo de la mano conmigo y junto con otras personas con los mismos objetivos de salud.Aquí podrás encontrar el acceso a mis mejores herramientas para lograrlo: https://diabetesbien.com/go/Si quieres seguir recibiendo estos posts, acceso a webinars, LIVE’s, y mucha información de valor, puedes apuntarte a mi canal de telegram DIABETESBIEN de mensajes al móvil: https://t.me/joinchat/AAAAAEcMSNp3uS9GEnLuVg .Si tienes dudas sobre si mis programas de acompañamiento online son para ti, puedes pedirme una sesión gratuita online AQUÍ https://bit.ly/2HSj8iy , me cuentas tus dificultades con la diabetes y miramos si te puedo ayudar.Comentario *
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Problemas de piel, carbohidratos y resistencia a la insulina

La apariencia y estado de nuestra piel tiene muchísimo más que ver con nuestra alimentación, de lo que la gente se imagina. Como en tantas otras áreas de la vida en general – y de la nutrición en particular – hay muchísimos mitos y muchas cosas que allá afuera no nos cuentan: por ejemplo, no nos cuentan que la gran mayoría de problemas de la piel tienen qué ver con uno de dos factores fundamentales (o ambos): la alimentación y el estrés. E incluso en los casos donde problemas de piel tengan que ver con otros factores distintos – como podrían ser, por ejemplo, un accidente o una quemadura, u otro problema hormonal – la alimentación juega un rol fundamental. Dependiendo de lo que comamos, estos problemas de piel pueden agravarse o por el contrario, podemos ayudar a que nuestra piel sane con rapidez.Otra cosa curiosa es que, nuevamente, como en tantas otras áreas de la vida, estamos acostumbrados a poner el foco afuera y no adentro. En lo físico y en lo psicológico; mucha gente se enfoca más en mirar lo que viene de fuera, que lo que viene de dentro, o lo que está sucediendo al interior de nosotros. ¡Y es parecido con la piel!… nos enseñan a preocuparnos más por ponernos cremas caras, protectores solares, preocuparnos por los rayos del sol (que sí es verdad que debemos ser cuidadosos de no quemar la piel al sol, pero es un factor secundario comparado con alimentación), o hidratar la piel poniéndole encima tal o cual sustancia o rodajas de vegetales, o untarnos encima cualquier cantidad de cosas, cada una más original que la anterior: arena, café, carbón molido… Y no quiero decir que estos factores externos no importen, pues muchos de ellos efectivamente pueden jugar un rol en ayudar o dañar la piel. ¡Pero nada de esto se compara con la importancia que tiene lo interno!… La hidratación por ejemplo, es un concepto más o menos conocido, pero nuevamente muchos pensamos más en la hidratación “externa” de ponerse cremas o rodajas de pepino; cuando en realidad es mucho más importante hidratar la piel de adentro hacia afuera, y no al revés: bebiendo suficiente agua y cuidando nuestro estado de hidratación interna.Además de la hidratación, lo mismo sucede con la nutrición. La nutrición primordial que le podemos dar a nuestra piel es la que viene de la comida: la piel se nutre de adentro hacia afuera, y no al revés. Primero hay que nutrir a todo nuestro sistema con una alimentación adecuada, basada en comida real y de calidad, y después eso se reflejará “afuera” en nuestra piel. Con una alimentación así, que nos asegure todos los nutrientes esenciales: proteínas, grasas saludables, vitaminas y minerales que necesitamos, la piel lucirá radiante y se evitarán casi todos los problemas en ella.Otra cosa muy importante que allá afuera no nos cuentan, y que para que la nutrición eficaz suceda es que la hiperglucemia y la resistencia a la insulina están en la raíz de muchísimos problemas en la piel. Cuando llevamos una alimentación alta en carbohidratos, azúcares y comestibles procesados; que llena nuestra sangre de glucosa y que obliga al cuerpo a producir mucha insulina (provocando con el tiempo la resistencia a ésta), aparecen muchos problemas de la piel, que la mayoría de la gente no sabe que se asocian a la nutrición: manchas y cambios en la coloración, piel áspera y grisácea en áreas como codos y rodillas, pequeños lunares marrones que sobresalen de la piel, acné más allá de la adolescencia… Son cosas que todos hemos visto en personas cercanas, y solemos creer que se trata de “la edad”, la suerte, el sol, etc… Y que en realidad es mucho más probable que sean causados por hiperglucemia y resistencia a la insulina; las dos condiciones más prevalentes y sub-diagnosticadas de la sociedad actual, causadas por la alimentación moderna, basada en carbohidratos, que provoca tantos daños.Una mención aparte merece el acné – mismo que es común en adolescentes. Durante esta etapa de la vida, debido a los cambios hormonales, puede ser normal que algunos chicos presenten un poco de acné, pero sin duda se agrava con una alimentación inadecuada. Y una vez más, la gente acostumbra poner el foco en lo externo: cremas “milagrosas” anti-acné, que contienen obviamente toxinas y químicos antinaturales para nuestro cuerpo, algunos de los cuales pueden hacer mucho daño. Hubo en décadas pasadas escándalos por tratamientos artificiales anti-acné que podían causar enormes daños, como intoxicaciones, abortos espontáneos en embarazadas (o severos daños a sus bebés); mismos que podían haber sido evitados… más triste aún si nos damos cuenta de que el cambio hacia una alimentación adecuada, podría haber resuelto un problema de acné de forma mucho más efectiva. Dejar de consumir azúcar, ya comienza a ayudar mucho.¿Y por qué los problemas de piel tienen qué ver con hiperglucemia y con resistencia a la insulina?… A grandes rasgos podríamos decir que la alimentación inadecuada pone a nuestra piel en contacto con un gran enemigo, el mismo que causa muchos otros problemas de salud modernos: la inflamación. Cuando llevamos una alimentación alta en carbohidratos y azúcares – que va contra nuestro diseño genético y contra lo que nuestro cuerpo espera recibir para funcionar – se provoca un proceso de inflamación a nivel celular, que con el tiempo causa daños a nuestras venas, arterias y órganos. Esta inflamación es provocada sobre todo por los azúcares (entre ellos incluyendo la glucosa de cualquier grano o cereal), y por las proteínas de los cereales.Los cereales contienen muchas sustancias que para nosotros los humanos son anti-nutrientes, además de algunos tipos de proteínas no digeribles por el sistema digestivo humano (gluten, lectinas). Esto sucede porque las plantas tienen sus propios mecanismos de defensa, para intentar evitar que animales y humanos nos las comamos: sustancias indigestas que nos pueden causar un amplio rango de molestias, y que a muchos de nosotros, directamente nos causarán daños mayores (por ejemplo a las personas que padecen celiaquía: una intolerancia más severa al gluten). Ahora todo mundo ha escuchado hablar del gluten, ya que empieza a haber muchas personas que muestran una intolerancia más fuerte hacia esta proteína. Pero no hace falta padecer celiaquía: en realidad, todos somos intolerantes a estos anti-nutrientes y a estas proteínas no digeribles; ¡ya por el simple hecho de que no son digeribles!… Aunque los daños varían mucho de una persona a otra, sencillamente no son comidas diseñadas para el cuerpo humano; por eso con mayor razón ha sido una catástrofe de salud pública adoptar una “pirámide nutricional” que se basa en los carbohidratos de los cereales. Pero además, a muchas personas les pueden causar todo tipo de malestares, que incluyen estos mencionados daños en la piel.Los cereales son de por sí nutricionalmente pobres, y una base muy poco saludable sobre la cual construir nuestra alimentación. Pero encima de eso, hay que agregar que los cereales modernos, convencionales, están además llenos de pesticidas que nos causan daños; y que ya en nada se parecen a los cereales salvajes que un ser humano antiguo podría haber consumido en cantidades muy limitadas: se les ha adulterado y modificado de tal forma que contienen mayor porcentaje de glucosa, volviéndolos aún más pobres nutricionalmente y con menos aún contenido de fibra u otras sustancias que aminoran los daños causados por los anti-nutrientes.El alto consumo de cereales y azúcares trae además otro problema: el síndrome de intestino permeable, que con el tiempo puede causar muchísimos otros daños. Dado que los cereales, granos y leguminosas no son realmente lo que nosotros evolucionamos adaptados para comer, este síndrome de intestino permeable provoca que a lo largo de nuestro intestino se vayan abriendo indiscriminadamente pequeñas “compuertas”, que existen para permitir el paso de nutrientes al torrente sanguíneo. Pero cuando dichas compuertas se abren “de más” y de manera inadecuada, permiten que pasen indiscriminadamente toxinas, bacterias sépticas, organismos patógenos y todo tipo de agentes dañinos. Esto causa una respuesta inmune que con el tiempo puede volverse contra nosotros y facilitar la aparición de enfermedades autoinmunes como la psoriasis – que diversos estudios ya empiezan a relacionar más directamente con la alimentación.Por todo ello, una dieta a base de legumbres y cereales no puede competir con una alimentación cetogénica, baja en carbohidratos, que va mucho más acorde a nuestro diseño genético. Cuando retornamos a esa alimentación originaria, adaptada a nuestros genes, muchísimos problemas de salud comienzan a desaparecer, a medida que nuestros sistemas se van restaurando: incluyendo una mejora considerable en los problemas de la piel. En caso de las personas que vivimos con diabetes, también es fundamental una adecuada y eficaz gestión de la insulina.Resolver los problemas de piel – y lucir una piel sana y radiante – puede ser otra motivación para tomar mejores decisiones en nuestros alimentos. Recordemos que cada alimento ocasiona una respuesta metabólica determinada, que va mucho más allá de simples calorías vacías o de solamente “obtener combustible” para el cuerpo: tiene todo qué ver con nuestra salud y aspecto. Y es mucho más fácil, seguro y efectivo hacer esto con un aprendizaje acompañado, en donde otros nos apoyen a volvernos expertos en el manejo de nuestra alimentación y metabolismo para nuestro propio bienestar. Mi experiencia:Soy Rosy Yáñez, Soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb y ayuno intermitente.Si quieres disminuir o prevenir la resistencia a la insulina, te invito a mi próximo Reto “Combate la resistencia a la insulina” de 4 semanas, comienza el 2 de diciembre, solo disponible por blackfriday: https://diabetesbien.com/reto/Si quieres seguir recibiendo estos posts, acceso a webinars, LIVE’s, y avisos de inicio de mis Programas puedes apuntarte a mi canal de telegram DIABETESBIEN de mensajes al móvil: https://t.me/joinchat/AAAAAEcMSNp3uS9GEnLuVg .Si tienes dudas sobre si mis programas de acompañamiento online son para ti, puedes pedirme una sesión gratuita online AQUÍ https://bit.ly/2HSj8iy , me cuentas tus dificultades con la diabetes y miramos si te puedo ayudar.Comentario *
Reseña y opinión: “Los 10 Mandamientos del Cavernícola” de Mark Sisson

¡Deseo que estés teniendo un feliz inicio de año, y que este 2021 sea lleno de aprendizaje y crecimiento para tu salud y bienestar!… En estos próximos artículos, quiero recomendar lecturas interesantes relacionadas con alimentación, bienestar y estilo de vida saludable. Son libros que me han parecido interesantes e ilustrativos, ya sea porque hablen de alimentación y salud en términos más generales; o algunos otros más enfocados específicamente a la vida con diabetes mellitus tipo 1 o tipo 2 (DT1 o DT2).Inicio con un libro llamado “Los 10 Mandamientos del Cavernícola” (publicado en 2009), del autor norteamericano Mark Sisson, un atleta de competencia que por muchos años siguió el “dogma” o conocimiento convencional acerca de las cosas que supuestamente debemos hacer para conservar buena salud: deporte agotador y estresante junto con una alimentación supuestamente “saludable” basada en cereales y baja en grasas; misma que con el tiempo fue mermando su salud a pesar de tratarse de un deportista de competencia. Con el tiempo él fue aprendiendo cosas distintas y cambiando su estilo de vida, hasta volverse un reconocido promotor de la comida real y de una alimentación verdaderamente alineada con nuestro diseño genético.El libro explica cómo a través de sencillos cambios en nuestro estilo de vida, hacia una vida alineada con nuestros genes y la manera en que evolucionaron durante millones de años de nuestra existencia humana, se vuelve posible “perder peso, gozar de una salud excepcional y llenarse de energía”. Se trata de un libro que, si bien profundiza bastante en alimentación real y ancestral, es también una obra más holística que abarca temas de ejercicio, gestión saludable del estrés, el rol fundamental del sueño en la buena salud, y la importancia del aprendizaje y del juego para conservar la función cerebral y el bienestar socio-afectivo – tal como era la vida de tribus humanas ancestrales.Por ello, en los dos primeros mandamientos – mismos que comprenden casi la mitad de todo el libro – el autor profundiza en el tópico de la alimentación: “come plantas y animales” es el primero de ellos, refiriéndose a la importancia de llevar una alimentación basada en comida real – y no en comestibles procesados que dañan nuestra salud –, comiendo alimentos de calidad que provienen de plantas y animales, y no de fábricas y laboratorios. De esta manera se obtienen las cantidades adecuadas de grasas saludables, proteínas, vitaminas y minerales necesarios para el buen funcionamiento de todos nuestros sistemas. Con el segundo mandamiento, “evita cosas venenosas”, profundiza en todo aquello que no nos hace bien comer: alimentos modernos creados (o fuertemente modificados) por el hombre, tales como cereales (ya que éstos no existían en la dieta ancestral del cavernícola, y nuestros genes no están adaptados a comerlos), azúcares añadidos (ahora omnipresentes en los procesados, en especial la fructosa añadida); y aceites industriales de semillas, aceites trans y grasas vegetales hidrogenadas (todos ellos inflamatorios y altamente dañinos a la salud arterial).En toda su exposición referente a alimentos, Sisson menciona y hace mucho énfasis en lo fundamental para la salud, tanto de la persona sin diabetes como para quienes vivimos con diabetes: que el elemento crucial de nuestra salud metabólica es llevar una alimentación que mantenga los niveles de insulina en el nivel saludablemente bajo y estable que nuestros genes necesitan para su correcta expresión. Así, menciona que la hiperinsulinemia y la hiperglucemia crónicas se encuentran en la raíz de casi todos los problemas de salud que vemos hoy en día con la alimentación moderna; problemas de salud que prácticamente no existían hace 200 años: diabetes tipo 2, obesidad, falla renal y daños hepáticos en personas cada vez más jóvenes, Alzheimer y demencia vascular, etc.Esta “vuelta al origen” para restaurar nuestra salud, y para comenzar realmente a alimentarnos para el bienestar (y claro, también para mantener una composición corporal óptima) implica comer muy pocos carbohidratos – sólo los procedentes de verduras, y no de cereales ni de comestibles procesados o azucarados. Alimentándonos de esta manera: una alimentación alta en grasas saturadas, con las adecuadas fuentes de proteína (todo ello proveniente de la comida real y de calidad), se gestiona fácilmente la composición corporal, y nos deshacemos del peso extra sin regímenes que impliquen sufrimientos ni pasar hambre. No solo eso, sino que enfermamos menos, ya que el sistema inmune se fortalece, se restauran ejes hormonales dañados por todo el cuerpo, mejora la salud intestinal que es crucial en todo sentido, y todos nuestros órganos empiezan a funcionar mejor.La siguiente sección más grande de este libro tiene qué ver con ejercicio, y las maneras más eficientes de ejercitarnos para la correcta función muscular, sin que implique el estrés y el posible daño de lo que Sisson llama “cardio crónico”: la creencia errada – que aún tienen muchas personas – de que “más gimnasio es mejor”, ejercitándose en largas y dolorosas sesiones de ejercicio cardiovascular que, realizado de estas maneras ineficientes, no sólo no nos da los resultados deseados en cuanto a quema de grasa corporal o rendimiento deportivo, sino que lejos de ello puede lesionarnos músculos o ligamentos, además de implicar un estrés corporal dañino. Así pues, en los tres siguientes mandamientos: “Muévete con frecuencia, pero despacio”, “Levanta objetos pesados” y “Corre a toda velocidad de vez en cuando”, Sisson propone una manera diferente de ejercitar el cuerpo y los músculos, optimizando el tiempo que uno pasa en el gimnasio y desafiando el paradigma de que “más” sea necesariamente “mejor”.Él propone que nuestro estilo de vida implique un movimiento constante a ritmo lento (caminar, andar en bicicleta, subir escaleras, etc.), e intercalando unas cuantas veces por semana sesiones de levantamiento de pesas y unos cuantos intervalos de ejercicio de alta intensidad. Así, podremos pasar relativamente poco tiempo por semana en el gimnasio o en la sala de deporte; pero optimizando el ejercicio de tal manera que “menos es más”: mejor tono muscular, la composición corporal deseada, y la salud en todos nuestros órganos que implica el movimiento. ¡Estamos hechos para movernos!…En el resto de “mandamientos” (duerme lo suficiente, juega, incrementa tu exposición al sol, evita los errores estúpidos y usa el cerebro) el autor nos recuerda otras cosas fundamentales para nuestra salud – física y mental – que tienden a ser olvidadas en el mundo moderno: a muchos de nosotros nos ha sucedido que, desde que somos adultos, “ya no tenemos tiempo” para jugar, dormir lo suficiente y de forma adecuada, exponernos a la luz del sol de manera saludable y consciente, aprender cosas nuevas, o ejercitar nuestro cerebro de maneras creativas e innovadoras… y eso a la larga nos cuesta salud mental, emocional, psico-social y afectiva. En esta sección por lo tanto él nos recuerda que nuestros genes también evolucionaron para necesitar descansar, aprender, ser creativos y vivir en una comunidad saludable y afectiva.De los libros que mencionaré en estas próximas entradas, “Los 10 Mandamientos del Cavernícola” es probablemente el que tiene menos qué ver directamente con diabetes, de cualquier tipo. No es una obra especializada; sin embargo, es una lectura interesante y sencilla, fácil de entender para quienes no sean profesionales sanitarios o de la nutrición; que aboga por acciones concretas que van a favor de nuestros genes y su evolución, y en contra de paradigmas de la vida moderna que nos están costando salud, bienestar y años de calidad de vida. El autor explica que nuestros genes sencillamente no están adaptados a muchas cosas que la sociedad moderna o bien toma como “saludables”, o bien no les da importancia: cosas como comer cereales, comer productos procesados y comidas “inventadas”, dormir poco y mal, hacer “cardio” crónico frustrante sin ver resultados, olvidarnos de jugar y de aprender cosas nuevas, etc. Esto resuena con aquello que menciono constantemente en mis artículos y programas de acompañamiento: la mejor manera de hacer cambios permanentes en nuestro estilo de vida, y que nos traigan salud y bienestar, es siempre más efectivo, fácil y seguro de llevar a cabo con el acompañamiento de un profesional.Mi experiencia y mis programas:Soy Rosy Yáñez, Soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb y ayuno intermitente.Si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1, tipo LADA o tipo 2 y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a explorar mis Programas de acompañamiento personalizados/grupales DIABETES BIEN online para encajar la diabetes a este tipo de alimentación en el menor tiempo posible, romper los mitos que te impidan lograrlo, aprendiendo como gestionar la medicación, monitoreo, todo de la mano conmigo y junto con otras personas con los mismos objetivos de salud.Mis próximos programas inicia el 11 de enero, apúntate a la oferta solo hasta el 9 de enero:Si quieres seguir recibiendo estos posts, acceso a webinars, LIVE’s, y mucha información de valor, puedes apuntarte a mi canal de telegram DIABETESBIEN de mensajes al móvil: https://t.me/joinchat/AAAAAEcMSNp3uS9GEnLuVg .Si tienes dudas sobre si mis programas de acompañamiento online son para ti, puedes pedirme una sesión gratuita online AQUÍ https://bit.ly/2HSj8iy , me cuentas tus dificultades con la diabetes y miramos si te puedo ayudar.Comentario *
Reseña y Opinión: “Cerebro de Pan” del Dr. David Perlmutter

Para continuar con nuestra siguiente reseña y opinión de una obra interesante, tenemos el libro “Cerebro de Pan”, del Dr. David Perlmutter. Es publicado por primera vez en 2013, por lo que se trata de una obra relativamente reciente. Algo que llama poderosamente la atención es que el Dr. Perlmutter es neurólogo y también acreditado por el prestigioso Colegio Estadounidense de Nutrición, siendo la única persona en todo Estados Unidos – al menos hasta el momento de la escritura del libro – en contar con ambas acreditaciones. Esto ya de por sí da notoriedad a las palabras de Perlmutter; pues es sabido que lamentablemente, la mayoría de médicos por todo el mundo no tienen una formación en nutrición, ya no digamos una formación sólida y actualizada. Por ello sigue siendo tan tristemente común que los propios doctores, sanitarios y otros profesionales de la salud, den con frecuencia consejos nutricionales obsoletos, errados o basados en premisas falsas. Esta desconexión entre salud y nutrición que aún existe incluso entre los propios médicos, hace que se vuelva mucho más lento nuestro progreso hacia el bienestar relacionado con lo que comemos.En términos generales, el libro establece una conexión – fundamentada en cientos de referencias científicas y estudios – entre nuestro consumo de cereales, en especial los cereales modernos, y posibles daños neurodegenerativos a corto y largo plazo. Hoy en día el Alzheimer se ha vuelto un padecimiento cada vez más común, y muy temido: para cualquiera es devastador el escenario de que nosotros mismos – o alguno de nuestros seres queridos – perdamos progresivamente nuestras facultades cognitivas y mentales. Perlmutter deja muy claro que tal destino no está, ni mucho menos, grabado en nuestros genes: la alimentación es un poderoso señalizador epigenético; por lo que la comida y nuestras elecciones diarias sobre los alimentos tienen el inmenso poder de activar o desactivar genes, de alentar su correcto o incorrecto funcionamiento, con lo cual podemos vivir en bienestar y salud mental hasta nuestros últimos días, o por el contrario acelerar un daño y declive mental conforme pasa el tiempo. Perlmutter también menciona algo muy importante: que la piedra angular de todas las afecciones degenerativas, incluidos los trastornos cerebrales, es la inflamación, que puede ser provocada muy frecuentemente por los carbohidratos, especialmente los que contienen gluten o un alto contenido de azúcar.Perlmutter establece entonces la relación entre nuestro consumo de cereales modernos – trigo, arroz, maíz, etc. – y posibles daños neurodegenerativos, que pueden ser tan variados como Alzheimer, Parkinson, epilepsia, TDAH, ansiedad y depresión, dolores de cabeza crónicos, disrupciones hormonales varias, disminución de la libido y problemas para concebir (tanto en hombres como mujeres), etc. Si bien cada persona tiene un metabolismo distinto, y muchos pueden tolerar estos cereales sin daños visibles a la salud durante muchas décadas, en otras personas lamentablemente los daños serán rápidos, visibles muy pronto e incluso desde muy jóvenes. El autor habla de su propia experiencia clínica con cientos de pacientes. Menciona cómo han sido tantas las veces que ha observado problemas neurodegenerativos en sus pacientes mejorando o desapareciendo por completo al adoptar una dieta libre de cereales; que ya es parte de su protocolo el hacer pruebas de intolerancia al gluten ante las señales de trastornos muy variados (pruebas que con gran frecuencia dan positivo). Señala que la comunidad médica y científica apenas está comenzando a entender esta relación entre el gluten y muy variados daños neurodegenerativos – algunos reversibles, otros no.Esto trae a colación que el libro pone especial énfasis en el gluten, llamándolo “el veneno de nuestros tiempos”. El gluten es una de muchas proteínas no digeribles que se encuentran presentes en los cereales; proteínas a las que, Perlmutter y otros expertos afirman, todos somos intolerantes en mayor o menor medida. Gluten, lectinas, fitatos y otros anti-nutrientes, son sustancias presentes en los cereales que no solamente no podemos digerir, sino que pueden rápidamente causar disrupciones en la microbiota intestinal, causando en muchas personas trastornos como el síndrome del intestino permeable. Hoy en día comenzamos apenas a entender que el intestino es como nuestro “segundo cerebro”, pues ahí se alojan complicadas redes hormonales, metabólicas y nerviosas que juegan un rol fundamental en nuestra salud. Un intestino dañado suele ser la primera vía de entrada a toda clase de enfermedades. ¡Una microbiota saludable es importantísima!…¿Y por qué los cereales?… Los cereales en general (si bien el libro se enfoca particularmente en el trigo, de ahí el título, aunque cosas similares ocurren con todos los cereales modernos) son comidas poco eficientes: compuestos mayormente de glucosa, es decir azúcar, y con un muy pobre perfil proteico y nutricional. Aunque parezca que los cereales “han estado siempre ahí”, no evolucionamos comiéndolos: nuestros ancestros pasaron muchos más millones de años sin cereales (antes de la agricultura, cuando sucedió gran parte de nuestra evolución biológica y anatómica) que con ellos. Nuestros cuerpos evolucionaron durante millones de años comiendo principalmente carne y grasas animales, pescados, huevos, nueces, así como vegetales y unos pocos frutos salvajes – y estos últimos solamente donde y cuando los había.Aun así, hay quienes pueden seguir preguntándose por qué, si la humanidad ha consumido cereales durante miles de años, es sólo recientemente que vemos esta explosión de casos de Alzheimer, diabetes, depresión, trastornos de atención y de ansiedad, etc. Y es que la explicación tiene otros matices también. Una de las razones para explicar por qué ahora los daños de los cereales modernos se están volviendo tan agudos, es que se trata precisamente de cereales modernos: hemos ido modificando genéticamente los cereales, hasta el punto en que ya en nada se parecen a sus ancestros, los primeros cereales salvajes, que eran mucho más fibrosos y con menor contenido de glucosa, gluten y otros anti-nutrientes (aunque siempre los tuvieron en cierta proporción). Y especialmente en las últimas décadas, ya que ahora ha sido posible modificar cereales como el trigo y el maíz con tecnologías más avanzadas de ingeniería genética. Esto causa que los cereales modernos, aún más que los antiguos, tengan mucho mayor contenido de glucosa, gluten y sustancias anti-nutrientes; que los hacen más adictivos, más duraderos y resistentes a plagas, pero también más dañinos para su consumo.Otra parte de la explicación es que, hasta hace relativamente poco en nuestra historia como humanidad, el hambre era mucho más común que ahora. Sencillamente, la gente comía menos (menos de todo en general), y esto, cuando no era llevado al extremo obvio de la inanición, ¡podía tener ciertos efectos benéficos!… Había constantemente guerras, pobreza, escasez, sequías, o desastres naturales que podían significar días sin comer o con sólo una comida al día. Evolucionamos en un contexto de constante escasez alimentaria, especialmente antes de la agricultura, cuando había que cazar y recolectar para sobrevivir, y no todos los días eran exitosos. Ahora está volviendo a surgir la práctica del ayuno (sea intermitente o inclusive los ayunos prolongados), con el que muchas personas están redescubriendo los beneficios de no comer todo el tiempo, así nuestros sistemas descansan y se regeneran. Por ello, es probable que en el pasado los daños de los cereales fueran mitigados o balanceados por períodos de ayuno. Hoy, con nuestra alimentación moderna, y las tecnologías que nos permiten tener acceso a comida todo el día, todos los días, los daños de comer comidas poco eficaces se exacerban.Y finalmente, para nosotros quienes vivimos con diabetes de algún tipo, los cereales sencillamente no son nuestros amigos – ¡y nunca lo han sido! – ya que, modernos o antiguos, son alimentos que disparan una respuesta glucémica elevada, respuesta que no es favorable en ningún caso.Un par de aspectos menores son los que encuentro desfavorables en el libro: el protocolo alimenticio que presenta en la segunda mitad es muy poco detallado, y como tal, se limita a repetir ideas anteriormente dadas, con lo cual es una sección que se siente repetitiva y sobrante. Y en segundo lugar, ciertamente es un libro “trigocéntrico”, que pone el foco casi exclusivamente en el trigo. Si bien da a entender que otros cereales como el maíz, arroz o soya pueden acarrear problemas similares; podría haber sido útil mencionarlos más a fondo, por ejemplo mencionar si el maíz o el arroz tienen sus propias peculiaridades anti-nutritivas (más allá de la elevada respuesta glucémica que conocemos bien). Esto pudo haber sido especialmente útil para lectores de Latinoamérica y Asia, donde son comunes otros cereales y no solamente el trigo.Perlmutter aboga por una alimentación alta en grasas saturadas de calidad – incluyendo colesterol – y muy baja en carbohidratos, evitando por completo los carbohidratos procedentes de cereales o de productos procesados modernos. Pone el foco en la salud mental y neuronal y cómo protegerla, lo cual es un enfoque sumamente interesante. Esto va en línea con el tipo de alimentación que promuevo en Diabetes Bien: óptima para nuestro bienestar incluyendo la protección de la salud cerebral y neuronal. Siempre es más fácil, seguro y efectivo implementar un protocolo alimenticio saludable si tenemos el acompañamiento de un profesional.Mi experiencia y mis programas:Soy Rosy Yáñez, Soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb y ayuno intermitente.Si quieres evitar tener diabetes tipo 2, mejorar tu composición corporal tengas o no diabetes tipo 2, o si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1 o tipo LADA y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a explorar mis Programas de acompañamiento personalizados/grupales DIABETES BIEN online para encajar la diabetes a este tipo de alimentación en el menor tiempo posible, romper los mitos que te impidan lograrlo, aprendiendo cómo gestionar la medicación, monitoreo, todo de la mano conmigo y junto con otras personas con los mismos objetivos de salud.Aquí podrás encontrar el acceso a mis mejores herramientas para lograrlo: https://diabetesbien.com/go/Si quieres seguir recibiendo estos posts, acceso a webinars, LIVE’s, y mucha información de valor, puedes apuntarte a mi canal de telegram DIABETESBIEN de mensajes al móvil: https://t.me/joinchat/AAAAAEcMSNp3uS9GEnLuVg .Si tienes dudas sobre si mis programas de acompañamiento online son para ti, puedes pedirme una sesión gratuita online AQUÍ https://bit.ly/2HSj8iy , me cuentas tus dificultades con la diabetes y miramos si te puedo ayudar.Comentario *
Diabetes y Ejercicio: ¿Quemar calorías o hidratos?

Hacer ejercicio físico es parte fundamental de tener buena salud… pero no por las razones que la mayoría de la gente cree. Si bien es sabido que “hacer ejercicio es saludable” o que es “bueno para mantener una figura estética”, muchos creen que el motivo fundamental de esto es porque haciendo ejercicio “se queman calorías”. En realidad, los beneficios del ejercicio tienen muy poco qué ver con la quema de calorías, y van mucho más allá en la bioquímica de nuestros cuerpos.La educación es no solamente el tratamiento para la gran mayoría de nuestras condiciones de salud, sino también la clave para lograr una salud global e integral. Si uno no sabe “para qué” está haciendo ejercicio – quiero decir a nivel corporal, más allá de un motivo más superfluo como “para verme bien” –, y si no entendemos tampoco cuáles son sus beneficios a nivel metabólico y físico, esto muchas veces contribuye a que la gente haga ejercicio de maneras inadecuadas, o desadaptadas de sus necesidades fisiológicas; y al no ver los resultados deseados hay frustración y abandono.Si bien se ha vuelto sentido común que hacer ejercicio físico (como mínimo dos o tres veces por semana) es “bueno para la salud”, aún persisten muchos mitos. Quizá el mito más grande es que el ejercicio es bueno “porque quema calorías”. Y ya en otros artículos había tocado el tema de que las calorías no son, en general, un buen indicador de nada en el mundo de la nutrición. Esto es porque diferentes alimentos generan efectos muy diferentes en nuestro cuerpo dependiendo de dónde vengan y de su calidad, poco importa si tienen “más” o “menos” o “las mismas” calorías que otro alimento. El mito de que las calorías “son todas iguales” ha ocasionado en el mundo un desastre de salud pública, sobrepeso y diabetes tipo 2. Y así como las calorías que “entran” no son un indicador fiable de nada, tampoco lo son las calorías que “salen”: es decir, el ejercicio no debe hacerse para “quemar calorías”, sino principalmente para ganar músculo y para generar sensibilidad a la insulina (algo muy importante para todos, no solamente quienes vivimos con diabetes o quienes corren riesgo de tenerla). Y es por ello que el solamente hacer ejercicio “para adelgazar” es tan poco efectivo: una salud adecuada requiere forzosamente adoptar hábitos de alimentación adecuados, adaptados a la forma en que .Y en el mundo de la diabetes existen mitos similares y paralelos: el mito de que haciendo ejercicio se puede contrarrestar una comida alta en hidratos o en azúcares (pensando que simplemente “se queman” al hacer ejercicio y ya está); relacionado con el mismo mito de que es un simple balance matemático entre lo que entra y lo que sale: “si ingiero tantos hidratos/calorías, después balanceo con la insulina y el ejercicio”. Y esto simplemente no es verdad: nuestro cuerpo no es un cubo de almacenamiento o una caja de donde simplemente “entran y salen” sustancias en su misma forma. Es una máquina metabólica compleja que transforma unas cosas en otras, y con una bioquímica muy complicada. Cuando seguimos una alimentación convencional con muchos carbohidratos, y comida procesada en lugar de comida real, ya se ocasionó un daño y una respuesta metabólica desfavorable, independientemente de que antes o después se haga ejercicio. Nuestra bioquímica es mucho más complicada que eso, y no es verdad que podamos comer “como siempre” con azúcares y carbohidratos si antes o después hacemos ejercicio “para compensar”.La realidad es que seguimos teniendo los mismos genes que evolucionaron adaptados para reconocer la comida real, con ingredientes de calidad. Independientemente del ejercicio, este seguirá siendo el tipo de comidas que nos mantienen en salud y con niveles glucémicos saludables. En la vida con diabetes, a pesar o gracias a la diabetes también podemos volver a lo fundamental para mantener buena salud a largo plazo es a través de la alimentación baja en hidratos y la educación de cómo normalizar de verdad los niveles de glucosa en sangre; pero esto no es lo único, efectivamente la otra parte fundamental de la salud es el ejercicio físico. Pero como mencioné, esto no tiene nada qué ver con “quemar calorías” ni con “contrarrestar” una ingesta de hidratos, sino con el músculo y la insulina, como ahondaré más adelante.Nunca se trató de calorías: las razones por las que el ejercicio nos da grandes beneficios de salud van mucho más allá. Para irnos a lo más básico y primigenio; nuestra naturaleza corporal es movernos. Evolucionamos en movimiento, en un entorno donde para conseguir comida era necesario el esfuerzo físico de caminar, recolectar, cazar y usar la fuerza. Nuestros genes no están adaptados al sedentarismo, y según la OMS (Organización Mundial de la Salud), el sedentarismo causa más muertes que la obesidad (si bien suelen estar relacionados: el sedentarismo puede ser uno de los factores que contribuyen a la obesidad). La actividad física también combate directamente dos de los otros mayores asesinos: hipertensión e hiperglucemia.Dos enormes beneficios vienen de la mano con hacer ejercicio, y también tienen mucho que ver el uno con el otro: aumenta la fuerza muscular, y disminuye la resistencia a la insulina, es decir, mejora la sensibilidad a ella. Ganar fuerza muscular, además, generalmente va acompañado de la pérdida de grasa corporal excesiva. El ejercicio diseñado para ganar fuerza muscular (por ejemplo levantar pesas) es mucho más recomendable y saludable, tanto para hombres como para mujeres, que el ejercicio puramente aeróbico. Se recomienda también combinar el ejercicio de fuerza con algo de HIIT (high-intensity interval training, entrenamiento con intervalos de alta intensidad), que ayuda a sintetizar nuevas mitocondrias haciendo que las células puedan utilizar más oxígeno en el futuro. Estos son los dos tipos de ejercicio más recomendables y lo más benéfico es realizar ambos, en diferentes momentos de la semana. El ejercicio también promueve el proceso benéfico de la autofagia (regeneración celular: las células se alimentan de sus propias partes dañadas) y es catabólico.¿Por qué el ejercicio de fuerza es mejor que el aeróbico?… Haciendo ejercicio de fuerza estimulamos el músculo a su propia reparación y crecimiento. Influye en la activación posterior del mTOR, la molécula que controla el equilibrio de la regeneración celular. Además, una buena masa muscular es importante durante toda la vida, en edades más avanzadas esto ayuda a evitar la sarcopenia o atrofia de músculos y huesos que se ven en muchas personas de edad avanzada. Es decir, hacer ejercicio continúa siendo importante durante toda la vida, no sólo en la juventud y adultez. Trabajar el músculo favorece la absorción de la proteína y la labor de la insulina. Hacer ejercicio de fuerza, y en especial el levantar pesas (tanto para hombres como para mujeres, adaptando el peso al cuerpo de cada uno: es lamentable que las pesas tengan mala fama entre algunas personas) pone en marcha todo un proceso hormonal en nuestro sistema. Activa la hormona del crecimiento y favorece la acción de la IGF-1 (hormona similar a la insulina, también importante en nuestra salud).Además, al aumentar la masa y salud muscular nuestro sistema se sensibiliza a la insulina, mejorando el metabolismo de la glucosa. Esto es bueno para cualquier persona, y ni qué decir para quienes vivimos con diabetes. Es por esto (y no por la “quema de calorías”) que el ejercicio dedicado a ganar músculo es tan benéfico metabólicamente, que suele ayudar a deshacerse de la grasa corporal excesiva, y que ayuda a un buen manejo de la diabetes. Además, en la vida con diabetes, con el objetivo de normalizar los niveles de glucosa en sangre (59-99 mg/dl) la mayor parte del tiempo, el ejercicio es una herramienta más para conseguirlo.Conviene hacer una nota específicamente sobre las mujeres y el ejercicio muscular: existe el mito de que los ejercicios de fuerza como levantar pesas harán que una mujer se ponga “hinchada” o “excesivamente musculosa, con cuerpo de hombre”. Esto no es verdad: el cuerpo de una mujer, biológicamente hablando, no puede ponerse “como el de un hombre” pues para ello necesitaría una fuerte alteración hormonal a través de introducir testosterona artificialmente. Si eres mujer y te da miedo hacer pesas por temor a ponerte “hinchada”, debes saber que eso no sucederá: nuestros cuerpos son diferentes y tienen muy distintos balances hormonales; en un hombre el nivel natural de testosterona, mucho más elevado que en una mujer, favorece una musculatura mucho mayor, mientras que en la mujer hacer pesas ayuda a ganar músculo pero de una manera perfectamente proporcionada al cuerpo femenino y a la figura femenina.En conclusión, el ejercicio y la actividad física son fundamentales para todos, y también para quienes vivimos con diabetes. Sin embargo, es un tema complejo pues nuestra bioquímica es compleja: el saber cómo aprovecharlo y encajarlo para normalizar nuestros niveles de glucosa en sangre, y obtener todos sus beneficios, requiere que sigamos comprometidos a aprender y a educarnos.Mi experiencia:Soy Rosy Yáñez, Soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes y Alimentación Low-carb. Tengo veinticinco años viviendo con Diabetes Tipo 1 (DM), y desde hace quince años logro tener niveles glucémicos normales, sin ninguna complicación diabética.Si quieres seguir aprendiendo sobre la diabetes, te invito a ver mi último webinar “Resetea Bien tu Diabetes” en donde aprenderás los 4 fundamentos más importantes para normalizar tus niveles de glucosa en sangre de verdad https://youtu.be/s4YImTnQoI0 y si es tu momento, allí también puedes acceder a mis Programas DIABETES BIEN online para encajar tu diabetes tipo 1, diabetes tipo 2 o prediabetes a este tipo de alimentación en el menor tiempo posible, romper los mitos que te impidan lograrlo, aprendiendo como gestionar la medicación, monitoreo, todo de la mano conmigo y junto con otras personas con los mismos objetivos de salud. Los próximos programas inician el 24 de agosto!Si quieres seguir recibiendo estos posts, acceso a webinars, LIVE’s, y avisos de inicio de mis Programas puedes apuntarte a mi página: https://diabetesbien.com/ o recibirlo mediante mi canal de mensajes online al móvil: https://t.me/joinchat/AAAAAEcMSNp3uS9GEnLuVg.Si tienes dudas sobre si mis programas de acompañamiento online son para ti, puedes pedirme una sesión gratuita online aquí https://bit.ly/2HSj8iy , me cuentas tus dificultades con la diabetes y miramos si te puedo ayudar.Comentario *
¿Grupo terapéutico entre iguales para aprender y crecer con respeto y coherencia?

Muchos de quienes vivimos con diabetes, o alguna otra condición particular, sentimos la necesidad o el deseo de juntarnos con nuestros iguales: con pares que también vivan circunstancias similares ya sea en forma presencial u online. Un grupo de pares, adecuado y sano, puede ser un enorme apoyo en el manejo de nuestra condición y en la vida junto con ella.Sin embargo, es muy importante el tipo de trabajo que se realice en dicho grupo, y qué tipo de ambiente emocional y psicológico existe en él. Es de gran importancia que el trabajo sea hecho desde un lugar emocional que vaya más allá, enfocándose en que todo aprendizaje debe ser interno y comenzar desde dentro; mirando dentro de nosotros mismos, aprendiendo y autodescubriéndonos, nuestras motivaciones, deseos, pasiones y límites.Cuando no hay un trabajo más allá, con sentido e intención claros, pueden ocurrir consciente o inconscientemente comportamientos de discriminación, competencia o comparación constante entre los usuarios; si dichas actitudes no son trabajadas entonces podrían ser reforzadas al no moderarlas. Discriminación, competencia y comparación no son actitudes constructivas, ni ayudan a ninguna de las partes; ya que nuevamente, el trabajo de apoyo y de acompañamiento tiene que iniciar desde dentro y poniendo el foco en el interior de la persona: tener presente siempre que mi proceso de aprendizaje es mío, empieza con la aceptación de mi condición, y se basa en mi aprendizaje para el manejo de dicha condición. La única comparación acaso útil es entre mi actitud de antes y mi actitud de ahora: si mi actitud ahora me ayuda mejor a aprender, a autodescubrirme y a lograr mis objetivos.En un grupo así, ¿cuál es el significado de “acompañar”?… He mencionado antes que la educación y el aprendizaje son en sí mismos el tratamiento de la diabetes, y lo mismo vale para un grupo que esté basado en la idea del acompañamiento para apoyar en el manejo de la diabetes. La gran paradoja, y el paradigma para cualquier “cambio” en la educación, es que no puede existir una transformación si yo misma como educadora, maestra, madre o padre, no me centro en re-conocerme, sosteniendo mis propias dificultades emocionales. Sólo conociéndome a mí misma, puedo conocer y re-conocer a la otra persona y tenerla realmente en cuenta, en lugar de simplemente “proyectar” en él o en ella mi propio mundo interno no trabajado o no reconocido.El “acompañamiento” también se refiere al proceso de estar ahí para una persona en su proceso de aprendizaje, en donde las motivaciones tienen que venir de él o ella. Yo como acompañadora no soy una autoridad, ni un superior que impone opiniones o que dice a otros qué hacer, sino que acompaño como un igual, y apoyo a la persona en un proceso que debe estar guiado por él mismo o ella misma, donde él o ella se vuelvan expertos en el manejo de su propia condición y de sus emociones.Existen distintos métodos terapéuticos para acompañar. Un ejemplo es el término “Drala” que hace referencia a ir más allá de uno mismo: abriendo nuestro corazón para tocar el mundo más directamente. Practicando esta apertura, vivimos de manera más genuina con nosotros mismos y con los demás. Conectándonos con la sabiduría propia que posee cada persona. Integrando cuerpo, mente y espíritu se puede contribuir al cambio social, pero desde una perspectiva de desarrollo y crecimiento humano, mirando primero hacia adentro de nosotros mismos.Tenemos lamentablemente un sistema educativo que, desde que somos muy pequeños, nos hace “ciegos” a las cosas importantes. Está enfocado en el “afuera”, en mirar hacia afuera: competir con otros, qué tienen los demás que yo no tengo, compararse, mirar cómo son las vidas de los otros… En la educación, desde la infancia, deberían enseñarnos a mirar hacia adentro, ya que es la única manera de vivir en coherencia con nosotros mismos, siendo genuinos con nuestros deseos, valores, pasiones, con nuestra luz y nuestra sombra. Es la única manera de vivir en plenitud con nosotros mismos.Dado que el tratamiento para la diabetes es la educación, en un grupo de apoyo para quienes viven con diabetes se pueden aplicar estos mismos principios en los grupos terapéuticos, con el objetivo de trabajar, mejorar y dar espacio a las emociones de forma transparente y auténtica en niños, jóvenes, adolescentes y adultos con diabetes. En niños y adolescentes en particular, es de suma importancia inculcar una sana autoestima, en especial si viven con diabetes, haciéndoles ver que la discriminación o la comparación entre iguales no son productivas ni ayudan a nadie. Enseñarles que la culpa y la vergüenza (por vivir con diabetes, en este caso) tampoco son emociones constructivas; por el contrario empezar por la aceptación y llevar el proceso desde un lugar de amor propio. ¿Cómo me hablo a mí mismo? ¿Me gustaría que un amigo me hablase así?…Otra cosa importante de aprender y de practicar, tanto desde niños como entre adultos, es saber poner límites y hacerlos respetar, siendo asertivos, comunicando nuestras emociones cuando algo no nos gusta o nos incomoda. Poner límites es un acto poderoso de empoderamiento y de amor propio, pues cuando digo “no” a las cosas que no quiero hacer, o que no me ayudan a sentirme bien conmigo mismo, en realidad estoy diciendo “sí” a mí mismo, y a mi bienestar físico y emocional.Por parte del profesional, moderador o instructor que quiera practicar un acompañamiento para el autoconocimiento, es necesario tener una actitud de humildad, pues el profesional también debe enfocarse en que él mismo o ella misma continúan siempre en proceso de aprender, en el manejo sano de sus emociones; y moderar con intención y sentido de salud integral y de respeto mutuo. El moderador debe ser capaz de identificar si está moderando al grupo desde la autenticidad y el respeto al proceso de cada participante, evitando una situación donde predomine el ego – por ejemplo creer cosas como “sin mí no podrían, ellos me necesitan, yo sí sé y ellos no”… Sino por el contrario, viendo a los participantes como sus iguales, empoderados y con la capacidad de aprender y de auto-guiar su proceso en el manejo de la condición.En mis Grupos de Acompañamiento, de mis Programas Diabetes Bien, ofrezco un acompañamiento respetuoso, abierto, auténtico a través del grupo en línea (Programas Reinicia) y las sesiones grupales en línea (membresía Diabetes Bien). Los Círculos/cafés virtuales* dentro del formato del Programa Diabetes Bien surgen por la necesidad de crear espacios (en este caso virtuales) donde encontrarnos, reflexionar, dar voz y definir nuestro proceso. Estar en un círculo de igual a igual es una práctica de aprendizaje y crecimiento que se nutre de la experiencia y la sabiduría, del compromiso y el valor de cada una de las personas presentes y conectadas. Aunque compartimos una condición en común, somos muy distintos, por eso el objetivo de los Círculos/Cafés virtuales es enriquecer, crecer, sumar y aprender; al contrario de limitar, encontrar una definición o solución absoluta, debatir o querer tener la última palabra o la razón de algo, o juzgar negativamente a los otros. Así, en este espacio cada uno puede compartir, si le apetece, y los demás escuchamos sin juicio, mientras que yo funciono como moderadora y facilitadora.Al final, la idea es ser libres y sentirnos libres: de elegir en qué grupo de personas decidimos relacionarnos para sentirnos bien, poner límites cuando no estamos bien, saberlo expresar desde el amor y el respeto propio y a otros. Relacionarnos con libertad y congruencia es parte de la salud integral.Mi experiencia:Soy Rosy Yáñez, Soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes y Alimentación Low-carb.Tengo veinticinco años viviendo con Diabetes Tipo 1 (DM), y desde hace quince años logro tener niveles glucémicos normales, sin ninguna complicación diabética.Si quieres seguir aprendiendo sobre la diabetes, te invito a ver mi último webinar “Resetea Bien tu Diabetes” en donde aprenderás los 4 fundamentos más importantes para normalizar tu diabetes https://youtu.be/s4YImTnQoI0 y si es tu momento, allí también puedes acceder a mis Programas DIABETES BIEN online para encajar tu diabetes tipo 1, diabetes tipo 2 o prediabetes a este tipo de alimentación en el menor tiempo posible, romper los mitos que te impidan lograrlo, todo de la mano conmigo y junto con otras personas con los mismos objetivos de salud.Si quieres seguir recibiendo estos posts, acceso a webinars, LIVE’s, y avisos de inicio de mis Programas puedes apuntarte a mi página: https://diabetesbien.com/ o recibirlo mediante mi canal de mensajes online al móvil: https://t.me/joinchat/AAAAAEcMSNp3uS9GEnLuVgSi tienes dudas sobre si mis programas de acompañamiento online son para ti, puedes pedirme una sesión gratuita online aquí https://bit.ly/2HSj8iy , me cuentas tus dificultades con la diabetes y miramos si te puedo ayudarComentario *
¿Profesionales sanitarios que acompañan a personas crónicas de igual a igual?

He mencionado en artículos anteriores que la educación es en sí misma el tratamiento para la diabetes. Esto se vuelve aún más evidente cuando empezamos a aprender y entonces vienen las primeras frustraciones, el estrés y la sensación de lucha constante, al ver cómo somos tratados muchas veces por el sistema de salud y por el personal sanitario. Al hablar con otras personas que viven con diabetes u otras condiciones crónicas, nuestras historias de frustración con el sistema de salud son el pan de cada día.Tenemos un sistema sanitario basado en el autoritarismo, pero no sólo eso, sino además, uno que aún opera con base en muchísimas premisas falsas, falacias, e información obsoleta y ya desacreditada. Tenemos un sistema de salud que es eficaz en tratar accidentes y complicaciones agudas que duran poco, bien preparado para estabilizar una crisis momentánea; pero sumamente impreparado para acompañar condiciones crónicas, y sin una visión integrativa de la salud. La experiencia mía, y la de muchísimas personas a las que he acompañado en el manejo de su diabetes, es que nos ha tocado luchar contra este sistema en donde el modelo de tratamiento consiste en obedecer ciegamente las órdenes del profesional. Muchos de los sanitarios y profesionales prefieren que no hagamos preguntas, entre más callados nos quedemos mejor, yendo simplemente a hacernos las analíticas y a seguir sus indicaciones sin cuestionar nada… ¡aun cuando muchos vemos en nuestro día a día, que sus recomendaciones simplemente no nos funcionan!El resultado de este enfoque autoritario: mucho estrés, recomendaciones que no funcionan (como el método convencional de “contar hidratos”, que a mí nunca me funcionó, y que a muchas personas con diabetes nos tuvo siempre en una montaña rusa de constantes picos y subidas-bajadas peligrosas de glucosa)… y la sensación frustrante y desesperanzadora de tener que estar luchando contra el sistema que supuestamente debería estar ahí “para ayudarnos”. El enfoque en la educación es nulo.Y ya si tenemos la osadía de decir que estamos siguiendo recomendaciones distintas a las convencionales (como la alimentación low-carb, que el conocimiento convencional aún no reconoce, pues se cree el mito de que “causa hipoglucemias peligrosas”, algo que ya sabemos que no es verdad); muchos sanitarios nos riñen, cuestionan y desacreditan lo que estamos haciendo, y sencillamente no creen que pueda ser verdad que mantengamos niveles normales de glucosa en sangre. Nos dicen que con alimentación low-carb “arriesgaremos nuestra salud” y es mentira… Esto nos muestra que ya de entrada, el sistema de salud simplemente no cree que una persona con diabetes pueda – ¡o merezca! – tener niveles normales de glucosa en sangre, como si no tuviera diabetes, ni que pueda tener una buena salud. Ya de inicio se nos mide con otro rasero, aspirando a un estándar deficiente. ¡Cuando en realidad la persona con diabetes perfectamente puede normalizar su glucosa en sangre y gozar de excelente salud!…Si bien puede haber profesionales excepcionales que tengan un enfoque más flexible, que estén dispuestos a educar, y sobre todo a seguir aprendiendo ellos mismos, el sistema no favorece eso: el personal sanitario generalmente busca dirigir la condición del paciente, sin ningún aprendizaje y sin poner enfoque en la realidad psico-social de la persona. Pues la diabetes, como cualquier otra condición crónica, no es sólo una “condición de salud” sino toda una realidad psicosocial. Las emociones, el apoyo familiar, el círculo social, son parte fundamental de esa realidad también.Tristemente, todo este sistema “de salud” basado en el autoritarismo y en el control absoluto del médico – quien siempre “tiene la última palabra” –, nos lleva a la sensación de des-empoderamiento y de pérdida de control, que para tantos de nosotros ha sido o fue la constante de tantos años. Esta visión autoritaria ya debería ser calificada de obsoleta, que no funciona para las condiciones crónicas como la diabetes; pues cuando existe una condición crónica, es fundamental que la persona pueda tomar el control y volverse experto en el manejo de su propia condición. No solamente existe autoritarismo, sino también, en muchas ocasiones, la total falta de empatía y de humildad incluso; sin reconocer los propios errores, asumiendo que simplemente porque se es un profesional, ya no hace falta seguir aprendiendo. Cuando en realidad, ¡la etapa de estudiante debería durar toda la vida!…Un sistema de salud que empodere, que acompañe a las personas, y que se base en la salud integrativa, lograría resultados muchísimo más adecuados, ahorrando por cierto enormes costos ya que se podrían prevenir crisis agudas desde antes de que ocurrieran. Es por ello que algunos expertos en el manejo de la diabetes ya proponen una tutoría individualizada, centrada en el acompañamiento durante el aprendizaje (como lo ha hecho desde hace años el ). Empieza a ganar notoriedad la interesante rama de la psiconeuroinmunología, que propone una visión mucho más holística e integral de la salud – contando también elementos emocionales y psicosociales –, en lugar de la visión tradicionalmente aislada y fragmentada de la medicina convencional. Para un manejo exitoso de la diabetes, necesariamente el paciente debe tener un rol protagónico de autocuidado. En especial si consideramos que la alimentación, esa actividad fundamental y primaria que realizamos varias veces al día, es crucial en el manejo de la diabetes. Esto tiene qué ver con lo que mencioné justamente en el artículo anterior, donde hablé del empoderamiento y de hacerse responsable. Es importante cambiar este paradigma del paciente como ente pasivo y como simple receptor del conocimiento – falible y cambiante – del médico y del sistema. No ser solamente un pasajero de la propia salud que simplemente hace lo que le dicen, sino el conductor del barco.Nadie puede llegar a conocer mejor a la persona con diabetes que él mismo o ella misma, ya que cada cuerpo y cada individuo son únicos. Aunque queda claro que un médico o profesional de salud es quien estudió varios años para llegar a tener la posición que tiene, el conocimiento sigue cambiando y evolucionando, necesitando médicos y personal sanitario que puedan ser educadores, de otros y también de sí mismos. Basta recordar la frase del Dr. Elliot Joslin (que también ha defendido la visión de la educación como tratamiento de la diabetes): “el diabético que más sabe, es el que más vive”. Mi experiencia:Soy Rosy Yáñez, Soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes y Alimentación Low-carb.Tengo veinticinco años viviendo con Diabetes Tipo 1 (DM), y desde hace quince años logro tener niveles glucémicos normales, sin ninguna complicación diabética.Si quieres seguir aprendiendo sobre la diabetes, te invito a mi próximo webinar “Resetea Bien tu Diabetes” en donde aprenderás los 4 fundamentos más importantes para normalizar tu diabetes https://diabetesbien.com/webinar/ y si es tu momento, allí también puedes acceder a mis Programas DIABETES BIEN online para encajar tu diabetes tipo 1, diabetes tipo 2 o prediabetes a este tipo de alimentación en el menor tiempo posible, romper los mitos que te impidan lograrlo, todo de la mano conmigo y junto con otras personas con los mismos objetivos de salud.Si quieres seguir recibiendo estos posts, acceso a webinars, LIVE’s, y avisos de inicio de mis Programas puedes apuntarte a mi página: https://diabetesbien.com/ o recibirlo mediante mi canal de mensajes online al móvil: https://t.me/joinchat/AAAAAEcMSNp3uS9GEnLuVgSi tienes dudas sobre si mis programas de acompañamiento online son para ti, puedes pedirme una sesión gratuita online aquí https://bit.ly/2HSj8iy , me cuentas tus dificultades con la diabetes y miramos si te puedo ayudar.Comentario *
¿Qué significa ser dueñ@ de tu salud?

La mayoría de quienes vivimos con diabetes, probablemente recordamos con claridad el día en que nos dieron nuestro diagnóstico. Quizá marcó un “antes” y un “después” en nuestras vidas de muchas maneras, no solamente en nuestra alimentación y el manejo de nuestra salud, sino también a nivel emocional. Para muchos de nosotros, el inicio seguramente fue difícil: los primeros días después de recibir el diagnóstico sin duda fueron tumultuosos. Dependiendo de qué edad teníamos en ese momento, puede que también muchos de nuestros familiares cercanos se hayan visto involucrados en ese “choque” inicial.Es común que al inicio vivamos diferentes etapas psicológicas, de hecho muy parecidas a los procesos de duelo: al principio puede haber una negación de la condición de diabetes (quizá aferrándonos a seguir “comiendo lo mismo, como siempre y en las cantidades de siempre”). Después, muchos pasan por una etapa de victimización, quizá preguntándonos cosas como “¿por qué a mí?”, o sintiendo culpa: “¿qué hice mal?”. Seguramente también hubo miedos, no solamente en cuanto a salud sino también a los juicios externos. Mucha gente allá afuera no entiende la diabetes y se apresura a hacer juicios acerca de nuestra alimentación, de lo que creen que hacemos bien o mal, o a culparnos a nosotros o a los padres del niño con diabetes, etc.Recibir el diagnóstico de una condición como la diabetes, que nos acompañará toda la vida, es lo que podríamos llamar – y que muchos expertos denominan – un “acontecimiento vital estresante”. Y cuando sucede un acontecimiento así, el círculo social a nuestro alrededor tiene un efecto fundamental: estudios indican que una mejor red o entorno social se relaciona con un mejor manejo de la condición, teniendo esto un efecto protector en nuestra salud y amortiguador del estrés que supone vivir con una condición así. Contar con el apoyo emocional, psicológico, afectivo – y quizá también financiero – de nuestra familia o amigos o grupos de apoyo, marcará una fuerte diferencia en nuestra vida con diabetes.Sin embargo, el rol más fundamental lo jugaremos nosotros mismos en nuestro aprendizaje y nuestra responsabilidad. He escrito antes que el aprendizaje es, en sí mismo, el tratamiento para la diabetes. Y sólo podemos tener un aprendizaje efectivo desde un lugar de responsabilidad emocional: me hago cargo de mi propio proceso y aprendo a manejar no solamente la diabetes, sino también mis emociones y mi comunicación con quienes me rodean.La palabra “responsabilidad” es clave, y a veces es malentendida por mucha gente. Asociamos la palabra con simples deberes prácticos (“soy responsable de pagar las cuentas, de alimentar a mis hijos, etc.”, pero aquí es mucho más fundamental la responsabilidad emocional: hacerme cargo de identificar, manejar y comunicar mis propias emociones, así como de mis actos; en lugar de achacar a otros las cosas que me suceden. Otras personas confunden “responsabilidad” con “culpa”, y es importantísimo hacer esta distinción. Yo no tengo “la culpa” de tener diabetes (además de que la culpa es una emoción que no nos ayudará en nada), pero sí tengo la responsabilidad de cómo vivo con esta condición. De este modo, “responsabilidad” significa “hacerse cargo”: apropiarme de mi diabetes y de cómo la voy a manejar.Cuidar nuestra salud implica por lo tanto, no sólo los cuidados físicos incluyendo cosas como insulina y nutrición, analíticas y consultas clínicas, sino cuidarnos emocionalmente. Por ello, otra palabra clave es la asertividad; saber expresar nuestras necesidades, o cuando algo nos incomoda, o cuando no queremos aceptar algún comportamiento de otros, y expresarlo de una manera responsable con mis emociones y las de otros. Saber poner límites – y respetarlos – en nuestras relaciones con los demás, puede salvar dichas relaciones. Implica respeto, por lo que la asertividad es entonces una manera de respetar a otros, al tiempo que nos respetamos también a nosotros mismos. Hay que tener presente que los demás no son capaces de adivinar lo que necesitamos o deseamos, sino que nos corresponde a nosotros mismos saber expresarnos de forma asertiva.Ahora bien, la pregunta de a quién decirle o no decirle sobre nuestra diabetes, o sobre qué cosas hacemos para manejarla, dependerá de la personalidad de cada individuo: cada uno de nosotros es una persona distinta que tiene necesidad específicas; quizá para unos es necesario más contacto e involucramiento social que para otros, o requieren apoyo de maneras distintas. En el caso de quienes vivimos con una condición que la mayoría de la gente no comparte, puede ser muy útil buscar grupos de apoyo entre nuestros pares: otras personas que también vivan con diabetes. Sin embargo, sólo porque un grupo de gente comparta nuestra condición, no significa que necesariamente será útil para nosotros o para todo el mundo. Es importante que sea un grupo en donde nos sintamos cómodos, apoyados y no juzgados, entre personas con quienes pueda existir una buena relación. Hoy en día, las redes sociales y el Internet pueden facilitar enormemente el encuentro entre personas y de grupos de apoyo.Por supuesto, sigue siendo una decisión personal el cómo manejar la diabetes en relación a nuestro círculo social, expresándonos para obtener apoyo de la manera en que mejor nos funcione a cada uno, desde ese lugar de responsabilidad personal. A fin de cuentas, ser responsables es respetarnos a nosotros mismos; es vernos a nosotros mismos como grandes y capaces, no como pequeños e imposibilitados; y nos hará más libres: siendo dueños y no esclavos de nuestra diabetes.Mi experiencia:Soy Rosy Yáñez, Soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes y Alimentación Low-carb.Tengo veinticinco años viviendo con Diabetes Tipo 1 (DM), y desde hace quince años logro tener niveles glucémicos normales, sin ninguna complicación diabética.Si quieres seguir recibiendo estos posts, acceso a webinars, LIVE’s, y avisos de inicio de mis Programas puedes apuntarte a mi página: https://diabetesbien.com/ o recibirlo mediante mi canal de mensajes online al móvil: https://t.me/joinchat/AAAAAEcMSNp3uS9GEnLuVgSi quieres seguir aprendiendo sobre la diabetes, puedes ver mi webinar “Evita o Reinicia tu Diabetes” en donde aprenderás los 4 fundamentos más importantes para normalizar tu diabetes https://youtu.be/TC8zjTCWl5U y si es tu momento, allí también puedes acceder a mis Programas DIABETES BIEN online para encajar tu diabetes tipo 1, diabetes tipo 2 o prediabetes a este tipo de alimentación en el menor tiempo posible, romper los mitos que te impidan lograrlo, todo de la mano conmigo y junto con otras personas con los mismos objetivos de salud.Si tienes dudas sobre si mis programas de acompañamiento online son para ti, puedes pedirme una sesión gratuita online aquí https://bit.ly/2HSj8iy , me cuentas tus dificultades con la diabetes y miramos si te puedo ayudar.Comentario *