Diabetes Bien

Que es la prediabetes o resistencia a la insulina

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Resulta que más de la mitad de la población mundial, casi el 60%, presenta algún grado de resistencia a la insulina. La resistencia a la insulina, también llamada prediabetes, es una condición en la que el cuerpo no utiliza eficazmente esta hormona para regular el azúcar en sangre, aumente el riesgo de diabetes tipo 2, así como de infartos, Alzheimer y enfermedades renales.

Sensor de Glucosa en Prediabetes o Diabetes Tipo 2: Recuperar el control metabólico

sensor de glucosa en prediabetes o diabetes tipo 2: recuperar el control metabolico

La tecnología de apoyo y seguimiento para la diabetes ha mejorado muchísimo en los últimos años. Tenemos ahora distintos tipos de dispositivos, sensores y monitores de glucosa sanguínea, que cada vez avanzan más y que son más accesibles al público. Sin embargo, la educación y el aprendizaje para utilizarlos eficazmente, siguen siendo la clave para la gestión de la diabetes.

Para quienes vivimos con diabetes tipo 1 (DT1), es casi un hecho innegociable que debemos utilizar estas tecnologías de monitorización, pues es de vital importancia conocer nuestros niveles de glucemia para así administrar correctamente la insulina exógena. Sin embargo, en mis programas de acompañamiento me encuentro a muchas personas con prediabetes o diabetes tipo 2 (DT2), que por distintas razones no desean o se resisten a la idea de utilizar este tipo de monitoreo, ¡o ni tan siquiera les han planteado nunca la idea!… Aquí quiero ahondar un poco en esta resistencia; y explicar por qué la tecnología puede ser una herramienta valiosísima en nuestro empoderamiento para gestionar la diabetes – si bien no es tampoco una fórmula mágica que nos lo resuelva todo.

Algunas grandes ventajas del uso de un monitor continuo de glucosa son las siguientes:

Ventajas del sistema de monitorización continua o “sistema flash”:
Contar con una lectura actual de glucosa (que yo recomiendo ir comprobando con capilares)
Flecha De Tendencia: ayuda mucho a conocer el propio cuerpo, los cambios y movimientos que hace con distintos factores como la comida, ejercicio y estrés.
Historial De Glucosa: aprendiendo del registro de patrones es una excelente forma de saber lo que sucedió, analizarlo y pensar en cómo mejorarlo.
Añade Notas: puedes tener un registro más completo de otros factores que afectan y así entender lo que le sucede a tu cuerpo así como lograr objetivos glucémicos de forma más eficaz.
Ante todo recordemos que la diabetes tipo 1 y la tipo 2 son condiciones diferentes; que aparecen por causas distintas. Mientras que la diabetes tipo 1 es una condición autoinmune, cuyas causas aún no se conocen por completo ni tampoco puede predecirse con exactitud; la diabetes tipo 2 es una resistencia a la insulina que suele aparecer después de un tiempo – generalmente largo – de vivir en condiciones de hiperglucemia e hiperinsulinemia crónicas. Sin embargo, en ambos tipos de diabetes – o en prediabetes y también personas que viven sin diabetes – puede decirse la misma idea de que el aprendizaje y la educación son la clave para la salud y el bienestar, se viva o no con diabetes. Y dentro de este aprendizaje, la información es poder. Es pieza clave de nuestro proceso de empoderarnos, y de hacernos responsables de gestionar con salud integral esta condición. Aquí es donde entran los sensores y monitores, como herramientas para obtener información.

De hecho, entre sanitarios y profesionales de la salud ni siquiera suele existir casi la idea de que personas con diabetes tipo 2 o prediabetes utilicen estos monitores constantes de glucosa, por lo que a ellos muchas veces ni siquiera se les ha planteado como una posibilidad. Y cuando acompaño a personas con prediabetes o DT2 a comenzar a utilizarlos, ¡el aprendizaje suele ser brutal!… Pues la información continua nos da un panorama mucho más completo y eficaz, acerca de los efectos de muchas otras cosas además de la alimentación, sobre nuestra glucosa sanguínea: tales como el sueño, ejercicio, estrés, y las emociones incluso. El monitoreo llega a cambiarles todo el panorama, ¡pues una cosa es aprender la teoría, y otra muy distinta verlo en la práctica!…

¿Por qué sería interesante el uso de este tipo de monitorización continua de glucosa o sistema flash en alguien con prediabetes o diabetes tipo 2?…
Conocer en qué momento sucede la resistencia a la insulina y encontrar posibles causas y por lo tanto tratamiento específico para ello
Quitar miedo a saber lo que me está pasando, culpabilizarme y juzgarme solo por una medición de un minuto de un capilar en sangre
Mirar tendencias glucémicas con otros factores (estrés, ejercicio, comida, etc).
Conseguir objetivos glucémicos concretos y evaluar los cambios que se va haciendo en el tratamiento
La idea que tienen muchas personas de solamente hacer una medición de glucosa al día, en ayunas por ejemplo, ya es totalmente obsoleta en un mundo donde existen tecnologías capaces de darnos información mucho más constante. Ya que la variabilidad de la glucemia durante el día, es lo que nos causa a largo plazo daños por hiperglucemia crónica. Y es que no se trata de “controlar la diabetes” o de “tener o no diabetes”, sino de evitar la anormalidad glucémica y los daños por hiperglucemia crónica – mismos que son más fuertes en quienes vivimos con diabetes, pero que también existen en personas sin diabetes pero que llevan una alimentación y un estilo de vida inadecuados.

Los medidores de glucosa disponibles en el mercado hoy en día siguen siendo útiles, siempre que se utilicen con la frecuencia adecuada y los valoremos en cuanto a precisión y exactitud. Sin embargo, cada vez más, existen distintos tipos de medidores, como los medidores de glucosa continuos y los medidores “flash”; que se ajustan a diferentes necesidades. Los monitores continuos más utilizados son DEXCOM G5 o G6, así como el Freestyle Libre. Si bien el Freestyle es un sistema “flash”, puede ser utilizado también como monitor continuo, si aprendemos a utilizarlo adecuadamente. Aquí explico más a detalle cómo utilizo yo este tipo de sistemas; que son complejos y por ello es importante que aprendamos a utilizarlos correctamente. La educación para utilizarlas de manera eficaz es muy importante; ya que cada aparato tiene sus matices y limitaciones.

Sin embargo, la tecnología por sí sola no es empoderamiento. Este proceso de hacernos responsables y convertirnos en expertos en nuestra propia diabetes, sólo puede venir de la decisión consciente de aprender y educarnos. Así es como lograremos vivir en salud y bienestar.

Es sabido que “Lo que no puede medirse, no puede mejorarse”; y es por eso que los medidores pueden convertirse en una valiosísima herramienta que nos proporcione información. Si no sabes lo que te está pasando, no puedes identificar en dónde está el problema; además recordemos que los niveles de glucosa en sangre no solamente tienen qué ver con la alimentación, sino que entran en juego muchos otros factores: calidad del sueño, gestión del estrés, medicación, etc. Me encuentro muchas personas con prediabetes o diabetes tipo 2; que prefieren utilizar solamente unas pocas mediciones de glucosa sanguínea al día, con mediciones momentáneas que solamente nos dan una “foto” de un cierto minuto del día. Y si bien esa información también tiene su validez; es importante recordar que una sola medición de la glucosa en sangre en un momento dado, es solamente eso: una fotografía instantánea, de un solo minuto en todo el día, ¡siendo que un día tiene en total 1.440 minutos!…

Es bueno enterarse de cómo está tu glucosa en ayunas por la mañana; pero esa fotografía de un único momento del día no nos dice casi nada acerca del resto del día, de los otros 1.439 minutos: ¿cómo están mis niveles de glucosa después de comer por la mañana o por la noche, o en un momento de estrés, o cuando no hemos dormido bien, o después de hacer ejercicio, o después de comer un producto incoherente con mi genética?… Así pues, un sistema de monitorización más constante, que nos proporcione no una sino muchas fotografías a lo largo de todo el día; nos dan información continua, dando así una mucho mejor idea de cómo funcionan tus niveles particulares de glucosa en sangre, ¡pues quienes vivimos con diabetes no somos todos iguales!…

Me encuentro a veces, entre personas con prediabetes o diabetes tipo 2, algunas resistencias a usar este tipo de monitoreo. Veo que existen casos donde quizá esta resistencia viene de un “miedo a saber”; quizá todavía existen muchas emociones no gestionadas – o que aún no hemos desenmascarado y enfrentado – respecto a vivir con diabetes. Quizá algunos de ellos se sienten culpables por su condición de diabetes, o avergonzados, o con otros miedos. Aquí resalto otra vez la importancia de la educación y acompañamiento para procesar todo esto; gestionar nuestras emociones con el acompañamiento de un profesional puede apoyarnos en el proceso de aceptar nuestra condición de diabetes, y al mismo tiempo hacernos responsables de aprender y convertirnos en capitanes de nuestro propio barco.

Si nos abrimos a saber, si abrimos el panorama de aprender y de utilizar las ventajas de un sensor; éste se vuelve sencillamente una herramienta más en la gestión efectiva de la diabetes, pero una valiosísima que nos ayuda a recuperar nuestro poder.

Ahora bien, la tecnología no es tampoco una varita mágica que nos permita “desentendernos”, ni dejarlo todo en “manos” de un aparato. El aparato es una herramienta, ¡pero las manos sólo las puedo tener yo!… No sirve que te pongas un sensor si no aprendes cómo interpretar la información, si lo estás usando adecuadamente, y sacándole el provecho de forma eficaz. Muchos en la comunidad de personas con diabetes aún sueñan con soluciones milagrosas, píldoras mágicas, o un “páncreas artificial” que nos resuelvan todo el problema; “me pongo este aparato y ya está, me desentiendo”… Pero esta no es la realidad, ¡ni lo será a pesar de todas las tecnologías que existan!… Pues no importa cuántos aparatos avanzadísimos salgan al mercado, el tratamiento para la diabetes es y seguirá siendo la educación, el hacernos responsables de gestionar con salud integral la condición.

Recuerda que este proceso de aprender será mucho más seguro y efectivo, si se realiza con el acompañamiento de un profesional coherente, que también vive con ello. El mundo del monitoreo de glucosa y las tecnologías relacionadas es complejo, por ello se requiere educación y aprendizaje; especialmente al principio es recomendable contar con la guía de un profesional.

Mi experiencia y mis programas:

Soy Rosy Yáñez, soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb, medicación efectiva y ayuno intermitente.

Si quieres evitar o prevenir tener diabetes tipo 2, mejorar tu composición corporal tengas o no diabetes tipo 2, o si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1 o tipo LADA y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a:

Mi próximo webinar privado gratuito, “La Guía definitiva de Normoglucemia y Lowcarb” el 3 de agosto, Apúntate AQUÍ: https://diabetesbien.com/webinar/ allí conocerás información de mucho valor y además en que consisten mis Programas de Acompañamiento.

Si tienes duda si este programa es para ti, Pídeme una sesión gratuita AQUÍ y hablamos: https://bit.ly/2HSj8iy

“Obsesión” por el Control Glucémico. También llamada GLUCOREXIA

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También llamada glucorexia. “Obsesión” es una palabra que resuena con frecuencia entre mis acompañados, o que se les dice a otras personas que quieren llevar una mejor gestión de su diabetes. Si queremos medir constantemente nuestra glucosa sanguínea, o seguir aprendiendo más para llevar un mejor control (palabra que en ocasiones disgusta) de nuestra condición de diabetes, nos llaman “obsesivos”, o nos dan a entender que esta “obsesión” es negativa o inadecuada. Quiero desmontar esta creencia: es verdad que la gestión de la diabetes no debe convertirse en una fuente de estrés mal gestionado, ni en un estrés que nos cause más problemas de los que nos resuelve; pero también presentar la idea de que esta “obsesión”, llevada de la manera adecuada, ¡es un reflejo de nuestro deseo de aprender, para vivir en salud y bienestar!…

Los comentarios críticos acerca de la “obsesión” y sus supuestos males resuenan más en nuestro contexto de España y Latinoamérica que en otros países. Quizá tiene qué ver con el hecho de que, culturalmente, hay más tendencias entre la gente de nuestros países a poner las cosas fuera de nuestra propia responsabilidad, o simplemente “dejarlas ser”. Entonces, cuando empezamos a querer aprender más sobre la diabetes, y a medirnos la glucosa en sangre más veces al día, se nos dice que “no hay que obsesionarse”, “ojo que no se convierta en obsesión”… Primero que nada eligiendo usar esta palabra (“obsesión”), y en segundo lugar, asumiéndola como algo necesariamente negativo o dañino. Y si bien hay que saber llevar un balance en nuestras vidas – y saber cuáles cosas podemos controlar y cuáles no –, cuando se vive con diabetes, ¡la dejadez no nos ayudará!… Y en cambio esta “obsesión”, gestionada de maneras adecuadas, y contenida dentro de un grupo social de apoyo empoderado y adecuado, puede ser nuestra gran aliada de la salud.

“Hay más sabiduría en tu cuerpo que en toda la filosofía” .- Friedrich Nietzsche

¿“Obsesión” por el Control Glucémico?
Este tema de la “obsesión”, y por qué tanta gente la ve mal, también podemos reenfocarlo como un “aprender a escuchar a nuestro propio cuerpo”. Si yo quiero medir mi glucosa sanguínea (glucemia) varias veces por día, es porque deseo escuchar a mi propio cuerpo, ¡y para eso necesito medir la glucemia y “escucharla” con sus cambios a largo del día!… Pues sin esta información, significa que voy a ciegas y sin conocer la realidad.

Y es que la mayoría de la gente todavía se acerca a la salud desde una postura irresponsable y victimizada, ciertamente más cómoda que cuando nos tomamos la salud como nuestra propia responsabilidad, esto es así y se tiene que decir, aunque les suene mal a algunos. Tendemos a ver al médico, sanitario o profesional de la salud como “la autoridad”, incuestionable y que ya se encargará de “llevarnos la diabetes”. ¡Y esta actitud nunca nos traerá salud y bienestar real!… Pues no solamente los profesionales sanitarios están muchas veces desactualizados (y desinteresados en seguir aprendiendo), sino que incluso el más capaz y profesional entre todos, no será capaz de gestionar la vida y la salud de otra persona, ya no digamos varias. Y además, no es responsabilidad de él o ella, ¡sino tuya!… Está en tus manos adueñarte de tu condición de diabetes, empoderarte con tu salud, y volverte capitán de tu propio barco. Y es a esto que muchos llaman “obsesión”; yo lo llamo “empoderamiento”.

La medicina convencional siempre ha sido muy efectiva para tratar las crisis agudas, los accidentes graves, o cualquier situación donde algo externo nos causa un daño repentino (por ejemplo una súbita infección por virus o bacterias), y donde se necesita una respuesta rápida, eficaz y (¡sobre todo!) temporal.

Pero esta medicina convencional es incapaz de darnos una respuesta adecuada a las condiciones crónicas, como lo es la diabetes. No es buena para prevenir, ni tampoco para realmente gestionar la salud, sino solamente la crisis aguda. Ya no vivimos en los tiempos en que nuestro mayor enemigo era la enfermedad infecciosa por virus o bacterias; sino que ahora estamos pagando un altísimo precio por la comodidad y abundancia en que vivimos: por ejemplo, la abundancia de comestibles inadecuados e incoherentes con nuestros genes. Ahora vivimos más, pero pasamos mucho más tiempo enfermos y con restricciones de movilidad que hace tan sólo 20 años.

¡Nuestro peor enemigo ahora somos nosotros mismos!… Y eso se refleja en condiciones de salud que son crónicas, endógenas y/o autoinmunes: migrañas, dolores de espalda y musculares, trastornos digestivos, diabetes tipo 1 y 2, disfunciones tiroideas… Aquí lo que hay que entender es: vivas o no con diabetes, tu salud está solamente en tus manos. Los genes también son programables (epigenética). Por lo que la inmensa mayoría de problemas de salud modernos vienen de la desconexión entre lo que tu cuerpo requiere, y lo que recibe a través de tus hábitos. He hablado antes de la coherencia en nuestra salud. El buscar aprender, e ir cambiando nuestros hábitos hacia la coherencia con nuestros genes: mejorando la alimentación, actividad física, relación con la luz y la oscuridad (ritmos circadianos), el juego y la pertenencia a un grupo social adecuado, la gestión de las emociones; todo ello es mucho más importante que el acceso a la mejor medicina del mundo. La salud se consigue respetando las reglas genéticas que rigen nuestro cuerpo y metabolismo.

A otras personas, sin embargo, la medición de la glucemia les puede causar ansiedad o estrés por diversos motivos. Hay varias maneras de superar esta ansiedad, como estas que nos comparten del sitio Beyond Type 2:

Recuerda que es solo un número.
Las cifras de azúcar en sangre no son “buenas” o “malas”. Esto puede sonar contradictorio. Si bien en la gestión de la diabetes es fundamental el cuidado y gestión correcta de la glucemia, al final del día este número nos da información, y nosotros actuaremos en consecuencia. Ayuda el ver a este número como una herramienta educativa y de gestión, no debe convertirse en una fuente de culpa y ansiedad, castigo, miedo o estrés, etc. ¡Simplemente te da información acerca de cuáles comportamientos conviene modificar!

Los números no son entonces por sí mismos “buenos” o “malos”… ¿en qué contexto? ¿Con respecto a qué?… O por ejemplo, ¿han ido en general disminuyendo o aumentando? Sólo así, con mucha más información, podemos usar estos números como una herramienta educativa, y no como un juicio de valor acerca de la persona.

Pide ayuda, pero establece límites.
Puede ser valioso el que pidas apoyo de un ser querido, o de un grupo que viva contigo este mismo proceso. Este apoyo puede ser en forma de pequeñas maneras diarias de “rendición de cuentas” (si esto te sirve, y si tú así lo decides), apoyo emocional, ayuda durante el proceso de acostumbrarte a “pinchar” el dedo, etc. Sin embargo, infórmales en todo momento a tus acompañantes que tú estás a cargo de tu diabetes.

Asegura con antelación los suministros para la diabetes.
Tener una buena organización de tus suministros de la diabetes ayuda a ahorrar más ansiedad el proceso de medirse el azúcar en sangre por falta de tener los suministros adecuados o por razones financieras.

Prueba con equipo nuevo.
Quizá no estés usando el equipo más adecuado, o los dispositivos de monitoreo adecuados o precisos. En mis programas te ayudo a elegir de acuerdo a tus circunstancias el mejor sistema de medición de glucemia adecuado, necesari, acequible y efectivo para ti.

Encuentra apoyo de otras personas que viven con diabetes.
¡Habemos en línea muchísimas personas que vivimos con diabetes!… Y si uno sabe dónde buscar, hoy en día con las redes es más fácil encontrar una “tribu” o una comunidad de acompañantes que viven con tu misma condición. Este es precisamente un objetivo crucial de mis programas de acompañamiento: ser un grupo donde, entre iguales, aprendemos y nos apoyamos en la gestión de nuestra condición de diabetes. Ponte en contacto con personas que puedan tener consejos para reducir la ansiedad y el estrés de las mediciones de glucosa.

En conclusión, hay gente que ve mal el querer “tener el control” de la diabetes, o que ve mis métodos y mis maneras de gestionar la diabetes (la mía propia y también mis maneras de acompañar a la gente en mis programas) como algo “obsesivo”, que además esto se entiende como negativo… Yo animo a cuestionar el por qué de esta interpretación. Por qué esta supuesta “obsesión” como algo perjudicial, en lugar de interpretarlo como “¡quiero aprender más, desde mi poder y mi responsabilidad!”. Yo personalmente vivo más tranquila si puedo mirar mi glucosa sanguínea todo el tiempo, cuando yo quiera; esto lejos de generarme más estrés, me ayuda a estar más tranquila con mi condición.

Desmontemos entonces esta interpretación de la “obsesión” como perjudicial y dejemos de generalizarla para tod@s de la misma forma, compartimos esta condición en común, pero luego la forma de responder a ella e interpretarla es individual y personal. Esto es subjetivo y va relacionado con la propia persona, su carácter, qué tanto se fustiga o se culpa a sí misma (el aprendizaje no debe tratarse de eso, sino de que se vuelva una herramienta útil para la salud), y esto depende del carácter de cada uno. Mis maneras de hacer las cosas obviamente no funcionarán para todo mundo, ni son para todo el mundo. Pero sí quisiera desmontar esta interpretación de la supuesta “obsesión” como negativa, cuando yo la veo y la interpreto como “empoderamiento”, “aprendizaje” y “estar en sincronía con mi cuerpo”.

Por eso, y por lo muy individual que es todo esto; cuando acompaño gente en mis programas miro el carácter de la persona, y en función de ello voy “apretando” según ellos me pidan qué quieren aprender. Soy muy individual en eso y voy según el ritmo de cada uno. Hay quienes se agobian o lo ven como “obsesión”; pero si por mirarme diez veces al día soy “obsesiva”, pues eso ya depende cómo lo interprete cada uno. Si yo lo uso para aprender, entonces no es “obsesión”, sino deseo de aprender y de conocerme más: es mi forma de conocerme y cuidarme mejor. Lo hemos calificado como positivo o negativo, cuando en realidad las emociones no son positivas o negativas, simplemente nos dan información sobre nuestro entorno y sobre cómo estamos reaccionando a él. Si no me miro constantemente no sé la realidad, y entonces es como vivir a ciegas… ¡Al final se trata de poner en una balanza las prioridades de cada uno!

Hace tiempo fui Directora del Campamento Diabetes Safari: un campamento para niños con diabetes, lowcarb, en él tenían tiras para medirse la glucemia “Ad libitum” es decir, se podían mirar la glucemia cuando ellos querían, en este estudio, comparamos el número de chequeos diarios que ellos se hacían, comparando entre los campistas “primerizos” y los “repetidores” como aquí se muestra:

En estos resultados podemos ver que los campitas midieron su glucemia de 18 a 15 veces diarias, lo más importante fue lo que ellos aprendían a usar esa información como herramienta para gestionar su diabetes. También hay artículos recientes con el sensor Freestyle, que han mirado el número de veces que se pasan el sensor quienes viven con diabetes tipo 1 en Europa, y son más o menos 16 veces. Por lo que, si estas cifras son producto de una “obsesión” o no, es una interpretación subjetiva.

Recuerda que, si deseas iniciar un camino de aprendizaje, con un grupo entre iguales donde exista un acompañamiento efectivo, de la mano de un profesional que también vive con tu misma condición, ¡eso puede hacer toda la diferencia para tu salud y bienestar!

Mi experiencia y mis programas:
Soy Rosy Yáñez, soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb, medicación efectiva y ayuno intermitente.

Si quieres evitar o prevenir tener diabetes tipo 2, mejorar tu composición corporal tengas o no diabetes tipo 2, o si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1 o tipo LADA y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a mirar más sobre mis programas de acompañamiento. Mira mis mejores recursos AQUÍ.

Si tienes dudas, Contáctame AQUÍ por whatsapp para saber si yo te puedo ayudar: https://bit.ly/2HSj8iy

¿CICLAR CARBOHIDRATOS EN DIABETES?

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¿CICLAR CARBOHIDRATOS EN DIABETES? Te he hablado en varios artículos sobre el ¿Por qué la lowcarb puede ser la base para alcanzar NORMOGLUCEMIA en la diabetes o prediabetes, y entonces prevenir y/o revertir complicaciones diabéticas.    Después que llevas meses o años con esta alimentación es común que las personas se pregunten por la “reintroducción […]

Baby-Led Weaning (BLW): Comer con Coherencia Desde el Inicio

Baby-Led Weaning (BLW): Comer con Coherencia Desde el Inicio (Más información sobre mis talleres al final del artículo) Desde los momentos en que acabamos de nacer, la alimentación es una de nuestras primeras experiencias de contacto humano, además de ser un vínculo primario con nuestra madre o persona maternante, a través de la lactancia materna […]

Vacuna COVID en diabetes y condiciones autoinmunes

La vacunación contra el virus de COVID-19, que ya avanza más aceleradamente en muchos países, ha sido por supuesto un tema de gran interés – y también cierto escepticismo y preocupación por sus posibles efectos – para gente por todo el mundo. Para quienes vivimos con condiciones autoinmunes, existen además muchas dudas acerca de la vacuna y nuestras condiciones, cosas a considerar e información qué analizar antes de tomar esta decisión.¿Qué son las condiciones autoinmunes?… A grandes rasgos, son aquéllas en las que el cuerpo (el sistema inmune) pareciera “atacarse a sí mismo”, pues las propias células del sistema inmunitario comienzan a afectar a otras células sanas, u otras partes de nuestro organismo, haciendo que éste no funcione como debe. Se les llama también “condiciones inflamatorias”, ya que si bien estas condiciones suelen aparecer por razones que no se conocen por completo (y que por ello pudieran dar la impresión de ser “azarosas”); se estudia cada vez más su relación con el estilo de vida, y con la inflamación de bajo grado que puede estar ocurriendo en todas nuestras células cuando llevamos un estilo de vida incoherente con nuestra genética.Sin embargo, son muchas las condiciones autoinmunes que existen, por lo que tampoco es posible generalizarlas; además de que a cada individuo le pueden aparecer por razones contextualmente distintas, en un contexto distinto, y generando distintas posibilidades de respuesta en nuestro organismo. También dependerá de cómo las tratemos o manejemos, de ello dependerá nuestra salud y bienestar.Apenas estamos empezando a entender, además, su enorme relación con nuestra salud intestinal y con la microbiota. Es una relación que funciona en ambos sentidos: una mala salud de nuestra microbiota puede, con el tiempo, desencadenar una condición autoinmune; y a su vez las condiciones autoinmunes tienen enormes efectos en la microbiota y la salud intestinal. Aquí podemos ver algunas de las más comunes que existen:¿Es recomendable la vacunación contra COVID-19, si se vive con una condición autoinmune?… Es una pregunta compleja, donde también entran en juego muchos factores de nuestro contexto, y por ello es crucial que cada individuo – según su condición y cómo la maneja – tome por sí mismo una decisión informada, autónoma y responsable. Además, como sabemos existen varias vacunas distintas contra COVID-19, que pueden tener distintos efectos dependiendo de cómo han sido desarrolladas.Sin embargo, con todas las vacunas que han salido al mercado hasta ahora, es importante recordar que forzosamente se encuentran en estado experimental, y que a pesar de los controles que puedan existir, todavía se desconocen los efectos a mediano y largo plazo. Es así forzosamente, pues las vacunas han tenido que ser desarrolladas muy rápido como respuesta a la pandemia. No hay manera de conocer aún todos los posibles efectos, más aún los posibles y muy variados efectos para quienes vivimos con una condición autoinmune. Sigue siendo algo experimental, y por ello tenemos que asumir la decisión de manera responsable e informada.Muchas condiciones autoinmunes son reguladas o manejadas a través del uso de medicamentos. Algunas, además, presentan diferentes fases donde la condición está “activa” o “inactiva” (en el caso de la diabetes tipo 1 estaríamos hablando de la fase inicial, de debut o diagnóstico de esta condisión), por lo que en estos casos algunos profesionales recomiendan que la vacuna sea aplicada durante una fase o situación inactiva. Esto con el fin de reducir el riesgo de que la propia vacuna active el sistema (auto)inmune, y con ello una posible respuesta desfavorable. Sin embargo, decir esto también es generalizar mucho; por lo que aun así es imperativo que cada persona, según su contexto individual y de su condición autoinmune (¡ya que todos las vivimos de manera distinta!), tome una decisión informada y considerando su propio contexto, así como los posibles riesgos o efectos secundarios de la vacuna elegida. Tenemos poca experiencia con estas vacunas, por ello es tan importante tomar una decisión informada.El Dr. Richard Bernstein, experto en diabetes y que vive él mismo con diabetes tipo 1 desde hace más de sesenta años (y que con más de ochenta años de edad, sigue aun practicando como médico y educador en diabetes, gracias a la normoglucemia que lo mantiene en salud); ha informado en varias de sus sesiones en vivo, que ha observado en sus pacientes efectos muy variados e impredecibles tras la vacunación de COVID-19. Algunos de ellos tuvieron bajadas de glucosa en sangre tras recibir la vacuna, otros tuvieron subidas de glucosa, por lo que los efectos son difíciles de predecir con exactitud. Sin embargo, la gran mayoría de sus pacientes están en un estado normoglucémico – siguiendo sus recomendaciones –, por lo que esto es importante de tener en cuenta.Cuando vivimos en normoglucemia, en un contexto metabólico coherente con nuestra genética, funciona mucho mejor nuestro sistema inmune, independientemente de si vivimos también con alguna condición particular o no. Así, si entramos en contacto con el virus de COVID-19, es mucho más probable que seamos asintomáticos o que nos afecte muy poco, éste y cualquier otro organismo patógeno. Se tenga o no diabetes, la normoglucemia es la clave, pues los desbalances y desequilibrios en nuestra salud aparecen como consecuencia de la hiperglucemia e hiperinsulinemia crónicas con la que vive la mayoría de la gente hoy en día, que lleva una alimentación alta en carbohidratos y comestibles procesados.Incluso las personas que viven con diabetes tipo 2 se encuentran en riesgo si no tienen normoglucemia; en especial cuando se tiene una edad avanzada y otros factores de riesgo combinados, tales como sobrepeso, hipertensión, fumar, dormir mal, una hemoglobina glicada HbA1c mayor a 5,4%, deficiencia de vitamina D… Y estos riesgos vienen dados por la anormalidad glucémica y/o resistencia a la insulina, aunque la diabetes tipo 2 no sea una condición autoinmune. Todos los factores de riesgo se traducen en inflamación de bajo grado, y esto es lo que realmente nos vuelve vulnerables y compromete nuestro bienestar.En conclusión, no solamente es importante que tomemos una decisión informada en cuanto a posibles riesgos de la vacuna cuando se vive con condiciones autoinmunes; sino también recordar que la potente vacuna interior es la de cambiar nuestro contexto metabólico, en especial enfocándolo al objetivo de tener normoglucemia. Ya que la vacuna exterior sólo nos protegerá relativamente, si no se cambia el contexto metabólico que nos permita estar en verdadera salud y bienestar. En mis programas de acompañamiento, apoyo a más personas que viven con diabetes, prediabetes o que quieren evitarla, a seguir este camino de recuperar salud metabólica integral, de la mano de una profesional que también vive con ello. Mi experiencia y mis programas:  Soy Rosy Yáñez, soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb, medicación efectiva y ayuno intermitente.Si quieres evitar o prevenir tener diabetes tipo 2, mejorar tu composición corporal tengas o no diabetes tipo 2, o si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1 o tipo LADA y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a:Mi próximo webinar privado gratuito, en directo “Guía para hacer Keto con diabetes o resistencia a la insulina” es el próximo martes 29 de junio a  las 19h (España), Apúntate AQUÍ: https://diabetesbien.com/webinar/ allí conocerás información de mucho valor y además en que consisten mis Programas de Acompañamiento.Mirar mis Programas de Acompañamiento de 5 ó 6 semanas AQUÍ: https://diabetesbien.com/go/Si tienes duda si este programa es para ti, Pídeme una sesión gratuita AQUÍ y hablamos: https://bit.ly/2HSj8iyConectado como Fernando Cuba. 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¿Volverte expert@ en tu propia salud?

Desde que somos muy pequeños, socialmente se nos enseña – en las escuelas, las familias, amigos, etc. – a desconectarnos de nuestra intuición ancestral, nuestra sabiduría propia, y poner siempre la atención “allá afuera”. Nos enseñan a que el foco esté siempre puesto afuera, en hacer “lo que me digan”, o seguir siempre consejos de expertos sin analizar si son adecuados o no, o pensar sólo en “las cosas que nos suceden” y no en cómo reaccionamos a lo que nos sucede. Y si bien es muy valioso aprender de expertos y profesionales que se dedican a estudiar e innovar en muchos temas, y la ciencia debe ser bien valorizada, ¡es igual de importante que aprendamos a escucharnos a nosotros mismos!… Y a entender, concientizar e interpretar las señales que nos da nuestro propio cuerpo, emociones, intuición, o señales físicas y fisiológicas que nos indican siempre algo.Y aunque mucha de esta enseñanza social pudo haber sido hecha con buenas intenciones por parte de nuestros padres o profesores, para enseñarnos supuestamente “a adaptarnos bien al mundo”, lo cierto es que nuestro mundo sigue estando enfermo en muchos aspectos: no sólo en salud física sino afectiva, psicosocial y emocional, por lo que estar “bien adaptado a él” no necesariamente se traduce en bienestar real.En el tema de la salud, todo esto se traduce fuertemente en una indefensión aprendida, especialmente cuando se vive con una condición crónica como lo es la diabetes. Esta indefensión significa poner el 100% de nuestra salud y bienestar en manos de profesionales que, por más que puedan tener la mejor intención de realizar un buen trabajo (y sabemos que no es así en todos los casos); no necesariamente están bien actualizados, pero sobre todo no tienen como interés prioritario nuestro bienestar, pues el bienestar y la salud integral sólo puede ser prioridad de cada uno. Por lo tanto, es imperativo entender que si queremos alcanzar realmente un bienestar holístico, en salud tanto física como emocional, afectiva y psicosocial, es responsabilidad de cada uno de nosotros el reconectar con nosotros mismos, re-aprender paradigmas, aprender a escucharnos y volvernos expertos en nuestra propia salud.Por ello ahora algunos expertos comienzan a hablar de la alimentación intuitiva; de cómo en el tema de nuestra alimentación – ¡pilar fundamental de nuestra salud!! – es crucial que aprendamos a escuchar a nuestro cuerpo y reconectar para el verdadero bienestar. Esta reconexión es todo un proceso de aprendizaje, que sucede poco a poco y que no podemos esperar hacer de la noche a la mañana. En especial en el contexto en que vivimos, donde existe tanta desinformación, mitos, marketing, y además, alimentos inventados en laboratorios, diseñados para ser adictivos. Por ello se vuelve importante aprender a distinguir por ejemplo entre la adicción que nos puede generar un producto ultraprocesado y ultrapalatable (como dulces o bollería industrial), y aprender a diferenciar esa adicción y ese placer momentáneo, de las sensaciones de verdadero bienestar que tenemos cuando nos alimentamos de forma adecuada: energía, buen ánimo, digestión saludable, sistema inmune funcionando óptimamente, sueño reparador, etc.Las emociones por supuesto juegan un papel fundamental en todo esto. El proceso de re-conectar también involucra aprender a escuchar nuestras emociones: ¿de dónde vienen? ¿Qué nos enseñan? ¿Qué miedos o creencias aprendidas y limitantes, nos toca re-aprender o re-interpretar?… Otro aspecto de la psicología del que ya hablaba incluso Freud, pero que a pesar de ello sigue inexplorado, es el aspecto de la transmisión intergeneracional de traumas. Puede haber muchos miedos, creencias, emociones no manejadas, o patrones dañinos que hemos aprendido de antes, o incluso que vienen de muchas generaciones atrás en nuestra familia, y que hoy en día ponen obstáculos a nuestro bienestar.El propio Freud dijo que «ninguna generación es capaz de ocultar a la que le sigue sus procesos anímicos de mayor sustantividad”. Nuestra intuición, en el fondo, siempre sabe cuando algo podría estar mejor, cuando algo anda mal o está doliendo de alguna manera. Es decir que, por mucho que en un principio pueda resultar incómodo o doloroso, es importante que aprendamos a darle lugar a nuestras emociones, que aprendamos a procesar y entender los sucesos dolorosos de nuestro pasado, tanto personal como familiar. Ya que cualquier cosa dolorosa que intentemos ocultar o enterrar, o “parchar” con comida u otros placeres momentáneos, se queda ahí haciéndonos daño e incluso es transmitido a generaciones futuras. Para quienes vivimos con una condición crónica como la diabetes, pueden existir muchos miedos aprendidos, traumas o vivencias dolorosas: por ejemplo, quizá un mal recuerdo de los pinchazos de insulina, o el dolor de haber perdido a un familiar por complicaciones diabéticas, o creencias acerca de los supuestos “límites” que nos pone el vivir con esta condición. Pero sólo aprendiendo, re-interpretando creencias limitantes, y reconectando con esta intuición podemos comenzar a volvernos expertos en nuestra salud y bienestar, esta transformación de creencias también forma parte de mis programas.Hago énfasis en que esta intuición es un proceso de reconectar, después de que nos enseñan a desconectarnos, y que probablemente vivimos así por muchos años – hasta que algún momento de crisis nos hace conscientes de lo importante que es reaprender para estar en bienestar. Volviendo nuevamente al tema de la alimentación, por ejemplo nos enseñan desde jóvenes a normalizar sensaciones relacionadas con la comida, que en realidad no son adecuadas ni saludables: no es normal sentir agotamiento después de comer, sentirse hinchados y con desánimo, no es normal tampoco ignorar las señales de saciedad que nos envía nuestro organismo, ni tampoco “comer porque ya toca a esta hora”, en lugar de que el hambre naturalmente nos indique que queremos comer.Somos mamíferos, y como tales, tenemos nuestra propia sensibilidad ancestral, la intuición que nos indica cuáles hábitos nos traen bienestar y cuáles nos traen malestares y complicaciones – el problema es que desde pequeños nos enseñaron a desconectarnos de esa intuición y hacer caso solamente a factores externos (que pueden ser el reloj con los “horarios de comida”, o los expertos que no necesariamente están bien actualizados, o “la condición que nos tocó por mala suerte”). Existe toda una resonancia límbica que debemos aprender a escuchar nuevamente (instinto y conexión con sensaciones puras), ver qué tipo de sensibilidad tenemos y para qué está ahí. Esta intuición la tenemos todos; y en los casos en que pudiera parecer que no está, más bien hay que explorar qué fue lo que sucedió en nuestro pasado y que nos llevó a “bloquearnos”.A algunas personas se les puede dificultar hacer esta reconexión, porque en ocasiones es algo que “choca” contra otras cosas que nos han enseñado. En nuestros países y en el pensamiento Occidental, desde hace siglos la filosofía ha estado muy orientada hacia la razón, con el paradigma de que el ser humano debe buscar siempre tomar “decisiones racionales”. Y si bien es obvio que la razón y la lógica son importantes, estas ideas nos han llevado a menospreciar la emoción y su importancia: las personas no somos máquinas de cálculo que simplemente hacen memorizaciones mecánicas o procesos lineales, sino que somos seres complejos con capacidad tanto para la razón como la emoción e intuición ancestral. La información que nos dan nuestras emociones y nuestra sabiduría ancestral es importantísima, y esto forma parte de esta brújula interna con la que aprendemos a ser expertos en nosotros mismos.Queda claro entonces que, si queremos realmente tener salud y bienestar, no podemos poner este objetivo en manos de quien sea “allá afuera”: ni médicos o personal sanitario, ni la última “dieta de moda” que seguimos pero no nos molestamos en entender, o expertos que seguir sin cuestionarse. Esto es aplicable a todas las personas del mundo, pero en especial si se vive con una condición crónica como la diabetes. Es responsabilidad sólo nuestra el tomárnoslo en serio y en conciencia, aprender paso a paso, y mediante este proceso volvernos los expertos en nuestra propia salud para vivir en bienestar. De esta manera nos empoderamos, en lugar de estar “en manos del sistema”. El sistema sanitario, lamentablemente, aún opera bajo una mentalidad paternalista, tratándonos como “pacientes” o “gente enferma”, y la mayoría de las veces no nos escuchan ni acompañan. ¡Esto puede ser increíblemente frustrante y yo misma lo he vivido!…Reconectando con nuestra intuición y aprendiendo es como tomamos nuevamente las riendas de nuestro cuerpo, mente y bienestar. Y en el caso de quienes vivimos con diabetes, conseguir así la verdadera normoglucemia, que es nuestro derecho. Esto es más fácil de realizar – así como más seguro y efectivo – de la mano de un profesional que no solamente ha vivido la misma situación, sino que es capaz de acompañarte en un empoderamiento, de igual a igual.Mi experiencia y mis programas:Soy Rosy Yáñez, soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb, medicación efectiva y ayuno intermitente.Si quieres evitar o prevenir tener diabetes tipo 2, mejorar tu composición corporal tengas o no diabetes tipo 2, o si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1 o tipo LADA y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a:Mirar mis Programas de Acompañamiento de 5 ó 6 semanas AQUÍ: https://diabetesbien.com/go/Si tienes duda si este programa es para ti, Pídeme una sesión gratuita AQUÍ y hablamos: https://bit.ly/2HSj8iyConectado como Fernando Cuba. Edita tu perfil. ¿Salir? 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Ritmos Circadianos y Diabetes

Un elemento fundamental para la buena salud, hasta hace poco muy ignorado por el conocimiento convencional y oficial; es el respetar nuestros ritmos circadianos, en especial mediante la exposición consciente y adecuada a la luz solar. En este espacio yo hablo con mucha frecuencia de la normoglucemia, y su importancia para mantenernos en salud y bienestar cuando vivimos con diabetes. También para cualquier persona en general que vive sin diabetes, la normoglucemia es un factor fundamental de salud; uno de los más importantes para el bienestar físico y metabólico. Al empezar a vivir en normoglucemia, se trata de restaurar ejes hormonales dañados, y devolverlos a su funcionamiento adecuado para mantenernos en salud y bienestar. Y para ello, la alimentación es muy importante sin lugar a dudas, pero no es el único factor importante.Estamos aprendiendo que la adecuada exposición a la luz del sol, y el respetar nuestros ritmos circadianos, también son aspectos fundamentales para la salud. El sol es vida y salud, cuando sabemos exponernos a su luz y su energía de las maneras adecuadas. El sol nos ha acompañado durante toda nuestra evolución; y el ignorar la manera en que nuestro “reloj interno” sincronizado con el sol, rige sobre todas nuestras hormonas y su correcto funcionamiento, tendrá inmensos costos en nuestra salud. Exponernos al sol cuando es de día, y dormir cuando es de noche – por mencionar sólo el aspecto más básico de qué queremos decir con “respetar el ritmo circadiano” – es fundamental para la homeostasis (equilibrio) de todo nuestro organismo.Para quienes vivimos con diabetes, este tema es también fundamental, porque para nosotros como para cualquier otra persona, el sol es un vital agente regulador de cómo nuestro cuerpo utiliza la glucosa y cómo aprovecha la insulina exógena o endógena. Dentro de un ejemplo ideal “saludable” cuando nuestro cuerpo despierta e ingiere alimentos, el páncreas secreta insulina para enviar la señal al cuerpo de que es momento de reducir el azúcar en la sangre. La insulina funciona de forma más eficiente al despertar, que en cualquier otro momento del día. La luz solar optimiza este funcionamiento – una razón más por la que es importante respetar estos ritmos. Es importante no solamente dormir durante la noche, sino también no comer durante la noche (otra costumbre moderna que desregula fuertemente nuestro metabolismo).Esta respuesta genética a la luz del sol o a su ausencia, controla la liberación de insulina y su acción en el intestino, cosa que por supuesto tiene enorme importancia para quienes vivimos con diabetes. Y es por esto que la normoglucemia – y el evitar complicaciones diabéticas – no solamente dependerá de la comida o de la glucosa basal, sino que la luz del sol y el respeto a los ritmos circadianos también son un factor de enorme importancia en la gestión de esta condición.Esto es algo que el público en general apenas está comenzando a entender – y aun así, apenas se “entiende” muy por encima, de maneras superficiales: por ejemplo, muchos creen que la luz del sol es importante solamente “por la vitamina D”. Y sí, la correcta síntesis de vitamina D es muy importante – además recordar que la vitamina D es una hormona, hay expertos que prefieren llamarla “hormona D”, pues eso da una mejor idea de la enorme importancia que tiene en el balance y funcionamiento de otras hormonas, y de muchos otros aspectos de la buena salud. He hablado de ello antes, por ejemplo en esta transmisión. Pero la realidad es que el tema de exponerse al sol y respetar los ritmos circadianos va mucho más allá de la vitamina D. Y lamentablemente, así como en el tema de la alimentación nos han contado muchos mitos que dañan nuestra salud, también en este tema circulan muchos mitos, mentiras, o cosas que son malentendidas o ignoradas. Allá afuera, pareciera ser que el mensaje con respecto al sol es “hay que evitarlo lo más posible, porque causa cáncer de piel”; y sobre los ritmos circadianos y su impacto en la salud se habla muy poco. Aquí podemos ver algunas de las cosas que nos cuentan, y que mucha gente aún cree, en contraste con la realidad:Como mencioné, apenas empezamos – y sólo muy por encima – a hablar de la importancia de exponerse adecuadamente a la luz del sol. Y no se trata sólo de vitamina D – que es una hormona y tiene qué ver con prácticamente cada proceso metabólico y hormonal de nuestro cuerpo – sino que todo nuestro balance y homeostasis corporal tienen qué ver con el sol. Para quienes vivimos con diabetes, también es importante tener en cuenta que el respeto al ritmo circadiano tiene efectos en cómo nuestro cuerpo aprovecha la insulina exógena o endógena, y también en cómo gestiona la glucosa.¿Cómo es “exponerse al sol de manera consciente”?… Sin llegar a quemar, pero exponiendo la piel al sol en diferentes momentos del día: amanecer, mediodía y atardecer, pues cada uno de ellos presenta un espectro distinto de luz (infrarrojo, luz azul, ultravioleta, etc.) y cada uno de ellos manda a nuestro cuerpo señales distintas, todas ellas importantes. Es importante que al menos una parte de esta exposición al sol sea sin aplicar ningún filtro o crema solar, que funcionan precisamente bloqueando partes de estos importantes procesos, bloqueando por ejemplo la síntesis de vitamina D. Al recibir adecuadamente esta luz y energía solar, la tiroides entonces pone en marcha muchas funciones reguladoras de nuestras hormonas. Todos los ejes hormonales, en general, son influenciados por estos ritmos naturales del ciclo día/noche: melatonina, serotonina, insulina, y realmente todas las hormonas de nuestro cuerpo, solamente se sintetizan de manera óptima, en los momentos que deben y en las cantidades adecuadas, cuando vivimos en concordancia con estos ritmos. Respetando el hecho de que somos una especie diurna, que evolucionó viviendo de día y recibiendo rayos del sol en nuestra piel, y durmiendo de noche cuando el sol se oculta.Dado que este ritmo circadiano también tiene mucho qué ver con la producción de melatonina – la hormona que nos ayuda a tener un ciclo de sueño saludable y reparador – naturalmente este respeto al ritmo circadiano también guardará estrecha relación con el descanso, que es fundamental para la salud y la regeneración de nuestras células. Ya empezamos a aprender cómo la exposición a la luz infrarroja natural nos ayuda a sintetizar la melatonina, mientras que la sobreexposición a la luz azul moderna – de los aparatos y pantallas que tanto miramos a diario – desregula el sistema de melatonina y puede interferir con el sueño y el descanso. Por todo esto, gente que vive con irregularidades glucémicas (tengan o no un diagnóstico de diabetes), necesita con más motivo exponerse a la luz solar y restaurar el ciclo circadiano. Esto no puede solucionarse agregando solo un suplemento o fármaco (sea de vitamina D o melatonina, por ejemplo), pues si bien hay suplementos que pueden ayudar en muchos casos, son solamente un parche que no puede de ninguna forma sustituir la luz del sol y el respetar sus ritmos.Recordemos que prácticamente todas nuestras hormonas interactúan unas con otras, por lo que una desregulación en alguna de ellas, casi invariablemente se traducirá en un desequilibrio en otras hormonas. El sistema cardiovascular es regulado por los ritmos circadianos a través de la melatonina, hormona que también se une a ciertos receptores en el corazón, las arterias y los pulmones. Este estudio muestra cómo la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) se usa para monitorear el sistema nervioso autónomo, y la VFC disminuida (melatonina baja) es un factor de riesgo de enfermedad cardíaca. Por lo que de manera muy literal podemos decir que el no respetar los ritmos circadianos puede alejarnos rápidamente de la salud, y acercarnos a una muerte prematura. Ya empezamos a aprender que la arritmia circadiana es un factor de enorme importancia en los desequilibrios hormonales y metabólicos – y lo triste es que esto se ha vuelto demasiado común en la vida moderna; hemos creado una sociedad metabólicamente desregulada, estresada y que duerme menos de lo que debería, causando enfermedad. Cuando no hay respeto a estos ritmos con los que evolucionamos por millones de años, el caos reina en el organismo, y con ello nos alejamos del bienestar.Si deseas seguir aprendiendo acerca de cómo lograr normoglucemia para la salud y el bienestar, gestionando no solamente la alimentación sino también otros factores que influyen en las averías hormonales, recuerda que es más seguro y efectivo hacerlo con el acompañamiento de un profesional coherente, que también vive con ello.Mi experiencia y mis programas:  Soy Rosy Yáñez, soy Nutricionista con Doctorado, experta en Nutrición y Metabolismo, Diabetes, Alimentación Low-carb, medicación efectiva y ayuno intermitente.Si quieres evitar o prevenir tener diabetes tipo 2, mejorar tu composición corporal tengas o no diabetes tipo 2, o si eres padre o madre de niños o adolescentes con diabetes o eres adulto con diabetes tipo 1 o tipo LADA y quieres seguir aprendiendo sobre el control adecuado de los niveles de glucosa en sangre, te invito a mirar más sobre mis programas de acompañamiento, aquí encontrarás mis mejores recursos.Si vives en Barcelona, ya puedes apuntarte a Normoglucemia Day Barcelona que se llevará a cabo el 6 de Noviembre de 2021.Si tienes dudas, Contáctame AQUÍ por whatsapp para saber si yo te puedo ayudar: https://bit.ly/2HSj8iyConectado como Fernando Cuba. 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